Escolta de la UNP secuestrado en Norte de Santander fue liberado: esta es la historia

El hombre estuvo desaparecido seis días. No había información de cuál grupo lo tenía privado de la libertad en la región del Catatumbo

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Robinson Piernagorda, quien es escolta de la UNP, había sido secuestrado en Norte de Santander - crédito Cortesía
Robinson Piernagorda, quien es escolta de la UNP, había sido secuestrado en Norte de Santander - crédito Cortesía

La angustia de la familia del escolta Robinson Piernagorda, que prestaba servicios para la Unidad Nacional de Protección (UNP), terminó con una buena noticia. El hombre fue liberado con vida seis días después de haber sido secuestrado. Ahora, está a la espera de retornar a su hogar.

Piernagorda perdió contacto con su familia el 1 de diciembre de 2023 cuando, según les informó, había llegado en comisión con el esquema de seguridad y su protegido a la ciudad de Tibú, en Norte de Santander. Una zona en la que tienen principal presencia el ELN y las disidencias de las Farc.

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El escolta estaba vinculado a la UNP a través de la empresa privada ISVI Ltda. que reportó el 3 de diciembre la desaparición de su trabajador a causa de un presunto secuestro, que se habría producido por una organización al margen de la ley no identificada.

Logo de la Unidad Nacional de Protección - crédito Colprensa
Logo de la Unidad Nacional de Protección - crédito Colprensa

Piernagorda lleva más de 20 años desempeñándose como escolta, pero apenas tres meses antes, desde agosto de 2023, fue vinculado a la UNP para la protección de un líder social. Se sabe que al momento del secuestro, el hombre no contaba con armamento, aunque hubo poca claridad de las circunstancias en las que se produjo su retención ilegal.

“Hasta la fecha, no se tiene conocimiento sobre su estado de salud y/o pruebas de supervivencia. Por tal razón solicitamos la intervención de los organismos citados y las autoridades de Colombia para que actúen conforme a la ley, en procura a la recuperación o liberación inmediata de nuestro trabajador”, señaló la compañía.

La UNP no se pronunció sino hasta el 7 de diciembre, cuando emitió un comunicado en el que rechazó los hechos, pidió el respeto de la vida del escolta tercerizado y exigió su pronta liberación por parte de la organización criminal que lo había privado forzadamente de su libertad.

“Piernagorda hace parte del esquema de protección de un líder social de la región. El escolta fue interceptado por desconocidos que le arrebataron sus implementos de dotación, en el municipio de Tibú. La Unidad Nacional de Protección hace un enérgico llamado a quienes por medio de este abominable delito, violentan a los funcionarios de la entidad que cumplen su misionalidad en los territorios, protegiendo la vida de miles de colombianos. La entidad pide respeto por la vida de Robinson Piernagorda y exige a sus plagiarios su libertad inmediata y sin condición”, señaló la entidad.

Su familia, sin embargo, había emprendido todos los esfuerzos desde el primer día en conocieron de su desaparición para velar por la vida de Robinson. Su intención era hacerle llegar a los secuestradores la información de que se trataba de un trabajador y una persona humilde que no representaba ningún beneficio para mantenerlo en cautiverio.

“Todo lo que estamos haciendo es para que sus captores se enteren que es una persona honesta, trabajadora, humilde que no tienen ningún tipo de relación política o interés económico”, señaló el hijo del escolta a Infobae Colombia al denunciar la retención de su padre.

Imagen de archivo de camionetas blindadas en Santander - Gobernación de Santander
Imagen de archivo de camionetas blindadas en Santander - Gobernación de Santander

Su hijo tuvo que asumir todas las gestiones ante el Gaula, las autoridades y la empresa en medio del proceso por el secuestro, así como lidiar con la angustia familiar por conocer la suerte de Piernagorda. “Tengo que ser fuerte para mi mamá, mis abuelos, su nieto, mi hijo, para intentar llevar el peso del secuestro y todas las informaciones que llegan”, señaló el joven.

Finalmente la angustia terminó el 7 de diciembre cuando se produjo la liberación de Robinson, quien espera prontamente volverse a reunir con su familia y recuperarse la situación que tuvo que vivir.