La Universidad ECCI impulsa un modelo de formación en ingeniería ambiental orientado a afrontar la crisis global de biodiversidad desde la ciencia, la ética y el trabajo con comunidades.
El programa académico de esta institución en Colombia ha sumado esfuerzos para preparar profesionales capaces de responder a la acelerada desaparición de especies y ecosistemas, fenómeno que organismos internacionales califican como una emergencia mundial.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
El País informó que la tasa actual de extinción de especies supera entre 100 y 1.000 veces los niveles que se consideran naturales.
Entre las especies amenazadas se encuentran organismos invisibles para muchos, pero esenciales para la vida; abejas, microorganismos del suelo, peces de agua dulce y árboles nativos cumplen funciones irremplazables en procesos como la polinización, la fertilidad del suelo o la regulación del agua.
La Universidad ECCI ha consolidado su programa de Ingeniería Ambiental como un espacio donde el conocimiento técnico está vinculado a un enfoque ético y social.
Según información de la propia casa de estudios, la protección de la biodiversidad abarca desde la conservación ecológica hasta la garantía de salud pública, la seguridad alimentaria y la justicia ambiental.
El respeto por los saberes ancestrales y la interacción con comunidades indígenas y rurales forman parte del currículo, que incorpora proyectos donde la equidad ambiental y la gestión colectiva tienen un rol central. docentes del programa señalaron que los grandes retos ambientales adquieren su verdadera dimensión en contacto directo con el territorio.
Las actividades prácticas que la Universidad ECCI organiza en ecosistemas como Bahía Málaga, el Cocuy, el Guaviare o el Chocó permiten a los estudiantes identificar especies, analizar los impactos de la intervención humana y desarrollar proyectos en cooperación con pobladores locales.
“Los retos ambientales solo se entienden plenamente cuando se viven en el territorio. Allí los estudiantes comprenden que la ingeniería ambiental es ciencia aplicada al servicio de la vida”, explicaron los voceros académicos.
El modelo educativo implementado en la ECCI se articula con compromisos internacionales. Según destacó Semana Educación, la estrategia de la universidad está alineada con el Acuerdo de Kunming-Montreal, tratado que busca proteger el 30 % del planeta para 2030 y frenar la pérdida de biodiversidad. La institución considera que impulsar una educación ambiental contemporánea es fundamental para contribuir a estos objetivos y fomentar soluciones adaptativas y sostenibles.
Desde la Universidad ECCI, la apuesta por formar ingenieros e ingenieras con visión crítica y competencia técnica se proyecta como una respuesta a uno de los desafíos globales del siglo. Mediante la articulación de ciencia, ética y compromiso social, la institución pretende aportar a la defensa de la biodiversidad, el bienestar de las comunidades y la consolidación de un futuro sostenible ante la emergencia ambiental que marcó el inicio de este siglo.