“Quería protegerla y en realidad mi amor la estaba asfixiando”
Para cuando quedé embarazada tenía claro que ya no iba a seguir trabajando. Solo yo iba a cuidar a mi hija. Y si alguna vez tenía que dejarla con alguien unas horas, sería única y exclusivamente con una mujer. Así fue nuestra historia juntas, marcada a fuego por mi pánico a que pudieran lastimarla

“Mi padre me confesó que fue infiel, igual que yo, y sus aprendizajes me dejaron helado”
Tendría que haberme enseñado todo esto mucho antes para que yo tuviera margen de desarrollar anticuerpos

“Mi marido murió en un hotel con su amante”
Todo cambia con la perspectiva de la muerte. Hoy pienso que quizás la plenitud no esté en la perfección, sino en la capacidad de amar aun cuando lo que vemos del otro nos desconcierta o nos duele

“Logré ser el que todos admiraban, solo para no sentir”
Un médico sobreviviente del Holocausto relata cómo la mirada de una mujer a quien no pudo salvar marcó para siempre su existencia y su carrera profesional, atravesadas por la culpa y el instinto de supervivencia

“Me casé con el único hombre que sabía mi peor verdad”
Su hermana se había casado “de apuro” tiempo antes. Sabía el infierno que le esperaba si repetía esa historia. Un aborto le parecía imposible. Los quince años que sintió estar muerta en vida y el día que aprendió a vivir sin odiarse

“El día que entendí que ser fiel no es lo que nos enseñaron”
Es mucho mejor tratar de hacernos cargo de nuestras contradicciones que pretender ser “coherentes” y terminar saltando de una relación monogámica a otra: las buenas parejas no perduran porque no hayan tenido crisis, sino porque desarrollaron la capacidad de atravesarlas

“Necesitaba que me quisieran para poder ganar, y no tener que ganar para que me quisieran”
Hoy, después de un largo recorrido, entiendo que el amor que no soporta verme frágil no es amor. El amor que hay que comprar no es amor. Quiero que me quieran aun si no logro nada. Quiero poder perder y que no pase nada, que sea solo una derrota. Quiero que puedan verme rota y no salgan corriendo

“Viví años haciendo todo bien y aun así no tenía paz”
La sensación profunda de que no voy a alcanzar la paz conquistando grandes cosas, sino rindiéndome a lo que ya ocurre. Aceptando que yo también fallé en muchas cosas. Que la vida es lo que es, no lo que debería haber sido. Que necesito dejar de correr detrás de los espejismos propios y ajenos

“Durante años viví esforzándome para ser querida, hasta que entendí que era una trampa”
Hoy solo quiero ser quien soy sin tener que demostrar nada. Sin buscar aplausos, ni premios, ni reconocimiento. Quiero poder respirar sin tener que ganarme el aire. Estar en una reunión sin tener que impresionar a nadie. Existir sin que nadie me evalúe

El secreto que descubrí en el maletín de mi padre dos décadas después de su muerte
A pesar de que a los dos nos siguió costando expresar nuestros sentimientos en palabras, pudimos compartir todo ese tiempo sabiendo lo que sentíamos uno por el otro

