Un operativo realizado por la Fiscalía General de la Nación permitió desmantelar una red de microtráfico que operaba dentro de un batallón militar situado en el municipio de Fusagasugá, en Cundinamarca.
En total fueron cuatro los miembros de la organización que resultaron detenidos, entre los que se hallan dos soldados profesionales, reveló el ente investigador la mañana del jueves 10 de octubre de 2024.
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Los aprehendidos fueron identificados por la Fiscalía como Fredy Mauricio Cabrera Cabrera y José Antonio Avendaño Trujillo; mientras que los dos soldados activos son Enoasis Quinto Andrade y Luis Alfonso Vanegas.
La investigación que adelantaron las autoridades dio cuenta que la red adquiría las drogas en Bogotá, y desde allí se surtían de diversas cantidades de cocaína y marihuana. En este punto, y antes de que la mercancía fuera a parar al batallón del Ejército, Cabrera y Avendaño “las recibían y las almacenaban durante varios días en un local de venta de zapatos deportivos y un estudio de tatuajes”.
Cómo ingresaban la droga al batallón militar
Para iniciar, el fiscal que presentó a los detenidos explicó en primera instancia cuál era la función que desempañaban Cabrera y Avendaño.
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En el caso de Avendaño Trujillo, contó el fiscal, “implementó una estrategia diferente para el comercio de drogas en Fusagasugá”, y para ello “utilizó su retiro a la fuerza en la unidad militar en cuestión y sus contactos dentro del batallón, lo que le permitió vender sus productos al personal o los miembros del batallón”. Sumado a esto, también utilizaba a otras personas para comercializar drogas en toda el área del municipios y poblaciones cercanas.
Asimismo, se conoció que para utilizar un lenguaje que no llamara la atención al momento de referirse al comercio de las drogas, utilizaba “líneas de producción camisetas”. Cuando el negocio era de camisetas de Atlético Nacional se hablaba de marihuana; en tanto que al momento de referirse a cocaína (’perico’) se hacía alusión a las del Real Madrid.
Por el lado de Cabrera Cabrera, el funcionario de la Fiscalía detalló que actuaba bajo la “fachada legal como comerciante formal”.
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Para esto utilizaba dos locales que están a su nombre, y que están ubicados en un reconocido centro comercial de Fusagasugá, “especializado en la venta de tenis de imitación, gorras y camisetas y otro lugar el cual vende accesorios, carteras, bolsos e insumos para tatuadores, tintas, agujas y piercings, entre otros”, añadió el fiscal.
Obtenían la droga en Bogotá
El operativo y las pesquisas, que fueron coordinadas por un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, identificó que la empresa criminal obtenía las drogas primero en Bogotá para luego transportarlas y venderlas dentro del batallón. En este lapso Cabrera y Avendaño recepcionaba la mercancía y la almacenaban en sus locales antes de enviarla rumbo al batallón.
En este punto entran los dos soldados profesionales detenidos, debido a que Quinto y Vanegas se aprovechaban sus rangos y tareas para entrar la droga sin levantar sospechas.
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Realizando diversas modalidades, entre ellas la entrada de encomiendas, contaminaban “la llegada de camiones con diferentes elementos de consumo del batallón, de igual manera contaminando orificios de comida como panes, pollos y demás alimentos, los cuales eran ingresados por terceros, ayudados por ellos mismos y en ocasiones ellos mismos (los dos soldados) ingresaban dichos elementos”, agregó la Fiscalía.
Ya a la hora de hablar de precios dentro de la compañía militar, se indicó que la mercancía se comercializaba en precios cuyos montos oscilaban entre 20.000 y 80.000 pesos (colombianos), según sea la dosis y tipo de sustancias; en ocasiones cuando se trataba de derivados de marihuana se comercializaba por libras o medias libras, cuyo valor oscilaba entre 400.000 y 420.000 pesos”.
Los cuatro sospechosos fueron presentados ante un juez de control de garantías. Según la Fiscalía, se les imputaron cargos por “tráfico, fabricación o porte de estupefacientes” y “concierto para delinquir”. Adicional a lo anterior, todos fueron sujetos a medidas cautelares en un centro penitenciario.
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