El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, reiteró su denuncia sobre una presunta estrategia política que tendría como objetivo impedir su participación en las próximas elecciones presidenciales.
Según el exmandatario, hay sectores que estarían utilizando herramientas judiciales con fines políticos, especialmente tras la imputación que la Fiscalía le formuló en el marco del caso Aguas Vivas.
“La ultra derecha quiere sacarnos del camino porque saben que vamos a ganar la Presidencia. Vamos a aplastar a los corruptos y a resetear la política en Colombia”, escribió Quintero.
El pronunciamiento de Quintero se dio luego de que el presidente Gustavo Petro hiciera referencia a su situación en una extensa publicación en la red social X.
En el mensaje, el jefe de Estado incluyó el caso del exalcalde dentro de una reflexión más amplia sobre el papel que ha jugado la Fiscalía en procesos judiciales emblemáticos en Colombia, como las interceptaciones ilegales del extinto DAS, las investigaciones sobre paramilitarismo, el escándalo de Odebrecht y el denominado cartel de la toga.
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Petro cuestionó la independencia judicial en Colombia y recordó que en su momento se habría dado una instrucción política para actuar judicialmente contra Quintero, a quien describió como un opositor de las prácticas de ciertos sectores políticos y económicos en Medellín.
“En ese momento se dio la orden política de empapelar a Daniel Quintero, porque fue opositor del estilo y las prácticas políticas de la extrema derecha político económica del Poblado. Nunca he impedido ninguna investigación, pero el principio universal del juez independiente debe ser imperativo”, había escrito el presidente Gustavo Petro en X.
El exalcalde, quien ha manifestado su intención de aspirar a la Presidencia, considera que su imputación responde a intereses de lo que él denomina como “ultraderecha”.
Durante la audiencia en la que se le imputaron cargos, cuestionó la imparcialidad de la fiscal encargada del caso, indicando que dicha funcionaria había trabajado previamente en la administración municipal de Federico Gutiérrez, actual alcalde de Medellín y uno de sus opositores políticos.
Además, señaló que no se habrían demostrado varios de los señalamientos que sustentan el proceso.
Hasta el momento no se ha aclarado si el respaldo expresado por Petro implica una alianza política directa con Quintero.
Sin embargo, figuras de la oposición, como la senadora María Fernanda Cabal —quien también ha manifestado intenciones presidenciales— han interpretado los gestos del presidente como una muestra de cercanía política con el exalcalde.
El caso Aguas Vivas sigue su curso judicial mientras el debate sobre la supuesta utilización política de la justicia continúa generando reacciones en distintos sectores.
Al mismo tiempo, se intensifican las especulaciones sobre el panorama electoral y las posibles alianzas de cara a las elecciones presidenciales de 2026.
El exalcalde de Medellín Daniel Quintero, ahora precandidato presidencial, afirmó que “buscaría una reelección”
A menos de un año para que se definan los nombres que competirán por la Presidencia de Colombia, el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, dejó claras sus aspiraciones y su visión del poder en una reciente entrevista con la periodista Eva Rey.
Sin rodeos, aseguró que de llegar a la Casa de Nariño impulsaría una reforma constitucional para restablecer la figura de la reelección presidencial.
“Yo creo, y esto ha causado polémica en algunos casos, que en Colombia se requiere reelección porque en cuatro años no se hacen las cosas”, afirmó Quintero, con el argumento de que un solo mandato es insuficiente para concretar transformaciones profundas en el país. Sin embargo, sí aclaró que se trata de “que nadie se perpetúe en el poder”.
La entrevista con la periodista contó con varias declaraciones de Quintero sobre su afinidad con el petrismo, sus escándalos y su punto de vista sobre el actual alcalde de Medellín, Fico Gutiérrez.
El exmandatario local explicó, sobre la reelección, que “Uribe hizo dos periodos y quería hacer el tercero;ahí es cuando se vuelve peligroso”; sin embargo, un periodo superior a los cuatro años podría ser beneficioso, en su juicio, ya que el modelo político colombiano carece de un adecuado equilibrio institucional, lo que ha obstaculizado reformas duraderas.