El regreso de la primera dama de Colombia Verónica Alcocer enfrenta obstáculos logísticos y diplomáticos en medio de las recientes sanciones del Gobierno de Estados Unidos contra el presidente Gustavo Petro; la propia Alcocer; su hijo mayor, Nicolás Petro Burgos; y el ministro del Interior, Armando Benedetti.
En los últimos días, la imposibilidad de Alcocer para retornar al país ha generado diversas versiones sobre las dificultades que enfrenta. Entre los problemas más relevantes está la imposibilidad de adquirir pasajes aéreos, una consecuencia directa de su presencia en la denominada lista Ofac (también conocida como la Lista Clinton). Según se ha conocido, varias aerolíneas han cancelado de manera reiterada cualquier reserva asociada a su nombre, incluso cuando estos tiquetes han sido gestionados o pagados por terceros.
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Frente a esta situación, de acuerdo con lo revelado por Blu Radio, la Casa de Nariño examina dos rutas principales. La primera—de carácter diplomático—plantea un eventual viaje de Petro a Suecia con el objetivo abierto de cumplir una agenda oficial, entre cuyos fines adicionales estaría facilitar el regreso de la primera dama en el avión presidencial.
El presidente está nominado al premio Right Livelihood, conocido como el “Nobel Alternativo”; sin embargo, el reglamento del galardón estipula que si el aspirante revela públicamente su candidatura, quedaría automáticamente descalificado, según la mencionada emisora.
Por este motivo, el Gobierno nacional estudia la posibilidad de armar una agenda diplomática robusta en Estocolmo —más allá de la premiación— que justifique el viaje oficial, sin exponer la nominación del mandatario y evitar, con ello, una vulneración a las reglas del premio. Aunque la postulación de Petro se encuentra en curso, aún no se convierte en victoria confirmada.
La segunda vía, mucho más compleja desde el punto de vista logístico, involucra a la aerolínea estatal rusa Aeroflot. Dado que la mayoría de las empresas aéreas han bloqueado la venta y emisión de boletos a nombre de Alcocer por su inclusión en listas internacionales de sancionados, el Gobierno colombiano considera que un vuelo de Aeroflot podría evadir las restricciones: esta aerolínea ya cuenta con sanciones estadounidenses y no utiliza infraestructura financiera bajo jurisdicción de Estados Unidos.
Según lo explicado en Mañanas Blu, la operación requeriría que Alcocer viaje de Estocolmo a Moscú—algo que tampoco ha podido concretar vía aérea—, motivo por el cual se ha barajado la opción de realizar el trayecto por carretera, una ruta de 1.443 kilómetros que podría demorar más de 25 horas en pleno invierno. Una vez en la capital rusa, existiría la posibilidad de abordar un vuelo de Aeroflot hacia La Habana, en Cuba, y desde allí, ser transportada por una aeronave de la Fuerza Aérea Colombiana hasta Bogotá. Esta conexión aérea Moscú-La Habana ha operado históricamente desde la Guerra Fría y se mantiene activa.
El trasfondo de estas maniobras está vinculado a la decisión estadounidense de incluir recientemente en la lista Ofac (Lista Clinton) al presidente Petro, su esposa, su hijo mayor y el ministro del Interior. Esta categoría, usualmente reservada a individuos relacionados con narcotráfico, terrorismo o regímenes sancionados, limita severamente operaciones bancarias, uso de tarjetas de crédito y cualquier gestión que involucre sistemas financieros vinculados a Estados Unidos.
En palabras del propio presidente, “El mantenimiento del helicóptero presidencial fue suspendido”, situación que, según denunció, afecta incluso “el regreso de la madre de mi hija menor” por vía aérea. Aunque ha declarado públicamente que está distanciado de Alcocer, no hay constancia legal de divorcio.
Mientras estos frentes legales y diplomáticos se desarrollan, la Casa de Nariño avanza en la evaluación de rutas alternativas —ya sean diplomáticas o apoyadas en conexiones aéreas fuera de la órbita de Estados Unidos— para resolver el retorno de la primera dama, desafío que ha puesto en evidencia el alcance real de las sanciones y la compleja intersección entre diplomacia internacional, logística y vida familiar del mandatario.