Transportar mascotas al extranjero siempre ha sido caro; ahora, va a serlo todavía más

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LONDRES -- Melissa Abell haría cualquier cosa por su familia, incluyendo el tipo de sacrificios financieros que la mayoría de las personas no consideraría hacer.

Para volar a su familia (una pequeña pero fiel tropa compuesta por un pastor alemán, un kelpie australiano y tres gatos) desde Louisville, Kentucky, hasta Londres en septiembre próximo, le costará a Abell incontables horas de investigación, montañas de papeleo y un estimado de 4300 dólares tan solo en cuotas de transporte. Con el fin de ayudarse a ahorrar para esa meta, está recortando varios gastos, incluyendo reducir sus cuentas, dejar de comer en restaurantes y eliminar ciertos entretenimientos.

A pesar de sus esfuerzos, a Abell le preocupa que el precio se incremente.

IAG Cargo, el brazo de transporte de carga de múltiples aerolíneas que Abell está usando para trasladar a sus animales, anunció hace poco que aumentaría sus precios para algunas rutas a partir del 1 de marzo. La decisión ha generado ira y pánico de parte de propietarios de mascotas con planes de reubicarse, en particular desde y hacia el Reino Unido y Estados Unidos.

El incremento, que posiblemente triplicaría o incluso cuadriplicaría los costos para algunos viajeros, podría obligar a algunos dueños de mascotas a elegir entre pagar precios más altos para reubicar a sus mascotas o viajar sin ellas.

En una declaración emitida el miércoles, una persona que funge como portavoz de IAG Cargo mencionó: "Para reflejar las complejidades de este servicio a la medida y el costo de proporcionar el mejor cuidado a las mascotas" que viajan como parte de la carga, "hemos hecho algunas actualizaciones a nuestros precios".

No quedaron claros los detalles sobre las nuevas estructuras de precios y las rutas afectadas, pero algunas compañías que trabajan con IAG Cargo ya están viendo los efectos. Kimberley Cirone, una directora en Pets Abroad UK, una compañía de reubicación de mascotas que se encarga de todos los requerimientos para los clientes y que trabaja con las líneas aéreas, afirmó que los costos por trasladar mascotas entre el Reino Unido y Estados Unidos se estaban incrementando un 400 por ciento "sin ninguna advertencia ni consideración ni explicación".

Cirone, a quien se le notificó del aumento en el costo la semana pasada, comentó que los clientes comenzarán a sentir el efecto en sus bolsillos dentro de algunas semanas. La directora aseguró que, antes de los incrementos, enviar un gato o un perro pequeño mediante los servicios de su compañía costaba alrededor de 1200 libras esterlinas (o cerca de 1500 dólares). Ahora, el precio se ha elevado a 3500 libras (o casi 4400 dólares).

Los propietarios de perros más grandes tendrán una afectación incluso mayor. Cirone aseveró que volar a un labrador ahora podría costar 3000 libras esterlinas. La ejecutiva indicó: "Con la nueva tarifa, es probable que pagues cerca de entre 11.000 y 12.000 libras" (o alrededor de 15.000 dólares).

Enviar animales vivos de un país a otro es una labor larga y compleja. Debido a que los requisitos pueden variar según el animal, la aerolínea y el destino, los dueños de mascotas a menudo contratan a agentes de transporte para ayudarlos con el proceso.

Markus Ruediger, un vocero de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por su sigla en inglés), señaló que, primero, los propietarios deben decidir si sus animales son aptos para volar en la cabina o si deben ser alojados en el área de carga. Después, se requiere que los dueños reúnan todos los certificados necesarios de migración y sanitarios para los países de origen y destino.

Tras aterrizar, los animales son revisados en la aduana y tal vez se requiera a los dueños que paguen impuestos, dependiendo del destino. Algunos animales también podrían ser inspeccionados por autoridades veterinarias. Ruediger manifestó: "La recomendación es definitivamente planear con tanta antelación como sea posible. No planees volar de Nueva York a Europa mañana y llevarte a tu perro sin ninguna preparación anterior, porque es probable que no funcionará".

De regreso en Kentucky, Abell, de 47 años, una estudiante con planes de cursar Biología Humana en la Universidad de Glasgow el próximo otoño, expresó que recibió tres presupuestos de empresas para transportar a sus mascotas y que las tarifas se elevan hasta los 10.500 dólares.

Decidió realizar el proceso ella misma, pero cuando haya terminado con todos los preparativos necesarios (recibir certificados sanitarios, pruebas hemáticas, adquisición de transportadoras para cada animal y más), estima que el costo total se situará en casi 8000 dólares.

Abell declaró: "Tengo pocas opciones. Pago lo que me cobran o pago más con una empresa que los envíe. Pero, aun así, es caro". Abell también está preocupada de que los 4300 dólares presupuestados para cuotas de carga por IAG Cargo se elevarán de manera significativa tras el aumento de precios.

Dean Faulkner, director de Silver Birch Pet Jets, una compañía con sede en Inglaterra que ayuda con la transportación de mascotas, en su mayoría para personal militar, cuestionó por qué IAG Cargo no consultó con agencias de traslado de mascotas.

Faulkner opinó: "Durante los últimos días, hemos tenido tantas conversaciones difíciles con familias que ya han reservado vuelos para el futuro y que ahora verán los costos irse hasta las nubes".

Puntualizó que el personal militar estadounidense y británico será el más afectado por los incrementos de precio debido al corto intervalo de las asignaciones que les dan.

Faulkner agregó: "En el caso de las familias para las que los costos son demasiado caros, sus mascotas están en riesgo de ser reubicadas".

A pesar de los desafíos y del alza potencial de los costos, Abell sigue determinada con su decisión, con sus mascotas incluidas.

Cuando aterrice en Londres en septiembre, pasará por la aduana y recogerá a sus animales, un proceso que estima podría tomar hasta siete horas. Después, manejará casi 650 kilómetros desde Londres hasta Glasgow, Escocia.

Mientras sus perros ladraban en el fondo, Abell concluyó: "Para mí, son mis hijos. Cuando adopto y entran a mi casa, se quedan conmigo. Es una regla que he establecido a lo largo de muchos años de tener animales. Nunca traigo más de los que puedo mantener".

En una fotografía sin fecha proporcionada por Melissa Abell, Gypsy y Bella, dos de los gatos de Melissa Abell. (Melissa Abell vía The New York Times)

En una fotografía sin fecha proporcionada por Melissa Abell, Socs, uno de los gatos de Melissa Abell. (Melissa Abell vía The New York Times)