Azerbaiyán lanzó un bombardeo en Nagorno Karabaj y rompió el débil alto al fuego acordado con Armenia

La tregua, auspiciada por el Gobierno de Moscú, duró apenas unas horas. La región se encuentra en una escalada bélica que podría tomar dimensión regional

A local resident stands next to a building damaged by recent shelling during a military conflict over the breakaway region of Nagorno-Karabakh, in Stepanakert October 8, 2020. David Ghahramanyan/NKR InfoCenter/PAN Photo/Handout via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. MANDATORY CREDIT.
A local resident stands next to a building damaged by recent shelling during a military conflict over the breakaway region of Nagorno-Karabakh, in Stepanakert October 8, 2020. David Ghahramanyan/NKR InfoCenter/PAN Photo/Handout via REUTERS ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE HAS BEEN SUPPLIED BY A THIRD PARTY. MANDATORY CREDIT.

Stepanakert, la capital regional de Nagorno Karabaj bajo control de los armenios, fue blanco de bombardeos de Azerbaiyán el sábado por la noche, unas diez horas después de acordado un alto el fuego, negociado en Moscú, informó un artículo de The Guardian.

Hacia las 23:30 hora local se escucharon siete fuertes explosiones, que hicieron temblar el suelo en toda la ciudad. Inmediatamente después de esta salva, las sirenas de alarma sonaron durante varios minutos, llamando a los habitantes a resguardarse en sótanos y refugios.

La ciudad quedó después en un silencio y oscuridad completos.

Estos bombardeos se producen a pesar del alto el fuego acordado entre Armenia y Azerbaiyán, que teóricamente había entrado en vigor a mediodía, y auspiciado por Rusia tras dos semanas de intensos combates por la región de Nagorno Karabaj.

Residentes de Nagorno-Karabaj transportando sus pertenencias durante el alto el fuego entre Azerbaiyán y Armenia. REUTERS/Umit Bektas
Residentes de Nagorno-Karabaj transportando sus pertenencias durante el alto el fuego entre Azerbaiyán y Armenia. REUTERS/Umit Bektas

El alto el fuego fue negociado con el objeto de ayudar a los esfuerzos de ayuda humanitaria e intercambiar prisioneros y cadáveres. Los funcionarios no dijeron cuánto duraría; en cuestión de horas, cada lado acusó al otro de violaciones.

La nueva escalada bélica en la región amenaza con estallar en un conflicto entre los poderes regionales de Turquía, Rusia e Irán por la influencia en el sur del Cáucaso. Sin embargo, la nueva guerra entre vecinos es en realidad una vieja: después del colapso de la Unión Soviética, los armenios que vivían en Nagorno-Karabaj, la región fronteriza montañosa legalmente considerada parte de Azerbaiyán, declararon su independencia como la república de Artsakh.

Los combates que desde el 27 de septiembre enfrentan a las tropas de Nagorno Karabaj, apoyadas por Armenia, y las fuerzas azerbaiyanas son los más mortíferos y ya han causado 450 muertos confirmados, incluido unos cincuenta civiles, un balance que podría ser mucho mayor en realidad.

Tras la entrada en vigor del alto el fuego, el ministerio armenio de Defensa había acusado a las fuerzas azerbaiyanas de haber “lanzado un ataque a las 12:05”, es decir cinco minutos después de la entrada en vigor de la tregua.

Un ciudadano muestra su vivienda golpeada por un bombardeo. REUTERS/Umit Bektas
Un ciudadano muestra su vivienda golpeada por un bombardeo. REUTERS/Umit Bektas

“Armenia viola de manera flagrante el alto el fuego”, replicó el ejército azerbaiyano, que acusó después a las fuerzas armenias de haber lanzado una ofensiva, que fue repelida.

Stepanakert había sido bombardeada el sábado por la mañana pero, después, la situación permaneció tranquila, salvo por algunas explosiones a lo lejos. En cambio, pocos creían en el éxito de una tregua.

“Ya conocemos a los azerbaiyanos, no se puede confiar en ellos. Pueden cambiar de opinión en cualquier momento”, explicó Livon, chófer de taxi que se atrevió a volver a circular.

Según un alto responsable azerbaiyano, la calma solo era “temporal”. “Es un alto el fuego humanitario para intercambiar los cuerpos y los prisioneros, no es un [verdadero] alto el fuego”, indicó, afirmando que Bakú no tenía “la intención de retroceder”.

Una foto distribuida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia muestra (I-D) al Ministro de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, al Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y al Ministro de Relaciones Exteriores de Armenia, Zohrab Mnatsakanyan, durante las conversaciones trilaterales sobre la situación de Nagorno-Karabaj en Moscú, Rusia, 9 de octubre de 2020. EFE/EPA/RUSSIAN FOREIGN AFFAIRS MINISTRY
Una foto distribuida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia muestra (I-D) al Ministro de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, al Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, y al Ministro de Relaciones Exteriores de Armenia, Zohrab Mnatsakanyan, durante las conversaciones trilaterales sobre la situación de Nagorno-Karabaj en Moscú, Rusia, 9 de octubre de 2020. EFE/EPA/RUSSIAN FOREIGN AFFAIRS MINISTRY

Con el anuncio de la tregua, el ministro ruso Serguéi Lavrov afirmó que ambos bandos se comprometieron a realizar “negociaciones sustanciales para lograr rápidamente una solución pacífica” del conflicto bajo la égida del grupo de Minsk (Rusia, Francia y Estados Unidos).

El alto el fuego es “un primer paso importante pero no sustituirá una solución permanente”, puntualizó no obstante este sábado el ministerio turco de Relaciones Exteriores, principal apoyo de Azerbaiyán.

Turquía ya fue acusada de participar con hombres y armas en el conflicto, apoyando a Azerbaiyán, aunque Ankara lo niega.

Mientras tanto, el presidente ruso, Vladimir Putin, se entrevistó con su homólogo iraní, Hasan Rohani, para explicarle sus esfuerzos de mediación, según el Kremlin.

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