El hecho se registró en la manzana 15 con lote 13, del barrio Jerónimo Uribe, donde se halló a un hombre decapitado, lo que generó gran alerta en el sur occidente de Cúcuta, Norte de Santander. Según las averiguaciones adelantadas por las autoridades el caso se relacionó a un ajuste de cuentas por microtráfico, la víctima habría fallecido por un ataque con machete, arma con la que le cortaron la cabeza.
Los testigos en el lugar, confirmaron que en horas de la tarde en la vivienda de una mujer conocida como ‘la Chiqui’, estaba reunido un grupo de hombres vendiendo y consumiendo drogas. ”Lo que dicen es que dentro de la casa había cinco hombres, cuando se registró una discusión entre dos de ellos y uno sacó un cuchillo y atacó a otro, matándolo de inmediato”, comentó una fuente judicial a La Opinión.
También añadió que “en medio de la situación, uno de los drogadictos le dijo a otro que tenía que quitarle la cabeza, porque si no también lo mataría a él y a toda su familia. Por la amenaza, agarró un machete y lo hizo”.
Presuntamente, otro consumidor llegó minutos después y le dijeron que se llevara la cabeza en una caja de cartón y la botara en otro sector de la ciudad y por eso le habrían dado 20 papeletas de bazuco. El cuerpo se trató de esconder dentro de un pedazo de nevera que había en la residencia, tirándole una tela verde, que usan en las obras de construcción, varias prendas de vestir y un plástico negro.
Tras el deceso, el asesino y sus cómplices se marcharon del sitio, sin despertar sospecha. Solo hasta el mediodía del lunes, fue que algunos de los vecinos captaron un olor fétido que provenía del interior de la vivienda de la ‘Chiqui’, abrieron la puerta de la casa y al llegar al frente de la nevera, encontraron el cadáver sin cabeza. En ese momento alertaron a la Policía.
Uno de los responsables del hecho fue capturado
Las unidades de la Brigada Interinstitucional de Homicidios llegaron al sitio y se encontraron con esa atroz escena, decidieron hacer un análisis detallado de la escena del crimen, usando líquidos y luces forenses, para tratar de establecer en qué punto exacto de la vivienda se dio el suceso, además de buscar huellas dactilares.
Entre tanto los peritos llevaban a cabo esto, los investigadores de homicidios de la Sijín y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) recopilaban testimonios, logrando establecer que algunas personas vieron quienes estaban en esa residencia cuando sucedió el hecho.
Las autoridades de manera oportuna fueron tras ellos, ubicando a quien le habría quitado la cabeza a la víctima, siendo capturado de manera inmediata y trasladado a la Fiscalía seccional. Extraoficialmente se conoció que el detenido respondería al nombre de Lisney Trenjos. Se espera que el organismo presente al detenido ante un juez para definir su situación judicial.
La víctima era DJ
Después de conocerse el macabro hecho, varias personas se acercaron a las instalaciones de la Sijín para tratar de identificar plenamente el cadáver, pues les dijeron que sería un familiar. Luego de varias fotografías determinaron la identidad de Fabián Andrés Cañas Silva por los tatuajes que tenía en su cuerpo.
Según sus familiares la última vez que se vieron con el hombre fue el viernes 24 de febrero, cuando este visitó a un tío en el barrio Manuela Beltrán, a las 6:30 p. m., y salió, diciéndole que iba a hacer una diligencia, pero desde entonces le perdieron el rastro.
Los familiares de Fabián Andrés mencionaron que hace unos meses él trabajó como DJ en algunos establecimientos comerciales de la capital de Norte de Santander y que tiene dos hijos menores de edad. Ahora los familiares luchan con Medicina Legal, ya que tienen la misión de hacer la identificación plena y así confirmar si es Cañas Silva.