Como Carlos Mario Lugo Sabalza fue identificado en medios mexicanos el ciudadano colombiano y presunto líder de una organización criminal dedicada al tráfico de migrantes, que fue detenido en la alcaldía Gustavo A. Madero, de la Ciudad de México.
La captura se realizó el 14 de diciembre de 2024 durante una serie de operativos en tres estados de México, según informaron las autoridades de ese país. En total, diez personas fueron arrestadas, todas ellas vinculadas a la misma estructura delictiva que opera en al menos tres países.
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La organización, identificada por las autoridades como parte de los grupos conocidos como Los Colombianos o Balsas, utilizaba un inmueble en la colonia Capultitlán como base de operaciones. Desde allí, los migrantes eran trasladados al norte del país con el objetivo de cruzar la frontera.
Durante el operativo, además de las detenciones, se incautaron un arma de fuego, cartuchos, una computadora portátil, una caja fuerte, diversos documentos y una sustancia rosada, que se presume, sería ‘tusi’.
Lugo Salbalza es señalado como el encargado de la logística de las operaciones delictivas y cuenta con órdenes de aprehensión por tráfico de personas y delincuencia organizada. Su captura fue posible gracias a la identificación de los métodos operativos del grupo criminal, lo que permitió a las fuerzas de seguridad planificar y ejecutar el operativo con éxito.
El comunicado conjunto de las autoridades destacó la importancia de esta operación, que no solo logró desmantelar una célula criminal, sino que también representa un golpe significativo contra el tráfico de personas en la región.
Los resultados que dejaron los operativos en México
En operativos simultáneos realizados en el Estado de México y Nayarit, las autoridades lograron la captura de cinco personas, tres de ellas en flagrancia, y liberaron a un ciudadano guatemalteco en Tepotzotlán.
De acuerdo con información oficial, un ciudadano mexicano fue identificado en prinicipio como el presunto líder de la organización criminal. Sin embargo, reportes de inteligencia apuntan a Lugo Sabalza como el principal responsable de ejecutar operaciones ilícitas en Colombia, México y Guatemala.
Las investigaciones revelan que la organización traficaba migrantes que ingresaban a México por puntos como Chiapas y Yucatán, trasladándolos posteriormente a Ciudad de México y, desde allí, a estados del norte como Nayarit y Baja California.
Entre los detenidos también se encuentran Moisés G, señalado como operador vinculado a la falsificación de documentos, y Modou D, un operador logístico de origen sudafricano. Además, Liliana Patricia G, Patricia A, Berenice N y Minerva G fueron identificadas como responsables de vigilar a los migrantes. Todas contaban con órdenes de captura previas.
Otros colaboradores señalados en la investigación son Leopoldo M, Javier G y Ricardo S, quienes presuntamente apoyaban las operaciones de la red criminal.
Red de tráfico de mujeres cayó en Colombia: viajaban a Grecia engañadas con ofertas de trabajo
En un operativo llevado a cabo en el Valle de Aburrá, las autoridades colombianas desmantelaron una red de trata de personas que operaba en Medellín y otros municipios del área metropolitana. Según informó Infobae, tres personas fueron arrestadas: Paola Andrea Acevedo García, Evelín Andrea Gómez Ramírez y Juan David Ceballos Madrid, y están acusados de engañar a mujeres para llevarlas a Grecia con falsas promesas de empleo.
La Fiscalía General de la Nación confirmó que las víctimas, principalmente jóvenes en situación de vulnerabilidad, eran contactadas en zonas reconocidas de Medellín y Antioquia.
Los delincuentes les ofrecían supuestas oportunidades laborales en Europa, específicamente en restaurantes y otros establecimientos comerciales en Grecia, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y enviar dinero a sus familias en Colombia.
Una vez en Europa, las mujeres eran informadas de una supuesta deuda de hasta 3.600 euros que debían saldar mediante la prostitución. Este esquema de engaño y explotación sexual fue descubierto gracias a una investigación que comenzó en el Valle de Aburrá, donde se identificaron las tácticas de reclutamiento utilizadas por los acusados.
El cabecilla de la red, quien reside en Europa, exigía que las víctimas abonaran un millón de pesos colombianos para obtener su aprobación antes de viajar. Este pago inicial formaba parte del engaño para asegurar la participación de las mujeres en el esquema de trata.
El caso ha generado conmoción en la comunidad local, y las autoridades continúan investigando para determinar si hay más personas involucradas en esta red criminal. La Fiscalía ha instado a otras posibles víctimas a presentarse y denunciar cualquier actividad similar.