Un equipo internacional de investigadores demostró que tiburones equipados con sensores pueden recoger información oceánica esencial allí donde las tecnologías tradicionales no llegan, logrando mejoras de hasta un 40% en la precisión del pronóstico del clima marino en zonas muy dinámicas.
Los tiburones con sensores aportan datos sobre temperatura y profundidad en lugares del Atlántico noroccidental difíciles de observar para satélites, boyas o barcos, como áreas de arrecifes, frentes oceánicos y corrientes de alta variabilidad. Esta información refuerza los modelos de pronóstico, ya que aporta mediciones en profundidad y en tiempo real, lo que los sistemas humanos convencionales rara vez logran obtener. Así lo señaló un estudio liderado por Laura H. McDonnell publicado en npj Climate and Atmospheric Science.
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A diferencia de instrumentos fijos o de monitoreo en superficie, estos animales recorren rutas complejas, cruzan plataformas y se sumergen en regiones inexploradas, aportando observaciones que otros dispositivos no pueden conseguir, explica el grupo de McDonnell.
La científica Laura H. McDonnell, actualmente en el Woods Hole Oceanographic Institution, condujo el trabajo junto a Ben Kirtman, decano de la Rosenstiel School de la Universidad de Miami; Neil Hammerschlag, de la Shark Research Foundation; y Camrin Braun, como coautor técnico. Todos contaron con el respaldo de pescadores locales y de distintas instituciones científicas internacionales.
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“Esta investigación demuestra que los datos que recogen ayudan a cubrir vacíos críticos y, si se emplean con rigor, pueden mejorar nuestras predicciones sobre las condiciones marinas”, explicó McDonnell.
Los límites de la tecnología convencional en el océano
Los satélites sólo miden la superficie y su precisión se ve reducida por nubosidad persistente. Las boyas y embarcaciones, por su parte, no consiguen seguir los cambios abruptos ni acceden a áreas difíciles como arrecifes, frentes o pendientes.
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Esta escasez de datos en tiempo real y en profundidad limita la calidad de los modelos de pronóstico climático. En contraste, los tiburones instrumentados pueden sumergirse a casi 2.000 metros y observar grandes extensiones, lo que cubre vacíos clave para comprender el océano, detalló el equipo investigador.
“Los depredadores marinos como los tiburones buscan rasgos dinámicos del océano, por ejemplo, frentes o remolinos, que suelen ser lugares carentes de observaciones suficientes”, destacó Kirtman.
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Mejoras en el pronóstico del clima marino gracias a los tiburones
Entre octubre de 2021 y abril de 2022, 19 tiburones (18 azules y un marrajo común) del Atlántico noroccidental, en proximidad a Cape Cod y corrientes como el Golfo y los Sargazos, fueron equipados con sensores electrónicos con capacidad de registrar temperatura y profundidad. Esta tecnología, utilizada previamente en aves y mamíferos, proporcionó más de 8.200 perfiles de datos abarcando costa, plataforma y mar abierto.
El equipo integró parte de estas observaciones en modelos climáticos estacionales, comparando los resultados con previsiones convencionales. Los modelos mejorados por la información de los tiburones mostraron una reducción del margen de error del 40% en áreas costeras con diferencias promedio de hasta 1,5 °C respecto a los datos de referencia obtenidos por satélites y reanálisis oceanográficos, según los autores principales.
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Las mayores mejoras se observaron precisamente en regiones costeras o de plataforma donde la variabilidad es más alta y el impacto biológico y pesquero más relevante.
El grupo subraya que los sensores en tiburones no reemplazan los sistemas tradicionales, sino que los complementan en superficie y profundidad. Al respecto, McDonnell puntualizó: “Nuestros resultados preliminares muestran que los depredadores marinos pueden aportar observaciones directas y útiles, tanto en superficie como en capas profundas”.
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Aplicaciones y futuro de los sensores portados por animales
La integración de sensores en animales marinos abre vías para mejorar la gestión pesquera, las operaciones marítimas y la adaptación al cambio climático en comunidades costeras. Los datos enviados por los tiburones cubren vacíos donde los sistemas humanos fallan, permitiendo observaciones de alta resolución y entrega inmediata desde áreas críticas.
Este método facilita tomas de decisión más fundamentadas por autoridades responsables de recursos pesqueros y protección de costas. Hammerschlag destacó en el artículo que “los animales marinos ya se monitorean para entender su comportamiento en función del ambiente, y ahora se ve que esos datos pueden usarse eficazmente en aplicaciones de pronóstico climático”.
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El estudio constituye una prueba de concepto: sugiere que aplicar estos sensores en otros depredadores marinos, y ampliar la cobertura geográfica, podría potenciar la precisión de los modelos globales y regionales de pronóstico y apoyar sectores como la pesca o la gestión costera.