Un voto frenó en el Senado la reforma educativa

 
AMLO ya había amenazado con un decreto presidencial, lo que no fue necesario (Foto: CUARTOSCURO)
AMLO ya había amenazado con un decreto presidencial, lo que no fue necesario (Foto: CUARTOSCURO)

Por un solo voto no pasó la reforma educativa en el Senado. Se requerían 82 votos para conseguir las dos terceras partes, pero sólo se dieron 81 a favor, 39 en contra y dos abstenciones, por lo que al no lograrse la mayoría calificada, fue devuelta a la Cámara de Diputados.

El Senado de la República había aprobado esta tarde en lo general, el dictamen de esta reforma, con lo que se echaría abajo la legislación en la materia creada por el gobierno anterior. Fueron 95 votos a favor, 25 en contra y dos abstenciones, los que en la votación terminaron por aprobar en lo general el dictamen de reformas constitucionales en materia educativa.

No obstante, tras discutir las reservas de la ley, no se alcanzó un tercio de la votación, por lo que fue devuelta a la Cámara de Diputados.

"Debido a que los artículos reservados del dictamen de la #ReformaEducativa, no alcanzaron las dos terceras partes de la votación; se devuelve a @Mx_Diputados", publicó la cuenta oficial del Senado.

La propia Cámara de Diputados ya había aprobado previamente el documento con lo que pondrían fin a la Ley General del Servicio Profesional Docente, el eje legal de la reforma educativa promulgada en 2013 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto y que en repetidas ocasiones el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó argumentando que condicionaba la permanencia de los maestros en sus plazas a una evaluación.

El dictamen fue apoyado con 381 votos a favor, 79 en contra y dos abstenciones. Los legisladores reformaron la Constitución para eliminar las evaluaciones a maestros instauradas con la reforma de Peña Nieto y suprimir el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Además, se incluyó la propuesta de una diputada para incluir la educación sexual en los planes y programas de estudio para fomentar "conductas responsables en el ejercicio de la sexualidad y sus consecuencias, así como el respeto a la identidad y la no discriminación".

La reforma tuvo el apoyo del bloque liderado por el gobernante Movimiento Regeneración Nacional (Morena), pero curiosamente también la apoyaron diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), de donde surgió Peña Nieto. La principal oposición a esta reforma vino de la mano del derechista Partido Acción Nacional (PAN), el segundo grupo de la cámara después de Morena.

La reforma impulsada por EPN en 2013 tuvo la oposición de los sindicatos de maestros y de López Obrador, que la consideraron una reforma laboral encubierta porque suprimía privilegios sindicales y establecía evaluaciones que los docentes debían pasar para mantener sus plazas.

Tras asumir la Presidencia el 1 de diciembre, López Obrador anunció la cancelación de esa reforma, pero la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se enfrentó al nuevo Gobierno.

El sindicato de maestros acusó al gobernante Morena de querer maquillar la reforma educativa de Peña Nieto en lugar de cancelarla por completo y, por eso, estuvo bloqueando los accesos a la Cámara de Diputados durante semanas. Ante esto, López Obrador sopesó cancelar la reforma de su predecesor mediante un decreto presidencial, algo que finalmente no fue necesario.

El presidente de México avisó a la CNTE hace dos semanas que se iban a eliminar las evaluaciones a maestros pero advirtió que los sindicatos no van a manejar ni la adjudicación de plazas de maestros ni el sueldo de los docentes.

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