La construcción del metro de Bogotá genera polémica cada día. Esto, ante la insistencia del presidente de Gustavo Petro de que la primera línea del sistema de transporte se haga elevado y no subterráneo, como se ejecuta hasta ahora.
De acuerdo con la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, así como otros expertos, modificar la ejecución del mismo generaría retrasos a una obra que esperan los bogotanos y colombianos desde hace más de 30 años.
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Ante las discusiones que hay, el mismísimo ministro de Hacienda y Crédito Público, Ricardo Bonilla, entró en esta y dejó claridades sobre lo que sería el metro elevado.
Según el funcionario, desde 2014 hay estudios para ejecutar el metro subterráneo, pero no del elevado.
De igual manera, dijo que el patio taller y la estación de las 72 que ya están sirven para cualquier metro, elevado o subterráneo.
Insistió que “hasta este momento todavía no hay estudios de ingeniería de detalle sobre el metro elevado, no lo han sido entregados, tienen ya un desfase de tiempo bastante grande y no hay un solo pilote construido, es decir, el avance de que se habla sobre la construcción del metro es exclusivamente el patio taller y la estación de la 72″, enfatizó Ricardo Bonilla.
Petro en China
Es de anotar que el presidente Gustavo Petro durante la visita de Estado a la República Popular de China, donde tuvo un encuentro con su homólogo, Xi Jinping, dijo que “sería una tontería” para Bogotá no tener metro subterráneo si la nación “quiere financiar el cien por ciento de ese proyecto”.
El jefe de Estado, en diálogo con periodistas, luego de las reuniones sostenidas con directivos de las empresas Xi’an Metro Company Limited y China Harbour Engineering Company Limited, que ejecutan la construcción de la primera línea del metro de Bogotá, se concluyó que “técnicamente la obra se puede desarrollar en la primera línea en dos fases: una elevada y otra subterránea”.
El mandatario resaltó que el proyecto se estructuraría utilizando los estudios adelantados durante su alcaldía y los que se han hecho en las siguientes administraciones. “No implicaría mayores demoras”, agregó.
Resaltó que para Bogotá sería increíble porque los recursos que se ahorraría se podrían invertir en escuelas, sedes universitarias, en hospitales, en desarrollo de otro tipo de vías, por lo que insistió en que es la nación la que quiere acoger una financiación 100% viable.
Además, que se pueden utilizar todos los estudios, hasta los que hizo su alcaldía, con lo cual se recuperaría el dinero que se invirtió.
Por último, el mandatario aseguró que la oferta del Gobierno nacional a la administración de Bogotá permitiría “una primera línea profundamente poderosa para las necesidades de una ciudad del tamaño de Bogotá que no se puede contentar con cualquier tipo de obras, como lo ha hecho hasta ahora –por eso los problemas de movilidad– y que bien se merece un metro subterráneo”.