El 28 de octubre de 2023, en vísperas a las elecciones regionales, en Gamarra, Cesar, se registró un incendio en las instalaciones de la Registraduría nacional del Estado Civil que dejó como víctima fatal a la registradora Duperly Arévalo Carrascal y a otros funcionarios gravemente heridos.
Luego de que se registraran los hechos, la Fiscalía General de la Nación anunció que adelantaría las pesquisas con las que daría con los responsables de los hechos que llevaron a la muerte de la funcionaria.
Ahora puede seguirnos en WhatsApp Channel y en Google News.
Dichas investigaciones llevaron a la judicialización de cinco de los presuntos responsables de los hechos de violencia que tienen a dos personas con diagnóstico reservado. Así lo confirmó la Fiscalía a través de una comunicación en el que explicó que los imputados fueron enviados a la cárcel.
De acuerdo con el ente investigador, Isaías Peña Oliveros, Yuberlis Bermúdez Rubiano, William Castro Torrado y Wilfrido Campos fueron imputados por la Delegada para la Seguridad por los delitos de homicidio agravado, homicidio agravado en grado de tentativa e incendio. Por otro lado, Julio Rojas Marín fue imputado por el delito de violencia contra servidos público.
Los hechos
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de la Nación, en la mañana del 28 de octubre un grupo de personas llegó hasta la estación de servicio de Gamarra y comenzó una marcha con fines políticos.
Gracias a videos que analizó la Fiscalía y evidencias que obtuvo el CTI, se pudo establecer que en medio de la movilización un grupo de personas ingresó violentamente a la sede de la Registraduría en el municipio. Entre estas personas se encontraba el candidato al Concejo de Gamarra Julio Rojas Marín, que golpeó a la registradora y destrozó papeles, computadores y otros elementos de la autoridad electoral.
También, el ente investigador logró establecer el rol de los demás imputados en el ataque a la sede de la Registraduría, pues dieron cuenta del uso de una pimpina de gasolina que fue transportada en un coche para bebé para ser utilizada como combustible en la conflagración.