El Parlamento de India rechazó el viernes una propuesta de reforma constitucional que buscaba aumentar en un 55% los escaños de la Cámara Baja y reservar un tercio para mujeres, bloqueando así el mayor intento de reconfiguración política en décadas. El proyecto, impulsado por el gobierno del primer ministro Narendra Modi, recibió 298 votos a favor y 230 en contra, lejos de la mayoría de dos tercios necesaria para modificar la Constitución.
De haber sido aprobada, la iniciativa habría aumentado el número de escaños de la Cámara Baja de 543 a 850, con el objetivo de implementar un 30% de representación femenina y reorganizar la representación parlamentaria en un país de más de 1.400 millones de habitantes.
Actualmente, cada diputado representa a más de 2,5 millones de personas, una cifra sin precedentes en otros sistemas parlamentarios. La propuesta vinculaba la cuota de género a un proceso de revisión de los distritos electorales, conocido localmente como delimitación, que no se actualiza desde el censo de 1971.
El rechazo de la reforma estuvo motivado principalmente por la controversia en torno a la delimitación de los distritos electorales. Los estados del sur, con menor natalidad y niveles de desarrollo más elevados, defendieron la permanencia de las fronteras electorales fijadas hace más de cincuenta años. Advirtieron que un rediseño beneficiaría a las regiones del norte, tradicionalmente alineadas con el partido Bharatiya Janata Party (BJP) de Narendra Modi. Líderes del norte sostuvieron que la adaptación de la representación era esencial debido al crecimiento demográfico.
El recuento final supuso un revés parlamentario para el oficialismo tras doce años en el poder. El ministro del Interior, Amit Shah, defendió la reforma como una respuesta a los cambios demográficos y la búsqueda de “igual valor” del voto para todos los ciudadanos. Shah lanzó una advertencia: “Las mujeres de este país no los perdonarán”.
El líder opositor Rahul Gandhi definió la enmienda como “chantaje” dirigido a modificar el equilibrio federal y “un ataque a la democracia”; subrayó: “Esto no tiene nada que ver con el empoderamiento femenino. Es un intento de cambiar el mapa electoral de India”.
La sesión estuvo marcada por la protesta de la Oposición, cuyos miembros acudieron vestidos de negro y realizaron una quema simbólica de una copia del proyecto frente al Parlamento. Dirigentes como la legisladora Priyanka Gandhi Vadra y el diputado Gaurav Gogoi calificaron la maniobra del gobierno como “ataque abierto” y “bulldozer democrático”. El jefe de gobierno de Tamil Nadu, MK Stalin, lo calificó como “castigo” a los estados del sur y encabezó una manifestación quemando una copia del proyecto.
En la actualidad, las mujeres ocupan solo un 14% de los escaños en la Cámara Baja y un 17% en la cámara alta, cifras situadas muy por debajo del promedio en Asia, que alcanza el 21,5%, según la Unión Interparlamentaria, organismo global de cooperación parlamentaria.
En los parlamentos regionales, la representación femenina apenas llega al 10%. Aunque en 2023 se aprobó por unanimidad otro proyecto para reservar un tercio de los asientos a mujeres, su entrada en vigor está supeditada al censo en curso, lo que aplazará cualquier cambio real al menos hasta 2029.
(Con información de Reuters, EFE y The Guardian)