
Jairo José Neira, de 44 años de edad, es señalado como presunto depredador sexual en la costa Caribe de Colombia. El director y entrenador de una escuela de fútbol ubicada en Galapa, Atlántico, estuvo delinquiendo desde la sombra hasta que un descuido en su modus operandi lo puso en el radar de las autoridades.
Lo que se conoció inicialmente como una captura más por parte de la Policía Metropolitana de Barranquilla es el resultado de meses de investigación, en los que incluso hubo funcionarios encubiertos. Estas labores permitieron desenmascarar a quien se mostraba como un entrenador carismático y filántropo.
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De acuerdo con lo establecido por las autoridades, este sujeto al parecer llevaba años cometiendo delitos sexuales en contra de los menores de edad que pasaban por su escuela; sin embargo, su fachada amigable y la relación cercana que establecía con los cuidadores de los niños, permitían que ni siquiera se levantarán sospechas en su contra.
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Las investigaciones adelantadas por la Fiscalía General de la Nación permitieron establecer el modus operandi del señalado, que aún con las pruebas presentadas por el ente acusador, negó ser un violador en serie.
Según los investigadores, Jairo José Neira establecía una relación cercana con los niños que llegaban a su escuela. Una vez ganaba su confianza los invitaba a su casa, a paseos u otros espacios donde no había supervisión de otros adultos.
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Con falsas promesas de convertirlos en futbolistas profesionales, entre otras, el señalado abusaba de los menores de edad. En algunos casos Neira realizaba tocamientos abusivos, pero también hubo muchos en los que el tema escaló hasta el acceso carnal.
Las versiones que algunas víctimas habrían entregado a las autoridades indican que en las salidas que organizaba el profesor, no solo había abusos directos de su parte, sino que incluso los persuadía para que se desnudaran y se tocaran entre ellos, asegurando que era una práctica natural y no tenía por qué avergonzarlos.
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Así mismo, las investigaciones dejaron al descubierto que en ocasiones el entrenador aprovechaba la confianza de los cuidadores para pedir que se quedaran en su casa después de los partidos de fútbol, asegurando que salían muy cansados de los encuentros deportivos.
En esos momentos, el hombre de 44 años aprovechaba para acceder sexualmente a los menores de edad.
El detalle que alertó a las autoridades de Galapa, en el Atlántico
A inicios de este 2024 al menos siete menores de edad llegaron al hospital del municipio con signos de abuso sexual en menos de una semana, situación que puso en alerta a las autoridades.
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Rápidamente, los médicos denunciaron los hechos y se encontró que había relación en todos los casos de abuso.
A partir de ese momento iniciaron las labores de investigación que tenían como objetivo desenmascarar al entrenador de fútbol infantil. Los investigadores lograron recolectar el suficiente material probatorio para establecer que él estaba detrás de los abusos.
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Aunque todo estaba listo para la detención del señalado, una publicación en redes sociales alertando sobre un posible violador en serie puso en alerta a Neira, que rápidamente huyo con destino a Barranquilla.
Un trabajo de rastreo a través de las cámaras de seguridad de Galapa permitió hallar el camión con el que el entrenador hizo la mudanza; sin embargo, la cobertura no permitió ver el lugar de destino.
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Pese a ese obstáculo en las investigaciones, las autoridades posteriormente lograron establecer que el sujeto estaba en el barrio Los Olivos de Barranquilla, en la casa de un familiar. Para confirmar el lugar en el que se escondía y lograr la captura, las autoridades infiltraron a algunos de sus hombres.
La captura del entrenador
El 17 de enero de 2024 funcionarios de la Sijín de la Policía llegaron hasta la vivienda donde se escondía el hombre de 44 años y lo capturaron.
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En el sitio encontraron un computador portátil, una memoria USB, una CPU y cuatro discos duros. Además tenía 600 carnés deportivos con fotos y datos de menores de edad y 30 tarjetas de identidad que al parecer pertenecían a estudiantes de la escuela deportiva.
Gracias al material probatorio aportado por la Fiscalía, un juez de control de garantías ordenó la medida privativa de la libertad en establecimiento carcelario.
Por el momento Neira es señalado por los delitos de acceso carnal abusivo con incapaz de resistir, acto sexual con menor de 14 años y acto sexual violento agravado.
Sin embargo, está en curso una investigación para establecer si además de abusa sexualmente de los menores, el entrenador generaba y distribuía material de pornografía infantil.
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