10 claves para entender las elecciones en Venezuela, las más cuestionadas de su historia

Más desacreditado que nunca, el dictador Nicolás Maduro organizó comicios legislativos sin ningún respaldo internacional. Además, intervino a los principales partidos de la oposición y anuló cualquier protocolo de bioseguridad por la pandemia del coronavirus.

Desesperado por el crecimiento del abstencionismo, el dictador Nicolás Maduro llegó a ofrecer públicamente incentivos a las comunidades que mayor porcentaje electoral alcancen
Desesperado por el crecimiento del abstencionismo, el dictador Nicolás Maduro llegó a ofrecer públicamente incentivos a las comunidades que mayor porcentaje electoral alcancen

Venezuela celebra hoy sus elecciones más cuestionadas en lo que va de siglo. El mayor número de aspirantes a diputados de la historia se disputarán el más grande número de escaños en un proceso señalado dentro y fuera de Venezuela como fraudulento... Y los detractores no carecen de argumentos.

A continuación, 10 claves para entender la complejidad que envuelve a estas polémicas votaciones:

1.- Qué se elige: Unos 14.400 aspirantes se disputan 277 escaños, 110 más que en las últimas parlamentarias, en 2015 porque el Consejo Nacional Electoral elegido a dedo por el régimen alteró la conformación del Parlamento. Violando la Constitución y las leyes, aumentó la cantidad de diputados a ser electos en un 60%, pasando de 167 diputados a 277, asignando más cargos a elegir en localidades pequeñas pero que históricamente han favorecido al chavismo, para así asegurarse más diputados.

2. La oposición: Los partidos más grandes que son contrarios al chavismo participarán en las elecciones con directivas impuestas, tras ser intervenidas las originales por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y nombrar sustitutos para los líderes tradicionales, que habían decidido que sus formaciones no acudirían a estos comicios. Así, por ejemplo, en julio pasado la Corte chavista intervino Voluntad Popular -el partido de Juan Guaidó y Leopoldo López-, se quedó con el sello, echó a todos sus verdaderos militantes e impuso una “junta ad hoc " encabezada por el diputado José Gregorio Noriega, del grupo de los parlamentarios “traidores” que abandonaron las filas democrática por dinero.

Juna Guaidó calificó los comicios como una farsa
Juna Guaidó calificó los comicios como una farsa

3.- Sin reconocimiento internacional: La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) han adelantado que, al igual que el grueso de la oposición venezolana y diversos sectores ciudadanos, no reconocerán los comicios al alegar que no pueden ser vistos como democráticos. Además, hay más de 50 países en el mundo que ya no reconocen a Maduro como gobernante legítimo de Venezuela, por lo que tampoco respaldan este proceso electoral.

4.- Los candidatos del régimen: Del lado del chavismo, aspiran a un escaño los sancionados por corrupción y terrorismo Jorge Rodríguez y el hijo del dictador, Nicolás Maduro Guerra, Diosdado Cabello y la esposa de Maduro, Cilia Flores. Ellos cuatro, todos buscados por haberse enriquecido con el dinero del Estado, son las caras más conocidas del régimen.

Maduro, Cilia Flores y Diosdado Cabello
Maduro, Cilia Flores y Diosdado Cabello

Por la oposición, se postuló el ex candidato presidencial Javier Bertucci y varios diputados señalados por supuestamente haber recibido dinero del Ejecutivo para comprar sus favores.

"Nicolasito", el hijo de Maduro que quiere ser diputado
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La izquierda tradicional, los Tupamaro y Patria Para Todo, rompieron con el régimen hartos de ver como sus jerarcas se enriquecieron a costa del pueblo y decidieron candidatearse por fuera de la alianza del PSUV.

5.- Abstencionismo: No solo en el plano internacional las elecciones son muy cuestionadas, según estimaciones de la encuestadora Datanálisis apuntan que la participación será cercana al 30 %, muy parecida a la que se obtuvo en 2005 cuando la oposición mayoritaria tampoco participó y muy por debajo del 74.17 de 2015, cuando se escogió a la actual AN - que lidera Guaidó- en la contienda más concurrida de la historia nacional.

