Jueves violento en Culiacán, Sinaloa (Foto: Reuters)
Jueves violento en Culiacán, Sinaloa (Foto: Reuters)

La estrategia de seguridad del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador está condenada al fracaso, debido a la improvisación e inexperiencia de los mandos civiles del gabinete encargado de combatir la violencia y el crimen organizado, advirtieron especialistas en materia de seguridad y narcotráfico.

En entrevista con Infobae México, Javier Oliva consideró dramática y preocupante la capacidad de fuego, la organización, logística y el armamento del cual disponen los delincuentes, para resistir y enfrentar los actos de autoridad.

Nos coloca en una posición crítica. La política de seguridad, desde el ámbito civil, no está dando los resultados esperados y mantener la ruta de la improvisación sólo conduce al fracaso”, señaló el asesor en temas de seguridad nacional y hemisférica.

Advirtió que la falta de información oficial sobre los sucesos violentos registrados la tarde de este jueves en Culiacán, Sinaloa, muestra la incapacidad e improvisación de los funcionarios. “La autoridad es un conjunto de funcionarios improvisados, que no tienen experiencia en el manejo de crisis”.

José Reveles, especialista en temas de seguridad y narcotráfico, también criticó el vacío informativo de las autoridades federales y estatales. Dijo que la falta de información oficial sobre las balaceras, enfrentamientos y vehículos quemados permitió la circulación de versiones diversas y, sobre todo, mantuvo en la zozobra a una población pasmada por el miedo.

Se desató un horror, un infierno en Culiacán y no hay autoridad que esté tratando de frenar la violencia que esto provoca”, lamentó.

Jornada de horror

Grupos armados protagonizaron este jueves una serie de bloqueos y realizaron detonaciones de armas de grueso calibre en diferentes sectores de Culiacán, Sinaloa. Los hechos de violencia tuvieron lugar tras el hallazgo de una vivienda en donde se encontraba Ovidio Guzmán López, hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán.

A las 13:00 (hora local) empezaron a surgir las versiones sobre disparos, emboscadas y ataques en diferentes sectores de Culiacán, Sinaloa. Entonces surgieron versiones sobre la detención de Iván Archivaldo Guzmán.

Luego aparecieron las fotografías con el momento justo de la detención, se trataba de Ovidio Guzmán, el hijo mayor de “El Chapo".

El vacío informativo continuaba, la voz del gobierno mexicano seguía ausente. Poco tiempo después, en un video que circuló en redes sociales se observa vehículos incendiados y se escuchan las voces de presuntos sicarios, quienes se coordinan para continuar con las balaceras: ”Si no lo sueltan, que se mueran, a la verga”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, al iniciar su gira de trabajo por Oaxaca, dijo que su gabinete de seguridad ya había fijado posición respecto al tema. No fue así. Pasaron 7 largas horas entre los primeros disturbios y la conferencia de prensa que ofrecieron los integrantes del gabinete de seguridad.

Arturo Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana confundió a la población, al declarar que Ovidio Guzmán había sido “identificado” en un domicilio de Culiacán, pero nunca confirmó ni desmintió su aprehensión. Alrededor de las 22:22 (hora local), la agencia Reuters envió un despacho informativo en que citó al funcionario Alfonso Durazo: Ovidio fue liberado.

El presidente López Obrador declaró que será hasta la conferencia mañanera, del viernes 18 de octubre, cuando abordará los detalles del tema.

El 25 y 26 de agosto de 2012, en la ciudad de Guadalajara, Jalisco se vivieron momentos similares. Había corrido la versión sobre la detención de Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, mientras integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) enfrentaban con fuego a las fuerzas federales, bloqueaban calles y avenidas en diferentes puntos de la entidad y provocaban el incendio de automóviles, camiones y llantas. En aquella ocasión, el cabecilla de CJNG no fue aprehendido.

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