El caso de Ivonne Latorre, la colombiana que viajó a El Cairo, Egipto, para participar de un festival de música electrónica, y que falleció en extrañas circunstancias, sigue generando incógnitas. La información suministrada a la familia de la joven fue contradictoria, y no explica cómo terminó en estado de coma.
Latorre viajó El Cairo con una amiga, llamada Estefanía Bedoya, y, estando allí, conocieron a otra colombiana: Jessi Escobar. La mujer estaba acompañada de dos hombres extranjeros, uno de ellos apodado “El Serbio”.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
PUBLICIDAD
Escobar, presuntamente, habría estado detrás de los hechos, según indicó Ivonne Latorre en un mensaje que envió a una amiga cuando se sintió en peligro. Alertó sobre un posible secuestro, envió su ubicación y mencionó a la mujer en cuestión.
“Le envió un mensaje a una amiga de Barcelona, señalando a esta mujer y diciendo que si algo le sucedía, ella sería la culpable. Entonces, su amiga se dio cuenta de algo y pidió ayuda; mi amiga logró señalar a los culpables”, relató Angy Giraldo, una de las amigas de la joven fallecida.
La versión de Jessi Escobar sobre los hechos
Escobar habló por primera vez ante los medios de comunicación, exponiendo su versión. En conversación con W Radio, contó que conoció a Latorre y a Bedoya el día en el que asistió al festival Zamna (25 de abril de 2025). Se acercó a ellas tras percatarse de que estaban fumando marihuana, buscando indagar dónde habían conseguido el producto. Ellas indicaron que la habían comprado en España.
PUBLICIDAD
Entonces, continuaron conversando sobre su país de procedencia: “compaginamos”. Con ayuda de un amigo, las llevaron hasta el lugar donde se estaban alojando e intercambiaron números telefónicos. Allí, Latorre y Bedoya le preguntaron a Escobar si tenía drogas que ayudaran a mejorar el ambiente. “Yo les dije que sí, que tenía algo, pero no sé si ellas tenían conocimiento de eso; me dijeron que sí, que ellas sí habían probado de eso”, dijo.
Entonces, las tres mujeres se reencontraron en el festival el segundo día (26 de abril). En el lugar, empezaron a consumir los estupefacientes que tenían a disposición, MD, específicamente, aunque, según Bedoya, ella nunca había probado ese tipo de sustancias. Escobar contrarió sus declaraciones y negó haberlas influenciado para que consumieran.
“Estefanía sabía perfectamente que esa droga no se podía mezclar con alcohol, por ejemplo”, precisó, indicando que, cuando iniciaron el consumo, no estaban ingiriendo bebidas embriagantes.
PUBLICIDAD
En ese momento, se encontró con dos amigos de Serbia, y se los presentó a las colombianas. Pasaron el tiempo juntos en el festival, hasta que terminó. De repente, Estefanía Bedoya perdió su celular y acusó a uno de los amigos de Jessi Escobar de haberlo hurtado. “En ese momento, el ambiente se dañó”, indicó la mujer en la entrevista, asegurando que revisaron las pertenencias de todos y no encontraron el dispositivo, pero, para solucionar la situación, se ofreció a pagarlo.
A pesar de lo ocurrido, tomaron un taxi para llegar a un “after party” en un lugar que estaba lleno de “seguridad” y en el que no se permitía el consumo de alcohol. Al salir, Escobar notó que Latorre estaba siendo rodeada por varios taxistas que le ofrecían transporte. “Eran muchos hombres”, indicó.
Tomaron una van, arrancaron, pero Ivonne Latorre pidió detenerla, asegurando que el conductor quería secuestrarla. El conductor se detuvo en una estación de gasolina. “En ese momento, ella nos expresa que va a ordenar un taxi, pero que se va a ir sola… yo le dije a Estefanía que parara un taxi y que regresáramos al hotel. Que dejara que ella se fuera en el taxi de ella sola y que nos encontráramos todos en el hotel”, detalló. Entonces, se separaron.
PUBLICIDAD
Añadió: “Estefanía quiere hacerse la víctima y la heroína, que ella fue a buscar a su amiga y que ella, el taxi, la buscamos. Eso es mentira. Nosotros como adultos nos montamos en el taxi y ella pidió su taxi. Ella no estaba mareada, ni estaba mal”.