El 1 de febrero del 2023, La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) se pronunció sobre los tuits publicados por presidente Gustavo Petro durante el último mes en contra de medios de comunicación. Desde la organización afirmaron que se trata de una estrategia para posicionar su narrativa en las redes sociales.
La organización advirtió sobre la frecuencia con la que el mandatario controvierte a los medios, hace correcciones, réplicas o desaprueba la cobertura a su gobierno, actitudes que la FLIP ha identificado en el desarrollo de debates sobre la transición energética, los diálogos de paz con grupos armados ilegales y las acusaciones de acoso sexual contra miembros de su colectividad o afines a ella.
Aclararon que no todas sus publicaciones tienen el mismo impacto en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión. “El contexto, las motivaciones y el alcance de cada uno pueden variar lo que amerita una reflexión más profunda. Sin embargo, en su conjunto tienen un efecto negativo para el debate”, explicaron en un comunicado.
La organización argumentó que el diálogo público se da por medio de tensiones entre grupos de poder que disputan la interpretación de la realidad, narrativas, procesos donde es usual desprestigiar a los adversarios.
Bajo esta premisa, los pronunciamientos del presidente inclinan el debate público hacia un sector, lo pueden fortalecer o erosionar, y aunque se admite que es posible tener una correcta interacción, se deben considerar los balances de poder.
Por eso, recuerdan que los servidores públicos tienen mayores limitaciones en el ejercicio de su derecho a la libertad de expresión frente a otros ciudadanos, pues cuando una autoridad pública se pronuncia ejerce el poder de la organización que lidera, argumento respaldado por referencias a la Corte Constitucional y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La FLIP le recordó al mandatario que la prensa se fía de la información oficial disponible, en relación con las críticas hechas por el presidente a las cifras y contenidos reportados por los medios de comunicación.
El documento señaló que si bien es deseable la participación del presidente de la República en el debate público y las posibilidades de interacción en tiempo real con la ciudadanía, esta debe realizarse con cuidado.
Destacaron que en la región los mandatarios de Estado han caído en la tendencia de usar las redes sociales para despreciar a sus contradictores políticos, periodistas e inclusive, estos medios han servido para instigar a la violencia.
La FLIP recordó que la violencia contra la prensa y los periodistas no solo se compone de agresiones físicas, sino que está también se encuentra en la promoción de un ambiente hostil contra el libre ejercicio de la comunicación.
Al final del documento se llamó al presidente a la mesura y le invitaron a abstenerse comunicar mensajes que la ciudadanía pueda interpretar como licencias o incentivos para atacar a los medios de comunicación.