De Bellas Artes al Ángel de la Independencia: cuáles son los edificios y monumentos más importantes que dejó el Porfiriato

Durante el periodo en que gobernó el país Porfirio Díaz, se construyeron algunos de los monumentos y edificios más representativos de la capital

El Palacio de Bellas Artes se construyó a inicios del siglo XX, sin embargo, con la llegada de la Revolución Mexicana, quedó inconcluso y se terminó hasta 1934. (Fuente: wikipedia/commons)
El Palacio de Bellas Artes se construyó a inicios del siglo XX, sin embargo, con la llegada de la Revolución Mexicana, quedó inconcluso y se terminó hasta 1934. (Fuente: wikipedia/commons)

Porfirio Díaz ha sido uno de los presidentes más polémicos de la historia de México, pues estuvo en el poder por más de 30 años, algo que muchos no han visto nada bien. Sin embargo, durante su presidencia el país vio grandes cambios en diferentes aspectos, como el arquitectónico.

Y es que Díaz era admirador de la arquitectura europea, más específicamente de la francesa, por lo que quiso darle al país, y más en específico a la capital, un toque afrancesado. Por esto, durante su mandato, Porfirio Díaz mandó a construir diversos edificios y monumentos que se mantienen de pie hasta la fecha, y que son muy icónicos en la ciudad, con toques europeos.

Uno de ellos, que se ha vuelto un monumento representativo de la Ciudad de México, es el Ángel de la Independencia. La historia del Ángel, como popularmente se le conoce, se remonta a los tiempos porfirianos, pues se inauguró en 1910, cuando el expresidente Porfirio Díaz aún era mandatario del país, y se encontraba en sus últimos meses como presidente.

Antes de su inauguración, los cimientos y la construcción del monumento llevó varios años. En sí, comenzó a construirse a inicios del siglo XX, en 1902. El 2 de enero de ese año se puso la primera piedra. En aquella ocasión, también se situó dentro de ella un cofre con el acta de Independencia de México, acompañado de una serie de monedas de la época.

El Ángel de la Independencia es uno de los monumentos más representativos de la capital. . REUTERS/Edgard Garrido
El Ángel de la Independencia es uno de los monumentos más representativos de la capital. . REUTERS/Edgard Garrido

La obra fue encargada a un célebre arquitecto mexicano de aquellos tiempos, llamado Antonio Rivas Mercado, mientras que las esculturas y bajo relieve fueron diseñados por Enrique Alciati, otro arquitecto destacado de la época, pero de origen italiano.

El monumento tuvo un costo total de 2 millones 150 mil pesos de la época.

Fue el 16 de septiembre de 1910 cuando por fin se inauguró la célebre obra por Porfirio Díaz, la cual se hizo con la intención de conmemorar el centenario de la Independencia de México.

Monumento a la Revolución

Otro de los monumentos más emblemáticos y representativos en el país, que se construyó durante el gobierno de Porfirio Díaz, conocido como El Porfiriato, fue el Monumento a la Revolución. En sus inicios, el proyecto planeaba competir con el Capitolio de los Estados Unidos.

El monumento a la revolución sería, originalmente, el nuevo Palacio Legislativo y buscaba competir con el Capitolio de EEUU. REUTERS/Carlos Jasso
El monumento a la revolución sería, originalmente, el nuevo Palacio Legislativo y buscaba competir con el Capitolio de EEUU. REUTERS/Carlos Jasso

Fue en 1897 cuando Díaz lanzó una convocatoria internacional para construir la nueva sede que albergaría la nueva Cámara de Diputados y Senadores de México, y que al mismo tiempo se convertiría en un edificio para conmemorar el centenario de la Independencia del país, que sería en 1910.

El presidente Díaz quería que el nuevo edificio fuera uno de los Palacios Legislativos más lujosos del mundo, con más de 14,000 metros cuadrados. Émile Bernard, un reconocido arquitecto francés, fue el encargado de la obra, que sería inspirada en el Capitolio de Estados Unidos y del Parlamento de Budapest.

La primera piedra del edificio se colocó el 23 de noviembre de 1910. Sin embargo, la Revolución Mexicana provocó que la obra del Palacio Legislativo Federal se suspendiera al quedarse sin recursos, ya que estos fueron utilizados para combatir los levantamientos armados en el país. Finalmente, la construcción fue cancelada en 1912 y quedó en el olvido por dos décadas.

Palacio de Bellas Artes

El palacio de Bellas Artes es uno de los museos más icónicos y representativos de la capital del país. Su importancia se debe a su belleza arquitectónica y su gran tamaño. Este recinto también inició su construcción durante la época del Porfiriato, sin embargo, el estallido de la Revolución Mexicana hizo que se pausara y quedó inconcluso.

Bellas Artes quedó inconcluso y olvidado de 1917 a 1929. Foto: Palacio de Bellas Artes
Bellas Artes quedó inconcluso y olvidado de 1917 a 1929. Foto: Palacio de Bellas Artes

Tiene como antecedente el edificio que albergaba el antiguo Teatro Nacional, considerado el más importante en su género en la vida artística y cultural de México durante la segunda mitad del siglo XIX. A inicios del siglo XX se pensó en renovarlo, pero se optó por demolerlo y construir otro. El encargado de la obra fue el arquitecto italiano Adamo Boari, y en 1901 ya se había decidido que se encontraría a un costado de la Alameda Central.

Los trabajos de construcción iniciaron en 1904, y se pensaba concluirlo cuatro años después, sin embargo, problemas presupuestales y técnicos demoraron su conclusión. Tras el inicio de la Revolución, en 1910, y el agravamiento de la situación económica en el país, Boari regresó a su país de origen en 1916, dejando inconclusa la obra.

De 1917 a 1929 la obra estuvo en completo abandono, y fue hasta 1934 que se concluyó.

Palacio Postal

El Palacio Postal es otra de las joyas arquitectónicas construidas durante el tiempo en que gobernó el país Porfirio Díaz. Inició su construcción en 1902, a cargo del arquitecto italiano Adamo Boari, y el mexicano Gonzalo Garita. Fue inaugurado en 1907, por ordenes de Días, con la finalidad de contar con un espacio que pudiera cubrir las necesidades del servicio postal.

El Palacio Postal a cargo del arquitecto italiano Adamo Boari, y el mexicano Gonzalo Garita.
El Palacio Postal a cargo del arquitecto italiano Adamo Boari, y el mexicano Gonzalo Garita.

El edificio está plagado por obras de arte como gárgolas, ornamentos de mármol y trabajos de escayola. El reloj del edificio principal fue importado de Alemania por la empresa de los Hermanos Dienner y Compañía de la Joyería La Perla.

Además continúa funcionando como servicio postal, y cuenta con un museo que muestra objetos y documentos históricos.

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