El presidente Gustavo Petro sigue siendo objeto de polémicas en el territorio nacional, esta vez, por el reciente Consejo de Ministros televisado en la noche del martes 21 de octubre que dejó una fuerte tensión interna.
De hecho, el encuentro estuvo atravesado por fuertes fricciones dentro del gabinete, centrándose la discordia principalmente en el manejo de los recursos hídricos y la política tarifaria de aseo.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
En un movimiento sorpresivo transmitido en vivo, el presidente anunció la salida del viceministro de Agua y Saneamiento Básico, Edward Steven Libreros, al tiempo que lanzaba duras críticas a su gestión y a las prioridades presupuestales del Ministerio de Vivienda, liderado por Helga Rivas.
El foco de las tensiones giró alrededor de la implementación del nuevo régimen tarifario de aseo, una medida que, según Petro, busca beneficiar de manera directa a recicladores y usuarios, pero que se ha visto retrasada por presuntos obstáculos impuestos desde la propia cartera técnica.
“Estuve hablando hace poco de nuestro programa Basura Cero y no han sacado el régimen tarifario porque el viceministro de Agua le cree más a Andesco que a nuestro proyecto. Por eso es que el acueducto Cereté–Ciénaga de Oro no está hecho", señaló el jefe de Estado.
En su intervención, Petro también acusó a su ahora exviceministro de ‘beneficiar’ a los grupos económicos sobre los intereses del Gobierno nacional, lo que provocó el despido en vivo con fuertes palabras.
“Usted está atravesado en que se expida el nuevo régimen tarifario de aseo que beneficie a los recicladores y consumidores, y se acabó, no va más, hermano. Este Gobierno no vino a obedecerle a los gremios”, afirmó el presidente Petro durante la sesión transmitida.
La discusión dejó expuesto el desencuentro entre las políticas gubernamentales y la influencia de los gremios empresariales, como Andesco, sobre los proyectos de servicios públicos.
La falta de avance en el régimen tarifario y en obras de infraestructura clave fue motivo del señalamiento presidencial, cerrando con la remoción inmediata de Libreros, quien contaba con menos de un año en el cargo y un historial de participación política, como su paso por la coordinación de la campaña presidencial de Petro en Amazonía y Orinoquía.
El ambiente ya estaba enrarecido cuando el presidente puso sobre la mesa la cuestión de las vigencias futuras dirigidas a proyectos de acueducto y agua potable, tema que provocó un cruce directo con la ministra Helga Rivas.
Petro criticó la manera en que históricamente se ha priorizado la asignación de estos recursos, afirmando: “la priorización de los acueductos se basaba en la ‘repartija de politiqueros donde tenían los votos. Pedí que eso se eliminará de la visión del Ministerio’”, según expresó durante la misma reunión.
Por su parte, Rivas defendió la gestión del ministerio, detallando que actualmente existen 44 proyectos en marcha y 2,2 billones de pesos en vigencias futuras comprometidas para el sector.
No obstante, la ministra destacó los límites presupuestales impuestos, señalando que esto ha dificultado la ejecución de nuevas políticas hídricas: “Desafortunadamente esto lo hemos analizado en varios consejos de ministros y el techo presupuestal que le dieron el ministerio de Vivienda en agua es bajitico, especialmente para el próximo año”, señaló la funcionaria, en una postura abiertamente contraria a la crítica presidencial.
La discusión escaló cuando Petro sugirió que el Ministerio de Vivienda mantenía restricciones propias del neoliberalismo, pese a las prioridades establecidas por su gobierno, cuestionando el “techo” de gasto asignado.
Rivas respondió poniendo de relieve la contradicción en el uso de recursos, al recalcar: “me alegra que lo ponga porque firmamos un Conpes para unos aviones de guerra y a mí me dolió firmar ese Conpes. Creo que la prioridad es el agua, usted lo ha dicho”.