El discurso de oposición esgrimido por la representante a la Cámara Lina María Garrido, de Cambio Radical, en la instalación del Congreso de la República llevada a cabo el 20 de julio, derivó en múltiples cruces de palabras con funcionarios del Gobierno nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro.
La congresista defendió su postura de cuestionar y criticar la gestión del primer mandatario en tres años y advirtió que está dispuesta a argumentar sus señalamientos con cifras y datos. Incluso, afirmó que está lista para responder ante la justicia por una denuncia por injuria y calumnia instaurada por el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Además de varias publicaciones en las que respondió a las críticas de Benedetti y del jefe de Despacho, Alfredo Saade, compartió una fotografía con la senadora del Centro Democrático María Fernanda Cabal, que aspira a la Presidencia, con una descripción desafiante, dirigida expresamente a ambos funcionarios del Gobierno.
“¿Cuánto tiempo nos aguantan @alfredosaadev y @AABenedetti en el Ring? ¡Los atendemos cuando quieran!”, escribió la congresista en su cuenta de X.
Discusiones con Saade y Benedetti: “Yo sí me le paro duro”
Luego de hacer la réplica de la oposición en nombre de Cambio Radical, Garrido se percató de que el presidente Gustavo Petro dejó el Congreso y no escuchó las intervenciones faltantes de la oposición. Según la representante a la Cámara, el primer mandatario salió del recinto por el impacto de las críticas a su administración.
“Salió corriendo. Estoy segura que se va a acordar de mí durante todo el trayecto de su viaje internacional No. 67 rumbo a #Chile”, señaló en X.
Su comentario no pasó desapercibido y el jefe de Despacho, Alfredo Saade, reaccionó insinuando una presunta falta de inteligencia y de formación académica por parte de la legisladora opositora. Advirtió que lo argumentado por la funcionaria en su intervención fue falso y que, por tanto, ella en sí misma sería fácil de “olvidar”.
El funcionario y otros políticos afines al Gobierno defienden al presidente por presentar en su discurso cifras que evidenciarían mejorías en el sector del agro, en el sistema de salud, en la economía, en la educación y en la seguridad. Sin embargo, congresistas y expertos desvirtuaron los números dados a conocer por el jefe de Estado, asegurando que hay cifras que muestran todo lo contrario: un deterioro del país.
En ese sentido, Garrido contestó a los señalamientos de Saade, poniendo en duda su rol como pastor y acusándolo de ser un funcionario manejable en el Gobierno. “Repita después de mí, impostorcito, perdón pastorcito: “Soy el peón más débil de @petrogustavo; él lo sabe y por eso me puso a firmar todas las vueltas del tema de pasaportes. Soy el siguiente sacrificado en el oscuro gobierno de Petro, pero mi delirio de grandeza no me deja verlo”… ¡Que pecadito!”, indicó.
Por otro lado, el ministro del Interior afirmó que los datos del primer mandatario no pudieron ser revertidos por ninguno de los congresistas de la oposición que replicó su discurso. Por eso, aseguró que “este es un país de cafres”. “Los medios sí recogen lo que una persona vulgar, ordinaria, grosera, sin preparación, sin argumentos, y sin cifras dijo”, añadió.
La congresista respondió al comentario de Armando Benedetti, haciendo referencia al consumo problemático de drogas que confesó tener y por el cual se está rehabilitando, así como a una supuesta denuncia que interpuso su esposa, Adelina Guerrero, por violencia de género.
“Respete a Colombia; aquí el único “cafre” es usted, drogadicto y agresor de mujeres. Y ni se le ocurra amenazarme con cuchillo como lo hizo con su esposa en España: le iría mal; yo sí me le paro duro”, aseveró.