Moody’s pidió a su personal en China que trabaje en su casa por miedo a la persecución tras la rebaja de la calificación crediticia

La medida de la agencia estadounidense es una nueva muestra del malestar y los temores de muchas empresas extranjeras que operan en el país en medio de un clima de creciente hostilidad del régimen de Xi Jinping

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Varias personas cruzan una calle cerca de torres de oficinas en el distrito financiero de Lujiazui en Shanghai (REUTERS/Aly Song)
Varias personas cruzan una calle cerca de torres de oficinas en el distrito financiero de Lujiazui en Shanghai (REUTERS/Aly Song)

Moody’s, una de las agencias de calificación de riesgos más importantes del mundo, recomendó a su personal en China que trabaje desde casa debido a temores de represalias de las autoridades de Beijing por la rebaja de la calificación de la perspectiva crediticia del país.

La medida de la agencia de calificación estadounidense, revelada este jueves por el Financial Times, es una nueva muestra del malestar y los temores de muchas empresas extranjeras que operan en China en medio de un clima de creciente hostilidad del régimen de Xi Jinping.

Según el FT, algunos jefes de departamento de Moody’s en China comunicaron el viernes a sus asociados que el personal no administrativo de Beijing y Shanghai no debía acudir a la oficina esta semana.

“No nos dieron la razón... pero todo el mundo sabe por qué”, dijo al diario británico un empleado de Moody’s en China. “Tenemos miedo de las inspecciones del Gobierno”.

El empleado dijo que Moody’s también aconsejó a los analistas de Hong Kong que evitaran temporalmente viajar a China continental antes del recorte.

Moody’s emitió el martes de una rebaja de la calificación crediticia de China, alegando que los costos del rescate de los gobiernos locales, las empresas estatales y del control de la crisis inmobiliaria lastrarán a la segunda economía mundial. La agencia rebajó la “perspectiva” de la calificación A1 de la deuda china de “estable” a “negativa”.

El empleado que habló con el Financial Times dijo que trabajar desde casa podría impedir que las autoridades chinas interrogaran a muchos empleados en un mismo lugar si decidían hacer una redada en la agencia, pero añadió que tal redada seguía considerándose improbable.

El logo de la agencia de calificación Moody's, en una fotografía de archivo. EFE/ Andrew Gombert
El logo de la agencia de calificación Moody's, en una fotografía de archivo. EFE/ Andrew Gombert

Las autoridades chinas han registrado este año las oficinas de varias consultoras con sede en Estados Unidos y han detenido a empleados locales del grupo de diligencia debida Mintz por lo que Beijing calificó de problemas de seguridad nacional.

Un portavoz de Moody’s declaró al FT: “Nuestro compromiso de mantener la confidencialidad y la integridad del proceso de calificación es primordial y, por lo tanto, no podemos hacer comentarios sobre discusiones internas, si las hubiera, relacionadas con calificaciones crediticias o emisores específicos”.

A pesar de las preocupaciones, la agencia de calificación también rebajó el miércoles su perspectiva para Hong Kong, Macao y 18 empresas estatales y privadas chinas, incluidos los grupos tecnológicos Tencent y Alibaba, de estable a negativa.

La mayoría de los analistas coincide en que la economía china ha tenido dificultades para organizar una fuerte recuperación tras la pandemia, ya que la agudización de la crisis inmobiliaria, la preocupación por la deuda de los gobiernos locales, la ralentización del crecimiento mundial y las tensiones geopolíticas han frenado el impulso.

Críticas del régimen por la decisión de Moody’s

Las calificaciones de agencias como Moody’s tienen un impacto clave en las decisiones de los inversores internacionales. Sin embargo, los analistas afirman que la calificación A1 de China es lo suficientemente alta en el territorio de “grado de inversión” como para que una rebaja no provoque ventas forzosas por parte de los fondos mundiales. S&P y Fitch, la otras dos grandes agencias de calificación mundial, califican a China con A+, el equivalente a A1 de Moody’s, y tienen perspectivas estables.

Aunque Moody’s confirmó el martes la calificación A1, señalando que la economía todavía tenía una alta capacidad de absorción de impactos, estimó que el crecimiento económico de China se desaceleraría al 4,0% en 2024 y 2025, y un promedio del 3,8% de 2026 a 2030.

Por eso, la decisión de la agencia estadounidense desencadenó un aluvión de críticas por parte de funcionarios chinos y en las redes sociales.

El presidente de China, Xi Jinping (REUTERS/Carlos Barría)
El presidente de China, Xi Jinping (REUTERS/Carlos Barría)

El martes, el Ministerio de Finanzas chino calificó la decisión de decepcionante, afirmando que la economía repuntaría y que la crisis inmobiliaria y las preocupaciones por la deuda de los gobiernos locales eran controlables. “Las preocupaciones de Moody’s sobre las perspectivas de crecimiento económico de China, la sostenibilidad fiscal y otros aspectos son innecesarias”, declaró el Ministerio.

En la misma línea, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, un organismo de planificación económica, acusó a la agencia de calificación de “parcialidad y mala interpretación de las perspectivas económicas de China”.

El miércoles, una popular cuenta de WeChat en las redes sociales, gestionada por la televisión estatal China Central, rechazó la preocupación de Moody’s por la ralentización de las perspectivas de crecimiento y el aumento de la deuda pública, dos de los motivos de la rebaja de las perspectivas. El post afirmaba que las autoridades chinas “siempre han estado trabajando en proyectos anuales, contemplando planes quinquenales mientras pensaban en el largo plazo”.

“Un error de apreciación [de Moody’s] no causará demasiado daño a la economía china”, decía el post. “Puede hacer que la empresa pierda credibilidad”.

Las principales acciones chinas cayeron casi un 2%, hasta mínimos de cinco años, por las preocupaciones sobre el crecimiento, y algunos operadores también aludieron a especulaciones sobre la declaración de Moody’s antes de su publicación.

Los principales bancos estatales chinos, que habían estado apoyando la moneda yuan durante todo el día, intensificaron la venta de dólares estadounidenses al conocerse la noticia, según dijo a Reuters una fuente con conocimiento del asunto.