Boyce no quería estar bajo la mirada del público (Instagram)
Boyce no quería estar bajo la mirada del público (Instagram)

Cameron Boyce, el actor de Disney que falleció a los 20 años, sentía pasión por todo lo que hacía, pero también sufrió para lidiar con el lado oscuro de la fama, según confesó en una entrevista para i-D el año pasado, en el número The Superstar.

"Cuando eres apasionado por algo es difícil pensar en hacer algo más", declaró en aquella charla, en la que recordó entre risas cómo su abuela quería que tuviera un plan B en caso de que no triunfara en la actuación.

"Es como estar enamorado, incluso si hay otra persona que pasa por la calle, una por la que podrías sentirte atraído, dentro de ti sabes que no las estás viendo".

Inició su carrera a los 9 años (IG: @thevictorboyce)
Inició su carrera a los 9 años (IG: @thevictorboyce)

Afortunadamente para Cameron nunca tuvo que recurrir a un plan B, pues a los 9 años inició su carrera como actor y a los 11 tuvo oportunidad de trabajar junto a Adam Sandler y Salma Hayek en la película Niños grandes (también llamada en algunos países Son como niños).

Siguió después con su papel más famoso, el de "Luke Ross" en la serie de Disney Channel "Jessie" y precisamente con ese personaje es que adolescentes y padres de familia lo ubicaban como "el chico de Disney".

Otro de sus papeles más recordados fue el de "Carlos" en "Los Descendientes", una producción que generó tres películas, la última aún sin estrenarse.

(IG: @thecameronboyce)
(IG: @thecameronboyce)

Pero en medio de todo ese éxito, a Cameron no le resultaba fácil enfrentar el lado oscuro de la fama, el estar constantemente bajo la mirada del público.

Al joven le resultaba abrumador sentir las cámaras sobre él todo el tiempo y su manera de resolverlo entonces fue ocultarse en su casa.

Durante casi un año de mi vida si no tenía que salir de casa no lo hacía. Fue una mala manera de lidiar con la fama, pero es un sentimiento aterrador saber que todos te están viendo todo el tiempo

Luego de esa época oscura en su vida, Cameron aprendió a lidiar con ese aspecto de la fama y decidió usar su popularidad en su favor, pues si algo lo caracterizó fue su labor altruista.

Boyce colaboraba con la organización caritativa The Thirst Project, que trata de llevar agua limpia a millones de personas alrededor del mundo. De hecho recibió un premio por recaudar más de 30.000 dólares para construir pozos de agua potable en Suazilandia.

También fue el presentador del ex vicepresidente Joe Biden en sus Premios Biden al Coraje, en marzo pasado.