Barra brava del Deportivo Cali amenazó al árbitro Carlos Ortega: le recordaron a su tío asesinado

Las intimidaciones tuvieron lugar antes del partido del cuadro vallecaucano ante Once Caldas por la Liga BetPlay. Tanto la Dimayor como el club rechazaron lo ocurrido

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Previo al partido ante Once Caldas, la barra brava del Deportivo Cali lanzó una advertencia al árbitro Carlos Ortega - crédito Colprensa
Previo al partido ante Once Caldas, la barra brava del Deportivo Cali lanzó una advertencia al árbitro Carlos Ortega - crédito Colprensa

En un ambiente de creciente tensión por cuenta del desempeño dudoso del arbitraje en el fútbol colombiano —sumado a denuncias por corrupción en el interior del gremio y las amenazas por parte de las barras bravas a jugadores y técnicos a lo largo del semestre—, se conoció en las últimas horas una nueva situación que pone en jaque uno de los partidos más destacados de la fecha 10 de la Liga Betplay.

Durante la mañana del viernes primero de marzo se difundió en redes sociales una imagen en la que un grupo de miembros del Frente Verdiblanco, la barra brava del Deportivo Cali, lanzaba una advertencia a Carlos Ortega, designado para impartir justicia en el juego que enfrentará al cuadro Azucarero con el Once Caldas en el estadio de Palmaseca. Allí se leen las palabras “Ortega, pita bien. Tu familia te espera”.

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La amenaza de la barra brava del Deportivo Cali contra Carlos Ortega produjo rechazo a nivel nacional - crédito @Ultraspradera/X
La amenaza de la barra brava del Deportivo Cali contra Carlos Ortega produjo rechazo a nivel nacional - crédito @Ultraspradera/X

La situación llegó a conocimiento de la Dimayor, que en un comunicado manifestó su rechazo frente a “las amenazas y actos de intimidación que han recibido en los últimos días directivos, jugadores, árbitros, funcionarios y distintos actores del FPC”.

Sobre este caso concreto, el ente rector del fútbol profesional colombiano repudió “de manera vehemente el hostigamiento violento que han recibido directivos de Atlético Nacional y Once Caldas, jugadores y técnicos”, haciendo referencia a la salida de John Bodmer de la dirección técnica del Verdolaga por amenazas contra su familia.

Quique Barona, de Antena 2 Cali, y Fabio Poveda, de Blu Radio, señalaron que desde la Dimayor se estaba valorando la posibilidad de suspender el compromiso. Por su parte, el Deportivo Cali publicó un comunicado en sus cuentas oficiales en el que no solo reiteró el rechazo a las acciones de su barra brava, sino que afirmó que las garantías de seguridad están dadas para la realización del juego sin comprometer la integridad del colegiado.

“Nos solidarizamos con las personas que han recibido estas amenazas, y garantizamos todas las disposiciones de seguridad necesarias para el partido de esta noche”, se lee en el documento.

En redes sociales, el cuadro Azucarero expresó su rechazo a las amenazas contra Carlos Ortega - crédito @AsoDeporCali/X
En redes sociales, el cuadro Azucarero expresó su rechazo a las amenazas contra Carlos Ortega - crédito @AsoDeporCali/X

Amenazas traen a la memoria el crimen contra Álvaro Ortega

Álvaro Ortega fue asesinado en 1989 luego de recibir amenazas de muerte - crédito Colprensa
Álvaro Ortega fue asesinado en 1989 luego de recibir amenazas de muerte - crédito Colprensa

En su cuenta de X, César Augusto Londoño afirmó sobre las amenazas que al colegiado “le recordaron lo de su tío árbitro asesinado en 1989″, haciendo referencia al asesinato de Álvaro Ortega por parte del cartel de Medellín ese año. Con esto hizo referencia a que la publicación sumaba una captura en la que se especificaba el parentesco familiar entre ambos, pues Carlos Ortega es su sobrino. Todo esto trajo al recuerdo el fatídico suceso ocurrido 35 años atrás.

Al igual que en el inicio de 2024, durante 1989 el fútbol colombiano estaba marcado por un ambiente de gran tensión por la influencia del narcotráfico en el deporte, sumado a la injerencia de las apuestas ilegales en los resultados. Ya el cartel de Medellín había hecho su advertencia cuando secuestró al colegiado Álvaro Aponte, previo al inicio de los cuadrangulares de ese año, con una advertencia: árbitro que pite mal, lo matamos.

Álvaro Ortega había sido designado el 26 de octubre de 1989 para pitar el partido de ida entre América de Cali e Independiente Medellín en el estadio Pascual Guerrero. Justo antes de dar el pitazo final, el bolivarense invalidó un gol de chilena del Poderoso por juego peligroso, que habría significado empatar el 3-2 final a favor del cuadro Escarlata. Las amenazas contra su vida por parte del cartel de Medellín arreciaron, y aunque solicitó que no se le asignara el partido de vuelta en el estadio Atanasio Girardot, la Dimayor consideró que Ortega podía arbitrar debido a que para ese momento ambos equipos estaban eliminados.

El partido terminó 0-0, pero eso no detuvo a los sicarios del grupo criminal para asesinar a Ortega con nueve disparos a la salida del hotel en el que se encontraba hospedado. El hecho conmocionó al país y llevó a la Dimayor a declarar desierto el torneo de 1989, siendo la única vez que esto ha sucedido en la historia del fútbol colombiano.