Denuncian por acoso sexual a un reconocido exentrenador de bolos en Antioquia

La acusación fue interpuesta por las familias de las víctimas ante la Fiscalía General de la Nación

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Exentrenador de bolos en Antioquia es señalado de acoso sexual - crédito Colprensa
Exentrenador de bolos en Antioquia es señalado de acoso sexual - crédito Colprensa

Una denuncia penal fue presentada ante la Fiscalía General de la Nación contra Santiago Mejía Agudelo, exentrenador de la liga de bolos de Antioquia, señalado de acoso sexual.

Según las pruebas de las familias que fueron incluidas en la acusación, de la que hicieron parte seis víctimas del sospechoso, de 41 años de edad, Mejía Agudelo tenía afiliación en la federación nacional.

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En las últimas horas se conoció el testimonio de varias de las deportistas que en el momento de los hechos eran menores de edad.

Una de ellas contó a la revista Semana que todo comenzó con una solicitud de amistad en Instagram, pues el hombre había conocido a la menor en un campeonato que se había llevado a cabo en Cali (Valle del Cauca); la menor, sin saber sus intenciones, la aceptó. En medio de su interacción en la red social, la conversación inició con temas como la edad y de la actividad que tenían en común, pero luego subió de tono.

“Me pareces muy linda. ¿Cómo te parezco yo? A ver dime. ¿Bebé, te gustan las foticos? Yo te puedo mandar algunas mías. Yo te doy, tú me das y las borramos, obviamente”, se lee en algunos de los chats.

Exentrenador de bolos de la liga de Antioquia es señalado de acoso sexual a menores de edad - crédito pixabay
Exentrenador de bolos de la liga de Antioquia es señalado de acoso sexual a menores de edad - crédito pixabay

En su momento, la menor de edad decidió seguirle el juego y envió una foto al entrenador, lo que motivó a que el hombre siguiera en contacto. “Me preguntaba todo el tiempo a los torneos a los que iba a ir y un día coincidimos. Yo estaba jugando y normalmente lo hacemos en falda o en short, el tipo me miraba de arriba a abajo y hacía gestos con su boca como saboreándose. Supermorboso”, señaló la víctima.

A pesar de que era un hombre casado y con una hija, Santiago le pedía besos y a masturbarse por medio de videollamadas. La víctima confesó al medio mencionado que no fue una relación consentida: “Estoy con ayuda sicológica, no me gusta recordar esto, estuve a punto de retirarme de bolos, no me sentía segura. No estaba disfrutando lo que realmente me gusta hacer”, reveló.

De acuerdo con el material probatorio por parte de las familias, el factor común de Mejía era tener conversaciones con menores de edad, resaltar su apariencia física, preguntar su opinión sobre él y pedir que no contara nada a los padres.

Adicionalmente, una madre de una de las víctimas aseguró a la revista Semana que el modus operandi del extrenador Santiago era con chantaje emocional y la táctica de infundir miedo, pues cuando alguna de sus estudiantes le expresaba su incomodidad frente a la situación, él las culpaba diciéndoles que ellas malinterprteban la situación. El fue constante para esta joven.

La denuncia fue interpuesta ante el ente investigador con las pruebas por parte de las madres de las víctimas - crédito Luis Jaime Acosta/REUTERS
La denuncia fue interpuesta ante el ente investigador con las pruebas por parte de las madres de las víctimas - crédito Luis Jaime Acosta/REUTERS

Más casos

La revista Semana conoció el caso de otra víctima en el año 2019 durante un campamento de preparación de la Selección Antioquia de Bolos en Estados Unidos, que tenía como objetivo los Juegos Nacionales. Santiago Mejía se postuló como representante de una de las deportistas para salir del país con ella: “No me dejaba estar con las personas del equipo, de hecho, cambió el puesto del avión y nos tocó lejos de los compañeros. Me ponía la mano en la pierna, subía a la entrepierna, me abrazaba. Yo tenía 14 años y no sabía qué hacer. Fueron seis horas de vuelo”, confesó.

En los entrenamientos le recalcaba que estaba linda y que le habían crecido las nalgas. Cuando llegaba el momento de comunicarse con su familia, se sentía vigilada por el exentrenador y nunca pudo hablar de lo sucedido. Sin ser suficiente, también la manipulaba con el deporte: “Me decía que gracias a él yo estaba en Juegos Nacionales. Me manipulaba. Buscaba que le pagara de otra forma por el supuesto favor de ir a la competencia”, mencionó.

La madre de la víctima declaró que el hombre de 41 años traspasó las barreras de la relación entrenador y alumna, porque le preguntaba por su parte íntima con detalles morbosos, incluso un día le preguntó si le gustaba el sexo oral, según su familiar. De esta manera, la familiar envió una carta a la Liga Antioqueña expresando su inconformidad.

Por su parte, Humberto Vallejo, presidente de la Liga, respondió que suspendieron al entrenador y deportista el 31 de octubre, luego de una resolución emitida por parte de la Federación Colombiana de Bowling. “No tenemos nada más que decir. Solo esperar que la Justicia se pronuncie y recordar que, de acuerdo con nuestra Constitución, toda persona tiene derecho a su presunción de inocencia. Nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario”, expresó el dirigente.