Durante la mañana del 7 de julio se conocieron versiones extraoficiales que despertaron inquietudes en los círculos políticos y de seguridad del país. Según información compartida por tres fuentes cercanas a la Casa de Nariño a la cadena Blu Radio, el avión presidencial en el que regresaba el presidente Gustavo Petro, luego de su participación en una cumbre en territorio español, habría enfrentado una amenaza que obligó a modificar la ruta de vuelo.
Aunque este hecho no ha sido confirmado oficialmente por la Presidencia de la República, la atención se centró rápidamente en las declaraciones ofrecidas por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que se pronunció ante diversos medios nacionales.
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La intervención del jefe de la cartera de Defensa se produjo luego de que trascendieran versiones sobre una supuesta alteración en la planificación aérea del vuelo presidencial, ocurrida durante el trayecto de retorno al país. Sánchez, visiblemente enfocado en transmitir un mensaje de control y vigilancia permanente, expuso que “el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, pues siempre será un objetivo militar para aquellos que representan una amenaza y por eso es la seguridad del presidente de la República”.
El ministro hizo énfasis en los mecanismos desplegados por el Gobierno nacional para preservar la integridad del mandatario y de quienes lo acompañan en misiones oficiales.
“De parte del ministerio se ha puesto todas las capacidades no solamente de inteligencia, sino también operativas para garantizar la seguridad de nuestro presidente”, puntualizó Sánchez, que reiteró que los protocolos de seguridad se actualizan constantemente de acuerdo con los análisis realizados sobre escenarios específicos.
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A pesar de la falta de un pronunciamiento oficial de la Presidencia respecto al presunto incidente aéreo, las palabras del ministro dejaron entrever que las autoridades no descartan ninguna hipótesis cuando se trata de salvaguardar al presidente Petro.
Según información difundida por el medio citado, el avión presidencial habría sido rastreado desde Canarias, a pesar de que esta aeronave no permite ese tipo de seguimiento. La delegación tenía previsto aterrizar en Bogotá a las 9:10 p.m., pero el vuelo fue desviado hacia Pereira. Supuestamente, la alerta provino de inteligencia, por lo que no ingresaron al aeropuerto; el mandatario fue retirado directamente desde la pista y permaneció en la ciudad.
Así, en la corta intervención del ministro de Defensa, hizo referencia al papel fundamental que juega la Casa Militar en la protección presidencial, asegurando que es esta entidad “habla directamente sobre cada uno de los movimientos o lo que se deba hacer”, dejando en claro que cualquier decisión tomada en situaciones críticas pasa por filtros de análisis estratégicos.
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No es la primera vez que se habla que de la seguridad del presidente Petro corre peligro
Desde el inicio del nombramiento de Pedro Sánchez como ministro de Defensa, surgieron cuestionamientos sobre la protección del presidente Gustavo Petro. En el mismo acto en que se oficializó su designación, el jefe de Estado advirtió que se encontraba en condición de objetivo y aseveró que depositaba su seguridad en manos del exintegrante de las Fuerzas Militares, de igual manera al director de la Policía, general Carlos Fernando Triana.
El 18 de febrero, en un discurso marcado por contundentes señalamientos, el presidente de la República afirmó que narcotraficantes supuestamente habían adquirido misiles con la presunta intención de atentar contra su avión presidencial.
“General Triana (director de la Policía), eso es lo que usted tiene que romper. Yo sé que asusta. Usted sabe que a mí me quieren disparar un misil a mi avión, que se compraron los narcotraficantes y que tienen guardado por ahí. No uno, sino dos misiles. Sabemos quiénes son”, sentenció Petro.
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Esta no es la única ocasión en la que el presidente expresó que su vida estaría en peligro. Ya lo había mencionado durante una Asamblea Popular realizada en la Universidad Nacional, en la que denunció un supuesto plan para atentar contra su vida en septiembre de 2024. De igual forma, reiteró en otros espacios públicos que enfrenta constantes amenazas y situaciones de riesgo.