Para el desarrollo de sus países y el bienestar de su población, en 1991 los Estados Parte decidieron crear un proceso de integración, el Mercosur, que se institucionalizara como una unión aduanera y para lo que se tomó como modelo a la Unión Europea. Este fue el gran error, pues no se tuvo en cuenta –a lo largo de 27 años– que los orígenes y los objetivos de la creación de la Comunidad Europea y su evolución no son el propósito de una integración en América, y que Europa tiene una individualidad que no es la sudamericana.

En la segunda mitad del siglo XX, Europa salía de décadas de guerra y Occidente enfrentaba al comunismo expansivo de la URSS. EE. UU., en un cambio radical a su política luego de la guerra de 1914-1918, ofreció a la necesitada Europa ayuda económica y financiera, y protección militar. La idea final era "casar" a Alemania con Francia, para evitar que en Europa Occidental hubiera más guerras en las que tuviera que intervenir y para contar con una Europa unida y aliada frente a la URSS. Todo esto condujo a la constitución de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero el 18 de abril de 1951, primer paso para la creación de la Comunidad Europea.

Europa Occidental buscaba la solución a cuatro problemas: su reconstrucción; el peligro de la guerra (ante la política de la URSS y la posibilidad de una nueva guerra franco-alemana luego de las de 1870, 1914 y 1939); el hambre; y la dependencia del exterior para su alimentación. Para ello, creó la Comunidad Económica Europea (CEE) el 25 de marzo de 1957. Estos graves problemas de Europa Occidental y de EE. UU. no eran los de los países sudamericanos.

El 26 de marzo de 1991, la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay firmaron el Tratado de Asunción, constitutivo del Mercado Común del Sur, Mercosur. Ya el artículo 6.° del Tratado registra la falta de homogeneidad entre los miembros: "Los Estados Parte reconocen diferencias puntuales de ritmo para la República del Paraguay y para la República Oriental del Uruguay, las que constan en el Programa de Liberación Comercial (Anexo I)".

El día de la firma del Tratado de Asunción, creador del Mercosur, el 26 de marzo de 2991.
El día de la firma del Tratado de Asunción, creador del Mercosur, el 26 de marzo de 2991.

Al estilo de la Comunidad Europea, el Mercosur es una unión aduanera imperfecta con arancel externo y política comercial común. Esto resulta asfixiante para los países en desarrollo, les impide negociar libre e individualmente su comercio exterior, los somete a limitaciones disciplinarias colectivas, que habitualmente son violadas, como ocurre en el Mercosur. Una unión aduanera y un arancel externo común son esencialmente proteccionistas y benefician al país con mayor capacidad industrial y de mayor mercado, lo que explica el interés de Brasil por el Mercosur, las reacciones de Gran Bretaña ante decisiones de la UE, y en parte el Brexit, y que Canadá y México se negaran a negociar con EE. UU. –país hegemónico– una unión aduanera, y sí aceptaran discutir sobre la conformación de una zona de libre comercio, el NAFTA.

El 15 de diciembre de 1996 se firmó en Madrid el Acuerdo Marco Interregional de Cooperación entre la Unión Europea y el Mercosur, diseñado para iniciar el diálogo. Desde entonces, se han realizado numerosas y costosas negociaciones para firmar un tratado entre los dos organismos, pero sin éxito.

Foto: Fernando Calzada/DEF.
Foto: Fernando Calzada/DEF.

La Argentina nunca debió acordar una unión aduanera ni un mercado común. Era su responsabilidad comprender que en un mercado común que incluyera a Brasil, el país perdería espacios de producción, ya que cerrarían o se trasladarían al mercado mayor que, además, ofrece facilidades, lo cual provocaría creciente desocupación.

Brasil, cuya industria tiene dificultades para penetrar en el hemisferio norte, la orienta a los países de la Cuenca del Plata. A la Argentina, que tenía una política comercial exportadora universalista, libre, era un world trader, el Mercosur la ha desindustrializado, desnacionalizado y ha volcado su comercio a sus vecinos, especialmente Brasil, con el que tiene déficit de balanza comercial.

A la Argentina, el Mercosur la ha desindustrializado, desnacionalizado

De necesidades e intereses

Los países se rigen por la necesidad y el interés. Son liberales cuando son competitivos y cuando no lo son, protegen a sus sectores no competitivos. La Unión Europea es proteccionista.

Francia es el país más renuente a toda reducción de subsidios a su producción agropecuaria, y su Ministro de Agricultura ha declarado que "Europa no debe sacrificar su PAC" –Política Agraria Común, de protección y subsidios a la producción y exportación agropecuaria.

 

La ministra de Agricultura francesa, Dominique Bussereau, durante una visita a Buenos Aires en julio de 2004 se refirió a la PAC y explicó que no era "solo una política de sostén, sino una elección estratégica y política para ser autosuficiente, lo que permite a Francia ser una potencia agroalimentaria mundial". Un representante del gobierno alemán, por su parte, expresó: "Un acuerdo con el Mercosur tendrá fuertes efectos negativos para todos nosotros".

Europa lleva a cabo su proteccionismo mediante numerosas medidas arancelarias y paraarancelarias, y continúa hoy aplicando nuevas decisiones de este tipo. Su proteccionismo explica el rechazo de la UE durante 22 años a firmar un acuerdo de asociación con el Mercosur. Luego de haber sido durante mucho tiempo polo de atracción internacional, el Mercosur se halla en crisis letal. No goza de la "bendición" de EE. UU. ni es prioridad para la UE. Además, carece de affectio societatis. Uruguay y Paraguay que, conscientes de los prejuicios que les causa un organismo asfixiante, han hecho saber su intención de violar el Mercosur y negociar acuerdos de libre comercio.

Los países del Mercosur invitaron a Chile a incorporarse, pero no lo lograron. Un representante de este país me dijo que su país jamás se incorporará a una unión aduanera que afecte negativamente su desarrollo y libertad de comercio internacional, pero que, de ser una zona de libre comercio se "firmaría ya mismo" la incorporación chilena al Mercosur.

Luego de haber sido durante mucho tiempo polo de atracción internacional, el Mercosur se halla en crisis letal. No goza de la “bendición” de EE. UU. ni es prioridad para la UE

Se han hecho anuncios de negociaciones entre el Mercosur y Singapur, la UE, Canadá, Corea del Sur, la Alianza del Pacífico y sobre primeras exploraciones con Japón y Nueva Zelanda. Todos proyectos ambiciosos, difíciles de materializar y más aún con la situación de crisis y guerras comerciales en el mundo hoy.

En busca de soluciones

Ante el impasse existente, ¿qué hacer con el Mercosur? Me atrevo a sugerir dos soluciones: la primera, refundarlo en un acuerdo de libre comercio entre sus partes, abierto a la incorporación de otros países; y la segunda, el desarrollo de acuerdos individuales de libre comercio.

Difícil predecir si la Argentina llegará a tomar la decisión de salir del Mercosur actual. Liberarse del Mercosur y negociar acuerdos individuales de libre comercio sería de beneficio para el interés nacional, pero no es fácil, las instituciones se crean, pero tardan en desaparecer.

*El autor es diplomático y ex subsecretario de Paz y Seguridad Internacionales del Ministerio de Relaciones Internacionales y Culto.

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