El camino hacia una gimnasia más segura es largo, pero posible

En medio de las interminables denuncias por abusos y maltratos, la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), en conjunto con la Federación Británica y el Comité Organizador del Campeonato Mundial de Liverpool, celebraron el primer simposio enfocado en trabajar en contextos saludables y seguros para gimnastas de todo el mundo.

Evento del Simposio por un camino seguro en el deporte
Evento del Simposio por un camino seguro en el deporte

El Campeonato Mundial de gimnasia artística en Liverpool dejó varios nuevos campeones y clasificados a París 2024, pero sobre todo dejó marcado un antecedente para los Mundiales que vienen: la Federación Internacional, impulsada por iniciativa de la Federación Británica, organizó el Simposio Un camino seguro en el deporte (Safe Sport Journey), enfocado en trabajar en contextos saludables para la práctica de la gimnasia en todas sus ramas y niveles. Se trató de dos jornadas de exposiciones interactivas de 12 minutos, acompañadas de mesas de debate, que contaron con la participación de 200 protagonistas de más de 50 países.

¿Por qué esta decisión institucional y política de poner en agenda el tema de salvaguardar a los atletas? La explicación es multicausal, pero tiene como hilo conductor las denuncias por violencia sexual, física y psicológica de gimnastas, desde el caso del médico de la Selección estadounidense Larry Nassar en 2016, hasta un sinnúmero de testimonios -que no se detienen ni siquiera ahora mismo- de gimnastas de Bélgica, Australia, Países Bajos, España, Gran Bretaña o Italia, exponiendo una metodología tóxica arraigada por años, sin límites éticos ni humanos, y amparada en la búsqueda de una excelencia deportiva de nivel internacional.

Participantes en el Simposio por un camino seguro en el deporte
Participantes en el Simposio por un camino seguro en el deporte

Como respuesta -tardía- a esta dolorosa problemática que tiene como víctimas a atletas muy jóvenes, en los últimos dos años la FIG viene trabajando en desarrollar principios de protección, que incluyen el establecimiento de la Fundación de Ética de la Gimnasia en enero de 2019; y la conformación de un grupo de trabajo llamado Safeguarding, integrado por gimnastas, entrenadores y jueces de todo el mundo. Este grupo fue el responsable de la publicación de las 10 Reglas de Oro de la Gimnasia, presentada en un formato de dibujos animados y video para atraer a los atletas jóvenes.

Por otro lado, la iniciativa de la Federación Británica para convocar este simposio se da en el marco de la publicación el último junio del Informe Whyte, una investigación independiente que contó con 400 entrevistas a víctimas entre 2008 y 2020, y que confirmó que los problemas de abuso físico y emocional dentro de la gimnasia en Gran Bretaña eran “sistémicos”. El trabajo encabezado por Anne Whyte reveló que el bienestar de las gimnastas “no ha estado en el centro de la cultura de la gimnasia en el Reino Unido”. Este informe causó un fuerte impacto porque detalló episodios en los que los gimnastas eran obligados a entrenarse lesionados, castigados por necesitar ir al baño, gritados, insultados y sus bolsos revisados en busca de comida no autorizada. Sin márgen, British Gymnastics comenzó a trabajar y a tener gestos como la reciente publicación del programa Reforma 25 y la organización de este simposio durante el Campeonato Mundial del que fueron anfitriones en Liverpool.

Participantes debaten en el Simposio por un camino seguro en el deporte
Participantes debaten en el Simposio por un camino seguro en el deporte

La convocatoria fue abierta y apuntaba, especialmente, a los presidentes de las federaciones nacionales. También estuvo la posibilidad de seguir las dos jornadas de manera remota, aunque la difusión previa no fue lo suficientemente eficaz para dar aviso masivo del evento. Otro punto a revisar para próximas ediciones es la simultaneidad del simposio con la exigente competencia de un Campeonato Mundial, lo que impidió tener disponibilidad plena para asistir.

Entre las gimnastas oradoras, se destacó la participación de la canadiense Emma Spence, quien es parte del mencionado grupo de Safeguarding y quien además integró el Seleccionado de su país que alcanzó la medalla de bronce y plaza olímpica en la final por equipos. Otra destacada fue la rumana Andrea Raducan, campeona olímpica en Sidney 2000 y recordada por perder su medalla por un positivo de efedrina: “Deberíamos recordarle siempre a la generación joven lo importante que es el viaje a una medalla olímpica o mundial, en lugar de obtener la medalla en sí. La gimnasia de alto rendimiento te permite desarrollar habilidades para toda la vida que puedes usar después de que termines tu carrera deportiva”, enfatizó Raducan en su exposición.

Daniela Conde, ex gimnasta y entrenadora olímpica de Argentina, fue una de las representantes de la Unión Panamericana de Gimnasia en el simposio, gracias a su trabajo de bioneuroemoción con varias atletas latinoamericanas. Tras su paso por Liverpool, fue optimista: “Hay muchos integrantes de la comunidad internacional de la gimnasia que tienen interés real en mejorar la experiencia de los jóvenes en el alto rendimiento. Por supuesto que están quienes tienen intereses en otras cosas, pero sí pude ver que hay personas muy comprometidas con este propósito de crear un camino seguro para los y las deportistas”. Repasando y comparando las distintas épocas que atravesó en la gimnasia de élite desde su niñez hasta hoy, Conde aseguró que la gimnasia está experimentando cambios para bien: “Observo y veo que hay una revisión del método, por ejemplo en la USA Gymnastics o en la Federación de Canadá. Actualmente, hay entrenadores sancionados en la Federación Británica que no pueden ejercer. El mensaje en el simposio fue el de tolerancia cero a cualquier tipo de violencia”.

Para el Campeonato Mundial de Amberes 2023, que entregará la gran mayoría de las plazas a París 2024, la Federación Belga ya está trabajando para repetir la experiencia y seguir trabajando para lograr un equilibrio en el que ser exigente no sea sinónimo de maltrato.