Con la campaña presidencial en marcha y restricciones para los precandidatos en cuanto a la promoción anticipada de sus aspiraciones, las redes sociales se han convertido en una herramienta clave para su visibilidad.
Plataformas como Facebook e Instagram han sido utilizadas para divulgar mensajes y consolidar apoyo, con inversiones que suman cifras millonarias.
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Un análisis de la biblioteca de anuncios de Meta, y publicado por la emisora colombiana Blu Radio, espacio donde se registran las contrataciones de publicidad política en estas plataformas, revela que Vicky Dávila lidera el gasto en publicidad digital con más de $213 millones invertidos en los últimos tres meses.
Le siguen Miguel Uribe Turbay con aproximadamente $78 millones y Germán Vargas Lleras con una cifra cercana a los $56 millones.
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Otros aspirantes también han destinado recursos significativos para promocionar su imagen.
Entre ellos están el excontralor Carlos Felipe Córdoba, los exministros Mauricio Lizcano, Mauricio Cárdenas y Daniel Palacio, así como el exembajador Juan Carlos Pinzón.
Inversión publicitaria en la última semana
El monitoreo de los anuncios políticos también evidenció cuánto han gastado los precandidatos en los últimos días.
Entre el 22 y el 28 de marzo, Vicky Dávila invirtió cerca de $87 millones en publicidad digital, mientras que Miguel Uribe desembolsó alrededor de $12,5 millones. En el mismo período, Germán Vargas Lleras destinó más de $6 millones para promover su imagen en redes sociales.
Estos datos reflejan la estrategia de los precandidatos para posicionarse ante el electorado, aprovechando la difusión masiva que permiten las plataformas digitales.
Regulación y origen de los recursos
A medida que se intensifica la actividad electoral en redes sociales, surgen interrogantes sobre el control del dinero invertido en estos espacios.
La procedencia de los fondos, los mecanismos de supervisión y el cumplimiento de los topes de gasto electoral son algunos de los aspectos que generan debate.
Aunque las normas establecen límites de inversión para las campañas políticas, el uso de publicidad digital representa un desafío en términos de fiscalización.
La transparencia en la financiación de estos anuncios y su impacto en la contienda electoral serán factores clave en el desarrollo del proceso electoral en los próximos meses.