Cadáver sin ojos fue encontrado flotando en un río: no se ha establecido su identidad

Equipos judiciales investigan si se trató de un accidente, arrastre por corriente o posible acto violento

Esta no es la primera vez que las autoridades encuentran cadáveres en la región - crédito Flickr/Colprensa

El hallazgo de un cadáver sin ojos en las aguas del río Suratá, que se encuentra ubicado en el norte de Bucaramanga (Santander), generó preocupación entre los habitantes de la zona durante la mañana del domingo 16 de noviembre de 2025.

La víctima es un hombre cuya identidad aún no ha sido establecida, pero que fue encontrada flotando boca arriba cerca del túnel que conecta con el barrio Café Madrid, una situación que despertó una sensación de inquietud y alarma en la comunidad, pues los vecinos temen que pueda tratarse de un acto de violencia.

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La secuencia de los hechos comenzó cuando un habitante de calle, al observar el cuerpo en el afluente, acudió de inmediato al CAI del sector para informar a la Policía. Los uniformados del cuadrante se desplazaron rápidamente al lugar y confirmaron la presencia del cadáver alrededor de las 7:22 a. m.

Las autoridades acudieron al sector en búsqueda del cuerpo - crédito @DCCValle/X

Posteriormente, el Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga intervino para extraer el cuerpo y trasladarlo hasta la orilla, donde especialistas del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación realizaron la inspección técnica y documentaron el estado en que se encontraba el hombre.

Durante la revisión, los investigadores constataron que el cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición y no exhibía heridas visibles. No obstante, un detalle resultó especialmente perturbador: el cadáver carecía de ojos.

Las primeras hipótesis de los expertos sugieren que esta condición podría estar relacionada con el tiempo prolongado que el cuerpo permaneció sumergido y la acción de aves carroñeras. Sin embargo, otros creen que pudo tratarse de un acto de violencia, aunque esta versión no ha sido confirmada o descartada por las autoridades.

Los expertos que están a cargo de la investigación estiman que la víctima tendría de 45 a 50 años, aunque hasta el momento no se ha logrado determinar su identidad ni el tiempo exacto que llevaba en el río. Tampoco se han esclarecido las circunstancias que rodearon su muerte, por lo que se está trabajando para confirmar qué fue lo que le pasó al ciudadano.

Para avanzar en la investigación, equipos de policía judicial revisan las grabaciones de cámaras de seguridad del sector, con el objetivo de establecer si el hombre cayó accidentalmente, fue arrastrado por la corriente o si se trató de un hecho violento, que es una de las hipótesis que más ha sembrado terror entre los habitantes del sector.

De acuerdo con los reportes de medos locales como Q’hubo Bucaramanga, el Instituto de Medicina Legal en Bucaramanga asumió la responsabilidad de identificar plenamente al fallecido y reconstruir los hechos que condujeron a este hallazgo.

El hallazgo causó conmoción entre la comunidad - crédito redes sociales

Violencia desmedida en la región

El asesinato de Daigmar Moraima Plasencia Ortega, una joven madre de 23 años, conmocionó a la comunidad de El Zulia, Norte de Santander, al quedar expuesta la vulnerabilidad de las mujeres frente a la violencia en la región. El crimen ocurrió la tarde del lunes 10 de noviembre, cuando Plasencia Ortega fue atacada a tiros frente a su hijo de 7 años, a la salida del club recreacional, donde había pasado el día acompañada de sus hijos, su hermana y sus sobrinos.

En ese momento, dos hombres a bordo de una motocicleta se aproximaron, la identificaron y dispararon sin contemplaciones, a pesar de la presencia del menor. Testigos relataron al diario local Vanguardia que al menos nueve disparos impactaron a la joven, que cayó gravemente herida sobre el pavimento. El horror de la escena se intensificó con el grito del niño: “¡Ayuda, ayuda, mataron a mi mamá!”, decía mientras corría en busca de sus familiares.

Los actos de violencia preocupan a la comunidad - crédito Colprensa

Los sicarios huyeron tras el ataque, mientras los familiares de la víctima, alertados por los gritos, salieron del club y auxiliaron a la joven madre, subiéndola a un motocarro para trasladarla de urgencia al hospital municipal. De acuerdo con la información publicada por los medios locales, falleció pocos minutos después de ingresar al centro médico.

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