A los críticos de la Paz Total del Gobierno de Colombia se unió el diario británico The Economist. Recientemente, en una dura reseña, describieron varios de los problemas que tendría la iniciativa con la que el presidente de la República, Gustavo Petro, quiere desarmar a los criminales de toda la nación.
En los primeros apartes, el medio internacional aseguró que el objetivo de paz del jefe del Estado colombiano “parece inalcanzable”, principalmente, por varias de las actuaciones delincuenciales que ha cometido la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la estructura delincuencial del clan del Golfo.
Dicen los firmantes del texto, titulado Caos Total en su versión impresa, que el proyecto del gobierno Petro se encuentra “más tembloroso que nunca” y que, aunque el primer mandatario tiene “ambiciosos” deseos por desarmar a Colombia y librarla de las actuaciones delincuenciales de las estructuras criminales, será difícil debido a la historia de conflicto armado que ha atormentado a la nación por más de cincuenta años.
En el artículo, además, recordaron que aunque el oficialismo ha secundado la Paz Total de Petro, el presidente se ha tenido que enfrentar con otros sectores de la sociedad como al fiscal general de Colombia, Francisco Barbosa. El diario británico recordó los reparos del jefe del ente acusador y aseguró que ese será otro de los retos del Gobierno para sacar adelante el proyecto.
Acerca de la Ley de Sometimiento a criminales, que es uno de los pilares de la Paz Total, The Economist asegura que el Ejecutivo colombiano enfrentará toda “una lucha” para sacarla adelante en el Congreso de la República debido a los señalamientos que el fiscal Barbosa ha hecho al respecto.
Una de las muestras violentas del ELN que más cuestionó el prestigioso medio extranjero fue el atentado armado de esa guerrilla, que acabó con la vida de 10 militares en el municipio nortesantandereano de Catatumbo; además, rememoraron varios otros de los delitos que ha protagonizado esa estructura comandada por alias Antonio García.
“De manera similar, el 29 de marzo el ELN atacó una base militar en Catatumbo, un área en la frontera con Venezuela donde se cultiva coca. Nueve soldados murieron. Menos de un mes antes, un campesino y un policía fueron asesinados durante huelgas campesinas en Caquetá, en la región amazónica del sur. Más de 70 policías fueron tomados como rehenes por un día”, señala The Economist.
Inclusive, sobre los presuntos narcodineros y beneficios que habrían protagonizado, Juan Fernando y Nicolás, hermano e hijo del presidente de Colombia, el medio aseguró que esos se suman a los líos de la Paz Total. “Parece más un eslogan que un objetivo alcanzable”, concluyó el diario.