Fernando "Chino" Navarro se recibió hace algo así como un año de abogado en la Universidad del Salvador, el título se lo entregaron en febrero pero recién a fin de año tendrá ceremonia con toga y birrete.
De festejo en festejo, el ex diputado que se define peronista (a veces se dice kirchnerista también) y líder del Movimiento Evita, ahora podrá ejercer la profesión en paralelo con su trabajo en un local de hamburguesas, desayunos y meriendas gourmet que compró con dos socios en Boedo.
Desde esta semana ya puede trabajar porque finalmente se matriculó en la Ciudad de Buenos Aires.
Parece que para todo se toma su tiempo. Aunque cumplió años en junio todavía se debe la celebración. Hizo algo pequeño con la familia y repite este fin de semana para brindar por su matrícula aunque para fin de julio prometió a amigos y militantes hacer empanadas y choripanes en algún club y festejar en evento bien peronista.
Mientras tanto el "Chino" Navarro sigue juntándose con justicialistas de distintas extracciones, estimulando a los jóvenes del Evita que lanzaron un espacio en Ferro y proponiendo unidad más un acuerdo en torno a ideas programáticas que los aglutinen camino a 2019. Si no van todos juntos, plantea, no llegarán.