La inseguridad es uno de los problemas que constantemente aquejan a los habitantes de Bogotá. Se ha vuelto costumbre cada vez más oír, ser testigo o incluso víctima de atracos, extorsiones, agresiones y homicidios.
Como parte de un plan para hacerle frente a la violencia en la capital, la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, la Policía Metropolitana de Bogotá, la Fiscalía General de la Nación y el Ejército Nacional anunciaron recientemente una nueva estrategia.
Se trata del Plan Bogotá 60, con el que se focalizaron las zonas en las que hay mayor incidencia de delitos de alto impacto para intervenir de manera estratégica. Para ejecutar la iniciativa, se hizo un estudio en el que se estableció que son 60 barrios donde se concentra el 30% de los homicidios, el 15% de hurto a personas, el 13% de hurto de automotores, entre otros delitos.
El grupo “Patrullando” reúne a funcionarios del Distrito y uniformados de la Fuerza Pública, quienes realizan comandos nocturnos, ofensivas e intervenciones de prevención y control enfocadas en combatir las rentas criminales, contener y reducir los índices delictivos en las zonas focalizadas, promover la denuncia, el desarme ciudadano y la revisión de antecedentes, inspección y campañas de prevención en zonas de rumba, zonas comerciales, entornos educativos y sistema de transporte público y corredores de convivencia y vinculación del sector privado a las redes ciudadanas, entre otras actividades.
Gracias a estas labores de las autoridades, fue que Bogotá registró una cifra positiva en materia de seguridad: logró tener cero homicidios el viernes 4 de agosto de 2023, según indicó la Secretaría de Seguridad. El mismo día de 2022, se había registrado una muerte violenta cada 8 horas.
En la capital no se presentó ninguna muerte violenta durante 24 horas, en las que autoridades realizaron un dispositivo mixto compuesto por 80 unidades de Policía y 60 gestores de convivencia en los barrios donde el homicidio es provocado por riñas, intolerancia o consumo irresponsable de licor.
Este resultado representa un total de 19 días sin muertes en lo que va de 2023.
Según cifras de la misma institución, durante la noche del mismo 4 de agosto, fue evacuado un establecimiento nocturno, ubicado en la localidad de Chapinero, que no contaba con las medidas de prevención de emergencias y que mantenía en labores con 200 personas en menos de 100 metros cuadrados.
Así mismo, más de 500 inspecciones y operativos de la Policía dieron como resultado 5 familias sancionadas por tener bajo custodia menores de edad en situación de mendicidad, explotación comercial o bajo auspicio de adultos para el consumo de alcohol, sustancias psicoativas o participación en actividades nocturnas.
Por estos hechos, una de las familias fue notificada de la pérdida de la patria potestad de un menor a su cargo. Los otros cuatro casos fueron remitidos al Instituto de Bienestar Familiar donde se adelantan los procesos correspondientes.
Andrés Nieto, subsecretario de Seguridad y Convivencia de Bogotá, señaló la importancia del trabajo articulado entre las autoridades distritales e hizo un llamado para que los ciudadanos acudan a buenas prácticas de convivencia:
“El Plan Bogotá 60 nos permite controlar situaciones de riñas, lesiones personales y hurtos, así como verificar que los establecimientos cumplan con los documentos y medidas sanitarias para cuidar la integridad de los clientes. Hacemos un llamado a la ciudadanía para que se autorregule, evite el consumo excesivo de licor y siga colaborando desde la cultura ciudadana para que, entre todos, cuidemos la seguridad y la convivencia en la ciudad”.
Según cifras de la Secretaría, desde el 3 de julio de 2023 que empezaron a realizarse intervenciones bajo el Plan Bogotá 60, se ha logrado la reducción en al menos ocho de los doce delitos de alto impacto en la ciudad.
De los 60 sectores en donde las autoridades doblan esfuerzos para mitigar el flagelo de la violencia, el 47% está ubicado en las localidades de Kennedy (15%), Ciudad Bolívar (13%), Santa Fe (12%) y Engativá (7%).
Así mismo, se estableció que los cinco barrios más peligrosos de Bogotá son: María Paz, Patio Bonito, Santa Fe, Las Cruces y Quiba.