Estados Unidos eliminó de lista de sancionados al sobrino de la primera dama de Venezuela

Carlos Malpica Flores había sido sancinado en 2017 por sus vínculos con PDVSA, la petrolera estatal venezolana. La decisión de Washington es leída como un gesto para retomar el diálogo entre el oficialismo y la oposición en México

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Carlos Erik Malpica Flores, en una fotografía de archivo
Carlos Erik Malpica Flores, en una fotografía de archivo

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos eliminó este viernes de su lista de sancionados a Carlos Malpica Flores, sobrino de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores.

Sin ofrecer explicaciones, el Gobierno estadounidense quitó de la lista a Malpica Flores, que en el pasado ejerció de Tesorero de la Nación (2013-2016) y como vicepresidente y director interno de Finanzas de Petróleos de Venezuela (PDVSA), entre 2014 y 2016.

El sobrino de la esposa del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tiene 49 años y fue sancionado por EEUU en julio de 2017 por su antigua relación con PDVSA, una entidad que, según explicó el Tesoro en aquel entonces, estaba “fuertemente asociada” con “la corrupción del Gobierno venezolano”.

Como consecuencia de las sanciones, quedaron congelados los activos que Malpica Flores pudiera tener bajo jurisdicción estadounidense y se le prohibía efectuar transacciones financieras con EEUU.

Foto de archivo ilustrativa del logo de PDVSA en una refinería de la compañía (REUTERS/Andres Martinez Casares)
Foto de archivo ilustrativa del logo de PDVSA en una refinería de la compañía (REUTERS/Andres Martinez Casares)

Su retirada de la lista de sancionados se produce después de las conversaciones celebradas en marzo en Caracas entre funcionarios del Gobierno estadounidense y el venezolano.

Tras ese contacto, Washington anunció en mayo que iba a retirar algunas sanciones económicas contra Venezuela, a petición de la oposición venezolana para retomar el diálogo con el Ejecutivo de Maduro.

Entre otras medidas, EEUU autorizó a Chevron, la única compañía petrolera estadounidense que aún tiene activos en Venezuela, a negociar con PDVSA.

El diálogo entre el Gobierno venezolano y la oposición, que comenzó en agosto pasado en Ciudad de México y bajo la mediación de Noruega, se interrumpió en octubre por la extradición a EEUU del presunto testaferro de Maduro, Alex Saab.

Pese a las conversaciones, el Gobierno de Joe Biden ha dicho que no va a cambiar la política de Estados Unidos respecto a Venezuela, y que Washington está dispuesto a endurecer las sanciones contra ese país si ve motivos para ello.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo la semana pasada que creía que pronto se reanudarían las negociaciones en Ciudad de México entre el gobierno y la oposición, encabezada por el líder Juan Guaidó.

Este viernes, Gerardo Blyde, miembro de la Plataforma Unitaria, afirmó en un tuit que esta alianza política opositora “ha trabajado muy de cerca con los Estados Unidos en acciones específicas que tienen como finalidad la reactivación del proceso de negociación conforme al Memorando de Entendimiento firmado en Ciudad de México, en busca de soluciones a la grave crisis que afecta al pueblo venezolano”.

Estados Unidos reconoce a Guaidó como presidente interino de Venezuela, tras tildar la reelección de Maduro en 2018 de “fraudulenta”, aunque en la práctica el poder en el país es ejercido por el mandatario chavista.

Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en una fotografía de archivo (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)
Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en una fotografía de archivo (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)

Ese año, tras los comicios, el ex presidente republicano Donald Trump lanzó una campaña de presión para expulsar a Maduro del poder.

Pero Maduro ha sobrevivido, con el apoyo de las fuerzas armadas, así como de Rusia, China y Cuba. Como consecuencia algunos congresistas del ala izquierda del Partido Demócrata piden que Estados Unidos dialogue con él, pero sigue habiendo reticencias entre otros y entre republicanos.

(Con información de AFP y EFE)

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