El presidente electo invitó a su casa al aún presidente de la República Mexicana (Foto: Twitter lopezobrador_)
El presidente electo invitó a su casa al aún presidente de la República Mexicana (Foto: Twitter lopezobrador_)

En plena cuenta regresiva para el final de la gestión de Enrique Peña Nieto, el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), lo invitó a comer a su domicilio.

Así lo informó a través de Twitter, red social en la que compartió una fotografía donde el actual presidente de la República está sentado en la sala del líder de Morena (Movimiento de Regeneración Nacional).

“Invité a comer a mi casa al presidente Enrique Peña Nieto. Como es de dominio público, me he reunido en otras ocasiones con él por razones de carácter institucional”.

Desde que López Obrador ganó las elecciones en julio pasado, se han reunido 3 ocasiones en Palacio Nacional, pero esta es la primera vez que lo hacen en un sitio distinto.
"Ahora, por primera vez, nos encontramos para definir el programa del 1 de diciembre y también en plan amistoso porque le agradezco sus atenciones", escribió AMLO en su cuenta de Facebook.

Señaló que es probable que sea la última entrevista que sostengan en este periodo de transición, antes de su toma de posesión el primer día de diciembre.

Peña Nieto ha comenzado a despedirse de su cargo a través de redes sociales. "Sí es cierto que hay también vida después de la Presidencia, a lo mejor ahí empieza la vida después, no lo sé", ha escrito melancólico.
Ante su "amistoso" acercamiento, en redes sociales han criticado a López Obrador, recordándole su lucha contra "la mafia del poder". Aunque otros reconocieron la generosidad del presidente electo.

Andrés Manuel insiste en que la corrupción y la impunidad son los principales problemas de México y que para castigar a los responsables, tendrían que empezar con castigar "a los de arriba", como dijo en entrevista con el periodista mexicano Ciro Gómez Leyva.

Pero su reunión con Peña Nieto se dio un día después de que informó que no se perseguirá a los corruptos del pasado. Únicamente se continuarán con los procesos judiciales en curso.

A partir del 1 de diciembre, aseguró que ya no habrá perdón para los corruptos, y se podrá juzgar a todos, incluido el presidente mismo.

Ante los medios de comunicación mexicanos dijo que su gobierno perdonará a actuales funcionarios que sean acusados, pero sin procesos judiciales por corrupción.

"Sí, es un perdón, es un perdón, así. Eso es lo que se está planteando, decirle al pueblo de México: 'Punto final, que se acabe la historia trágica, horrenda de corrupción e impunidad, que se acabe la política antipopular, entreguista y que comencemos una nueva etapa y que ya inicie una nueva historia".

Borrón y cuenta nueva…

Bajo esta postura, ya no se perseguirán los escándalos de corrupción que caracterizaron a la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

La última Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2015, divulgada el 25 de mayo de 2016, reveló que el 52.4% de los ciudadanos percibía que la corrupción era muy frecuente en el gobierno, en comparación al 42.9% que lo había expresado dos años antes.

El más sonado fue el llamado "Casa Blanca", una investigación periodística que expuso que la primera dama, Angélica Rivera, había comprado una casa de USD 7 millones al empresario Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño de grupo Higa, un contratista del gobierno cercano a Peña Nieto desde hacía muchos años.

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