(Foto: Facebook)
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El libro Los Cárteles no existen (Ed. Malpaso, 2018) hace repensar el discurso oficial de sexenios anteriores, además de hacer un ejercicio crítico y dudar sobre la construcción histórica que se ha realizado en México acerca de esas organizaciones criminales.

Oswaldo Zavala, autor del libro, explicó en entrevista con Infobae México, cómo el oficialismo del gobierno mantuvo los discursos sobre las nociones que se conocen del narcotráfico, "pues estas afirmaciones no tienen ningún significado y tanto el gobierno mexicano como el estadounidense se han aprovechado de este diálogo durante décadas".

Con su ensayo político y crítica cultural, Zavala buscó eliminar los mitos que se construyeron alrededor del narcotráfico en México: "Los cárteles, tal y como nos lo han querido vender, no existen".

(Foto: Facebook)
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Concepción actual del narcotráfico en México 

Para llegar a una concepción del narcotráfico, el autor retomó a Luis Astorga y su idea actual del narcotraficante, desde una perspectiva sociológica, "como una amenaza, un problema grave".

Desde la perspectiva de Astorga, que comparte Zavala, el estado concibe al narcotráfico como un objeto social, como un actor social.

"Cuando digo que lo concibe no es que nosotros no podamos pensarlo, es que el estado lo hace de una manera concertada, organizada. Después esa conceptualización se disemina en los medios de comunicación y es desde ahí en donde nosotros como público, como sociedad, recibimos esa información".

Basado en el pensamiento de Pierre Bourdieu, Zavala explicó que es el estado "quien propone sus propias reglas para hablar de sí mismo. Y es tan fuerte la posición del estado como diseminador, como significante central que al mismo tiempo nos ordena lo social. Es decir, nos ordena espacios sociales de, no solo  convivencia, sino también de la percepción de lo real".

"Entonces lo interesante es que, sobre todo en materia criminal o legal, el estado es el que inventa tanto el delito como el delincuente, dicho de otro modo, sin la ley permisionista el narcotraficante no existe. Lo que tienes es un comerciante", dijo.

"Si mañana amaneciéramos con una ley prohibicionista del tabaco, pues todas las tabacaleras se volverían cárteles", argumentó.

(Foto: Especial)
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Agotamiento del discurso oficial

De acuerdo con Zavala, hay un agotamiento del discurso oficial por sí solo. Después de 12 años de la supuesta guerra contra las drogas "mucha gente ya con cansancio, con horror, con enormes dudas y sospechas comprende que no puede ser, que los traficantes por si solos hayan hecho este caos y esta destrucción en este país luego de que tengamos mucha evidencia sobre la potencia y la letalidad de nuestras fuerzas armadas".

Entre los eventos que se han vislumbrado este tipo de discursos dice el autor que entran en una zona de agotamiento, aunque eventos como el de Ayotzinapa alteraron la perspectiva de la gente, cuando colectivamente se empezó a decir que fue el estado.

"Por supuesto, decir que fue el estado tampoco necesariamente nos explica el fenómeno, pero nos distancia de la narrativa oficial", explicó. Pues se pudo observar "las peores atrocidades de corrupción a un altísimo nivel: como 'la Casa blanca'  o los 'Panamá papers'. Es decir, hubo un enorme colapso de credibilidad del gobierno, como actor o promotor del derecho, del estado del derecho".

Ante esta supuesta guerra, se refirió a la caída misma del traficante, como se vio en el juicio de "El Chapo" que "por mucho se intentó vender como el juicio del siglo, el momento donde por fin veríamos las entrañas del monstruo, fue al mismo tiempo pues un momento de revelación donde mucha gente comprendió pues que este hombre, sin duda, es un delincuente, pero no puede ser qué haya cometido todos estos delitos".

"Aparecía como un delincuente que estaba haciendo manipulado y extorsionado por nuestros propios estados, por nuestros gobiernos", mencionó

Por ello, Zavala manifestó que el lenguaje del narco no se apagará tan fácilmente, pero lo que si sucederá es que "será cada vez más difícil construir al traficante como una verdadera amenaza de seguridad nacional, que ese es lo que en verdad me preocupa".

Una imagen de “Los días de Ayotzinapa” (Foto: Anima Films)
Una imagen de “Los días de Ayotzinapa” (Foto: Anima Films)

AMLO y la "desmitologización" del traficante 

En la entrada del nuevo gobierno, el autor explicó que la narrativa ante este mito del traficante llegó a una crisis en el cual Andrés Manuel quitó el mito alrededor  del traficante como amenaza de Seguridad Nacional y tuvo éxito.

"Si recuerdas desde la campaña de AMLO hablaba de amnistía, de desmilitarización y de convertir el fenómeno narcotráfico en un problema de salud pública, ya no un problema nacional. Creo que Andrés Manuel entiende con mucha claridad la relevancia de ese paradigma y la razón por la cual él decide abandonarlo es porque tienes que renunciar a ese paradigma para que verdaderamente tiene el poder de militarizar el País".

Ante ello, mencionó que si se sigue creyendo que los traficantes son la amenaza de Seguridad Nacional entonces la respuesta siempre va a ser la militarización, por eso hubo militarización.

"Primero se construyó este enemigo gradualmente y lo que claramente pide Andrés Manuel es muy puntual. Por ejemplo, el último día del juicio del Chapo, que fue el 31 de enero, el día anterior, Andrés Manuel ya estaba declarando el fin de la guerra. No creo que haya sido fenómenos aislados, él estaba recibiendo claramente una oportunidad política", expresó.

"Andrés Manuel sigue mucho de sus propuestas que anuncia en las conferencias de prensa que a veces parecería como retóricas y vacías de contenido. Muchos puntos en materia de seguridad si son seguidas en cambios sustanciales y yo creo que el cambio sustancial en materia de seguridad es muy notorio".

(Foto: Cortesía Presidencia)
(Foto: Cortesía Presidencia)

La guerra contra el "huachicol"

Al terminar con la guerra al narcotráfico empezó la nueva guerra hacia el "huachicol". Después de la explosión que se detonó en Tlahuelilpan se vio que Andrés Manuel iba en una dirección contraria: ya no iba por los Cárteles, ahora va por el "huachicoleo".

De igual forma, señaló como la "Guerra contra el huachicol" lleva esta carga "clasista y racista, que criminaliza la pobreza y es exactamente la misma lógica de la guerra contra el narco, porque el narco finalmente criminalizaba todo y era igual al Sinaloense al montañés sin educación a la gente pobre que además los pintaba como psicópatas resentidos".

(Foto: Especial)
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