La reciente mención del Chivito del Nevado del Ruiz como el colibrí más bello del mundo volvió a centrar la atención en Colombia como territorio de especies únicas.
Este reconocimiento puso en primer plano a un ave endémica que solo se encuentra en zonas específicas de alta montaña del país y que ha sido objeto de estudios científicos y registros fotográficos debido a sus características físicas y a su limitada distribución.
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El ave, conocida científicamente como Oxypogon stuebelii es exclusiva de Colombia. Su presencia se restringe a los Andes centrales, particularmente al Nevado del Ruiz y áreas cercanas, donde habita ecosistemas de páramo y subpáramo. En estos territorios, marcados por bajas temperaturas y niebla constante, el colibrí desarrolla su ciclo de vida en estrecha relación con la vegetación propia de la alta montaña.
El Chivito del Nevado del Ruiz se ha convertido en un referente de la biodiversidad colombiana debido a que no existe registro de la especie en otros países. Su adaptación a condiciones extremas y su dependencia de ecosistemas específicos hacen que su estudio y conservación sean de interés para investigadores y organizaciones ambientales.
Rasgos distintivos y entorno natural
Esta especie llama la atención por sus colores brillantes, una cresta visible y una barba de tonalidad morada. De acuerdo con un estudio publicado por Nigel J. Collar y Paul Salaman, el colibrí tiene un tamaño que oscila entre los 11 y 12 centímetros. En esa investigación, los autores analizaron aspectos relacionados con su taxonomía y estado de conservación.
Los investigadores explicaron que “está confinado a hábitats montanos, específicamente al páramo, subpáramo y ecotonos de bosques enanos adyacentes, y tiene una fuerte asociación con los ‘frailejones’”. Estas plantas pertenecen a la subtribu Espeletiinae, un grupo endémico de los páramos altoandinos de Venezuela, Colombia y el extremo norte de Ecuador, donde son localmente abundantes.
El vínculo entre el colibrí y los frailejones es relevante dentro de estos ecosistemas, ya que dichas plantas hacen parte del paisaje dominante de los páramos y cumplen un papel importante en la oferta de recursos para diversas especies. El ave utiliza estos espacios para alimentarse y desplazarse dentro de su hábitat natural.
En relación con las diferencias entre machos y hembras, Collar y Salaman señalaron que “las hembras se diferencian entre sí principalmente por poseer los mismos patrones en la cola que los machos de sus respectivos taxones, aunque la cresta es menos prominente y la barba menos marcada”. Agregaron que todas las hembras del género presentan las partes inferiores en una mezcla de blanco con un marrón verdoso oscuro y mate, con variaciones leves entre individuos.
Distribución limitada y estado poblacional
El colibrí Chivito del Nevado del Ruiz se encuentra principalmente en alturas superiores a los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Su distribución geográfica es reducida y se concentra en ecosistemas de alta montaña, lo que limita la expansión de la especie a otros territorios.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Iucn) clasificó a esta ave como una especie “vulnerable”. Esta categoría responde, entre otros factores, a la extensión limitada de su hábitat y a las amenazas que enfrentan los ecosistemas de páramo en Colombia.
Según datos de BirdLife International, la población estimada del colibrí Chivito del Nevado del Ruiz se sitúa entre 250 y 1.000 individuos en edad madura. Esta cifra refleja la baja densidad poblacional de la especie y su concentración en áreas específicas de los Andes centrales.
La principal amenaza identificada para el ave es la degradación de los páramos, ecosistemas que son fundamentales para la regulación hídrica y climática. La transformación de estos territorios afecta de manera directa la disponibilidad de recursos necesarios para la supervivencia del colibrí.
Registro fotográfico y difusión reciente
En redes sociales, el fotógrafo Benjamin Valenzuela compartió su experiencia documentando al colibrí Chivito del Nevado del Ruiz. Para ello, ingresó al Parque Nacional Natural Los Nevados, uno de los escenarios donde se ha registrado la presencia de la especie.
Valenzuela relató que “fotografiarlo fue uno de los grandes objetivos de esta aventura, y lo logramos en la entrada del Parque Nacional Natural Los Nevados, en uno de los escenarios más sobrecogedores del país”. Indicó que las imágenes y los videos fueron capturados con una cámara Nikon Z8 y un lente de 180–600 mm, con la intención de registrar no solo al ave, sino también el entorno natural donde habita.
El colibrí Chivito del Nevado del Ruiz continúa siendo objeto de atención por parte de investigadores, fotógrafos y organizaciones ambientales, debido a su carácter endémico, su distribución restringida y su presencia en ecosistemas estratégicos de la alta montaña colombiana.