En un conmovedor relato, Jois Ramírez, la exnovia del abogado Kevin Bocanegra, compartió su experiencia personal con el periodista Rafael Poveda en su pódcast Más allá del silencio, al cumplirse un año de la trágica muerte de su pareja en el Nevado del Tolima.
El 31 de diciembre de 2024, la tragedia que cobró la vida de Bocanegra durante un ascenso a la montaña conmocionó a Colombia y dejó una serie de interrogantes sobre la seguridad en el turismo de alta montaña. Sin embargo, el drama no solo se limitó a la pérdida de Kevin, sino que arrastró a Jois Ramírez a una exposición mediática que la llenó de críticas y juicios sociales.
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El relato de Jois sobre su duelo no estuvo exento de cuestionamientos, y uno de los temas más sensibles fue su decisión de continuar el ascenso mientras Kevin mostraba síntomas de mal agudo de montaña. Según la joven, en ese momento, Kevin la alentó a seguir, y fue él quien la motivó a cumplir el sueño de alcanzar la cima del Nevado: “Él me dijo que siguiera, que iba a estar bien. No fue una decisión egoísta, era algo que queríamos juntos. Pero cuando regresé, él ya estaba muy mal”.
A pesar de la naturaleza compartida de su decisión, Jois Ramírez fue duramente atacada en redes sociales. Muchos usuarios se mostraron indignados, acusándola de ser insensible por no abandonar la cumbre para acompañar a su pareja en su momento de crisis, pero para la joven, estas críticas fueron parte de un juicio que la sociedad impuso sobre ella, en gran parte debido a su trabajo como creadora de contenido para adultos, un factor que se convirtió en uno de los elementos más discutidos durante todo el proceso mediático.
La lucha de Jois Ramírez con las críticas y el juicio social
“Me juzgaron no solo por lo que pasó, sino por lo que hacía, por lo que era. En lugar de empatizar con lo que viví, la gente empezó a criticarme como mujer y creadora de contenido”, compartió Ramírez, visiblemente afectada por la falta de comprensión que recibió.
Las críticas, no obstante, no se limitaron a las redes sociales. Jois también experimentó el rechazo por parte de ciertas agencias y profesionales del turismo de montaña: “Algunas personas que deberían haber mostrado empatía, en lugar de eso, cerraron puertas. Nadie me pidió perdón por los comentarios negativos o por las acciones que tomaron, simplemente me encontré con ellos después, en el camino, sin que nunca me dijeran algo amable”.
Para ella, aprender a soltar el odio fue esencial para superar el dolor, por lo que confesó durante el pódcast: “Es difícil vivir con la carga de lo que otros piensan, pero he aprendido que la vida sigue, que no todo el mundo es malo”.
Cuando Rafael Poveda le preguntó sobre su relación con la familia de Kevin, la joven explicó con respeto que aún mantiene comunicación con los padres y hermanas de su difunto novio. “Siempre he sido muy respetuosa, entendiendo que este no ha sido un duelo fácil para nadie”, dijo, al dejar claro que aunque el dolor sigue presente, también lo es el respeto mutuo que mantiene con los seres cercanos a Kevin.
En cuanto al impacto mediático, Jois reveló que la tragedia fue rápidamente absorbida por los rumores y las especulaciones: “Cuando la gente empezó a difundir teorías sensacionalistas, como que había una relación interna entre los tres, me quedé en shock. Es muy difícil lidiar con esas mentiras en un momento tan vulnerable (...) “No era importante lo que decían de mí, en ese momento yo solo quería afrontar lo que había sucedido”.
Jois Ramírez encontró apoyo en círculos femeninos
Con el tiempo, Jois buscó nuevos caminos para sanar y encontró apoyo en círculos de mujeres. En estos espacios, compartió sus experiencias y halló comprensión: “Esos círculos nacen de la necesidad de crear un refugio seguro para hablar sin miedo a los juicios. Las mujeres estamos constantemente siendo comparadas entre nosotras, y hablar sin ser juzgadas fue algo liberador”.
La madre de Jois, Julieth Ordóñez, también participó en el pódcast y, al igual que su hija, compartió lo complicado que fue acompañarla en este proceso de duelo: “Nada se compara con el dolor de ver a mi hija atravesar este sufrimiento”. La complejidad de este duelo fue aún más profunda debido a la presión externa, que hizo que madre e hija no solo enfrentaran la pérdida de Kevin, sino el peso del escrutinio público.
A pesar del dolor y las críticas, Jois y su madre encontraron en la naturaleza una forma de sanar. Decidieron viajar juntas a Ecuador y enfrentar el dolor en las montañas de Chimborazo: “Fue una terapia de choque”.
“La montaña me había cambiado la vida, y ahora necesitaba enfrentarla de nuevo. Aprendí que cada persona vive la montaña de una manera diferente, y entendí lo importante que es tener la preparación adecuada cuando se hacen deportes de aventura”, señaló, al mostrar cómo este viaje se convirtió en una lección tanto emocional como práctica.
“Cada vez que pienso en Kevin, lo veo como un gran maestro. Aunque no esté físicamente presente, me sigue enseñando”, dijo Jois al final del pódcast, “eso es lo que la montaña me ha dejado, la enseñanza de que la vida sigue, y que incluso en el dolor más grande se puede encontrar una forma de sanar”.
Así, Jois Ramírez, un año después de la tragedia que marcó su vida, sigue buscando formas de reconstruirse; entre los juicios externos y el dolor interno, logró encontrar una nueva versión de sí misma, más fuerte y con mayor claridad sobre lo que significa vivir con autenticidad y sin el peso del juicio ajeno.