Como el voto es voluntario, el chavismo han emprendido una estrategia de coacción y amenazas contra la población para obligarlos a acudir a las urnas. Esta semana, el segundo del régimen, Diosdado Cabello, amenazó: “El que no vota, no come”. La amenaza en sí misma es gravísima, pero más aún en un país con 10 millones de personas en inseguridad alimentaria, y en el que el régimen controla la distribución de alimentos.

6.- Crisis humanitaria: Los venezolanos acuden por vigésima quinta ocasión en lo que va de siglo a las urnas, solo que esta vez el 96 % de la población se encuentra en la pobreza, millones de personas sobreviven menos de cinco dólares al mes, la inflación acumulada en el año es de un 1.798,57 %, el bolívar se deprecia casi a diario y el PIB acumula seis años de contracción.

7.- La Pandemia: Son 20.710.421 de venezolanos los habilitados para votar en medio de la pandemia pdel coronavirus. Según cifras del régimen -cuestionadas pro la oposición y por organismos internacionales por falta de transparencia en los registros- hasta ahora el virus ha infectado a unas 100.000 personas, de las cuales, al menos, 880 fallecieron. El Consejo Nacional Electoral, elegido también de manera irregular por Maduro, asegura que el proceso se realizará con todas las medidas biosanitarias, misma promesa efectuada para la campaña y que se se incumplió reiteradamente.

8.- Los indígenas: El nuevo CNE, manejado a discreción por Maduro, decidió que las circunscripciones indígenas voten, literalmente, a mano alzada. Esta acción rompe por completo con lo establecido en la Constitución de elecciones directas, secretas y universales.

9.- La propuesta de Guaidó: Reconocido como presidente interino de Venezuela por unos 50 países, el opositor ha convocado, en rechazo a las legislativas, a una consulta no vinculante para medir el respaldo que tiene su postura, de cara a eventuales acciones de fuerza para intentar sacar del poder al presidente Nicolás Maduro.

El reto de Guaidó es salvar su vigencia con la consulta que promueve, prevista del 7 al 12 de diciembre, sin respaldo de autoridades electorales, a las que acusa de servir a Maduro. Confiando en que sus aliados internacionales ratifiquen el apoyo que le han dado, sostiene que el próximo paso es “homologar sanciones”.

En las últimas semanas, altos dirigentes chavistas han amenazado con llevar a prisión a los legisladores que abogaron por sanciones frente a Maduro. Guaidó niega que vaya a optar por el exilio como acaba de hacer su mentor Leopoldo López: “Asumo el riesgo de quedarme en Venezuela”. Su presencia, considera, es “central” para mantener la pugna por “elecciones presidenciales y parlamentarias libres”.

Una unidad de FAES, es escuadrón de la muerte que utiliza el régimen para perseguir, encarcelar y torturar a los opositores
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10.- Violaciones sistemáticas a los DDHH: Maduro llega a estas elecciones comparado a dictadores crueles de la talla de Muammar Gaddafi. El nuevo reporte de la OEA, difundido el este miércoles 2 de diciembre, sobre la crisis en Venezuela arrojó estremecedoras cifras sobre los crímenes cometidos por el régimen. Entre ellos sobresalen las más de 18.000 ejecuciones extrajudiciales cometidas por sus fuerzas desde 2014, así como más de 15.000 detenciones arbitrarias y cientos de casos de tortura.

El informe, de 153 páginas, urge desde el título a tomar acciones internacionales contra la dictadura chavista y critica lo que considera la inacción de la Corte Penal Internacional (CPI) con respecto a las denuncias elevadas contra la dictadura chavista: “Fomento de la impunidad: el impacto del fracaso de la Fiscal de la Corte Penal Internacional en abrir una investigación sobre la posible comisión de crímenes de lesa humanidad en Venezuela”, la frase que lo encabeza.

Con información de EFE y AFP

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