El 24 de mayo, el canciller Álvaro Leyva Durán atendió a la citación de la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes, al debate de control político por la crisis migratoria en la frontera con Panamá y en el archipiélago de San Andrés. Durante el debate, el viceministro de Defensa, Alberto Lara, intervino para exponer la política de defensa y seguridad del ministerio y las acciones que las Fuerzas Militares y la Policía vienen desarrollando para contrarrestar el fenómeno de migración ilegal.
Estas acciones, según explicó el viceministro Lara, están enfocadas en la protección de los derechos humanos de los migrantes y en atacar estructuras criminales, como el Clan del Golfo, que se lucran con el tráfico de personas y de migrantes.
El funcionario también anunció la creación de una mesa junto a la Acnur (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados), el Organismo Internacional para la Migración de la ONU y la Defensoría del Pueblo, para, junto a la fuerza pública, revisar y diseñar estrategias integrales en función de la atención de los migrantes.
El viceministro Lara insistió en que, además de perseguir y afectar a las estructuras administrativas y financieras de estructuras criminales como el Clan del Golfo, se está actuando en función de atender los procesos y las necesidades humanitarias de las poblaciones cercanas a la selva del Darién:
También dijo: “Nosotros, como Ministerio de Defensa, nos focalizamos en lo que tiene que ver con la persecución de las estructuras criminales, pero también de manera integral y de manera multisectorial atendemos todo el asunto humanitario”.
Migración Colombia no puede atender sola la crisis migratoria en El Darién, así lo reconoció su director
Durante el mismo debate de control político al canciller Álvaro Leyva, el director de Migración Colombia, Carlos Fernando García, reconoció que la entidad a su cargo no puede atender sola la crisis migratoria. También advirtió que las olas migratorias no van a cesar, y reparó en los acuerdos a los que se han llegado con las comunidades de Necoclí, Acandí, Turbo y Capurganá tras una serie de visitas al territorio.
Con estas cifras, el director expuso que “las corrientes migratorias no van a cesar”, y señaló que si bien la mayoría de los migrantes son cubanos, venezolanos, haitianos y los ecuatorianos, también se han registrado migrantes de India, China, otros países asiáticos y africanos, a los que se suman migrantes de países centroeuropeos, “seguramente tiene que ver con los efectos de la guerra en Ucrania”, explicó García.
Fue entonces cuando, tras exponer el panorama que se vive en la frontera con Panamá, García reconoció que “Migración no está en capacidad de resolver” la crisis migratoria “en términos de estar en el terreno”, advirtiendo que con dificultades la entidad tiene presencia en Nacoclí, Acandí y Capurganá:
El ministro Leyva advirtió, interrumpiendo a García, que tras “Dos o tres reuniones con Plan Nacional de Desarrollo, se está previendo unas partidas adicionales para este año”. Sin embargo, esta partida, que sería por 10.000 millones, sería insuficiente, pues, según un estudio de cargas laborales, que dejó la el gobierno anterior, en Migración Colombia hay un déficit en la planta laboral: “faltan 600 cargos”.
García advirtió: “Con la partida presupuestal adicional, que se espera se apruebe, se cubrirían solo 100 cargos”.