El caso del feminicidio de Valentina Trespalacios se ha convertido en un tema coyuntural debido a todo lo que se ha revelado con la investigación y la rapidez con la que ha actuado la justicia colombiana. Entre el último detalles que se han revelado es el estudio que se encuentra haciendo Medicina Legal a las uñas de la joven DJ.
De acuerdo con la información revelada por revista Semana, para hacer el proceso, la institución corto las uñas de la occisa con el objetivo de hacer análisis que puedan comprobar o negar la hipótesis de que la DJ de 21 años, había usado como mecanismo de defensa sus uñas en el momento del ataque violento, donde le propinaron varios golpes y finalmente la estrangularon para acabar con su vida.
Por ahora las autoridades se encuentran a la espera de los resultados del estudio, pero desde el comienzo de la investigación el principal sospechoso ha sido el extranjero John Poulos que sostuvo una relación con Trespalacios por aproximadamente un año y quien habría demostrado un comportamiento controlador con la colombiana.
Recordemos que las primeras pruebas que pusieron en la lupa de las autoridades al estadounidense fue que tras ser encontrado el cuerpo de la DJ, el sujeto salió del país a Panamá y tenía como destino Montenegro, un país en la península balcánica, además, habría cerrado todas sus redes sociales tras el asesinato de la víctima.
Posteriormente, fueron encontradas otras pruebas, como las conversaciones que sostenían, que la maleta donde fue encontrado el cuerpo de Valentina coincidía con una foto del equipaje de John Poulos, grabaciones que mostrarían los últimos momentos de la joven en el apartamento donde se suponía se iría a vivir la pareja, testimonio que mostrarían actitudes sospechosas del extranjero y demás.
Incluso, se han conocido detalles de una posible infidelidad de Valentina y dinero que el sujeto le habría dado para una cirugía y un viaje a la DJ, temas que podrían explicar las razones por las que el extranjero presuntamente habría decidido cometer el crimen contra la joven.
Por ahora el caso sigue su curso y la Fiscalía General de la Nación le imputó el viernes 27 de enero los cargos por feminicidio agravado y ocultamiento, alteración y destrucción de elemento probatorio al estadounidense, pues tras una semana del asesinato de la colombiana, el ente acusador ha recolectado un amplio material probatorio de más de 300 videos, decenas de imágenes y evidencia testimonial que pone contra las cuerdas a Poulos.
En este sentido, la entidad ha señalado que el sujeto veía a su pareja como “su objeto personal” y “por eso la acosaba y controlaba sus acciones y actuaciones” debido a que vigilaba sus redes sociales, limitaba sus amistades e incluso contrató a un investigador privado para que la siguiera: “Había un ciclo de violencia psicológica que antecedía al crimen”.
Por su parte, el acusado ha negado tener relación con el crimen y ha dado su versión de los hechos. Mientras fue capturado por las autoridades panameñas, el procesado señaló que es inocente y que había salido del país por amenazas de muerte por parte del Cartel de Medellín y anotó que este grupo, el cual, desapareció tras la muerte de su líder máximo Pablo Escobar y el trabajo de inteligencia de la Policía colombiana en 1994.
“Frente a las afirmaciones que hizo en Panamá, sí hay unos mensajes en su teléfono que en su momento se mostrarán”, adelantó su abogado, Martín Riascos, quien renunció como abogado defensor en la mañana del 31 de enero en medio de la audiencia de la continuación de imputación de cargos bajo el argumento de que habría sido amenazado.