Tiene 25 años, maneja un Uber y tiene posibilidades de llegar al Congreso de EEUU

Maxwell Alejandro Frost es afrocubano, muy progresista y anoche ganó una reñida primaria en Florida en la que competía contra otros ocho candidatos

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Maxwell Frost en su centro de campaña
Maxwell Frost en su centro de campaña

No es novedad para nadie que el Congreso de los Estados Unidos está repleto de personas pertenecientes a la generación de los Baby Boomers (como se conoce a los nacidos entre 1946 y 1964). También hay muchos de las generaciones siguientes, como los X. Inclusive unos cuantos Millennials. Pero un joven de la Florida tiene posibilidades de convertirse en el primer Congresista Federal de la Generación Z (los nacidos entre 1997 y 2012).

Maxwell Alejandro Frost tiene apenas 25 años y anoche ganó la nominación del partido demócrata por el distrito 10 de Florida (que queda en la zona de Orlando). Competía en una primaria contra otros ocho candidatos, entre ellos una ex Congresista Federal y un ex Senador Estatal, y ganó cómodamente. Ahora le tocará enfrentarse en la elección general de noviembre contra el republicano Calvin Wimbish, un ex militar.

Frost tiene un largo historial como activista comunitario
Frost tiene un largo historial como activista comunitario

Esta elección primaria es prueba de que las familias trabajadoras del centro de la Florida quieren representantes que tengan el coraje de pedir más. Comparto esta victoria con las enfermeras, los trabajadores de las fábricas, los maestros, los trabajadores sociales, los granjeros, los organizadores sindicales, los cajeros y el resto de los miembros de esta comunidad vibrante que apoyaron esta campaña”, decía Frost a través de un comunicado tras su victoria.

Se identifica como perteneciente a las comunidades afro-americana y la hispana
Se identifica como perteneciente a las comunidades afro-americana y la hispana

Frost apenas califica en edad para competir en esta contienda. La Constitución indica que 25 años es la edad mínima para presentarse a un cargo electo, con lo cual estas elecciones de medio término en las que un miembro de la Generación Z podía presentarse.

Pese a su corta edad, Frost tiene larga experiencia como organizador comunitario. En la zona de Orlando fue el principal referente de las Marchas por la Vida, que es el nombre que en Estados Unidos se le dio a las marchas a favor de un control sobre el uso de armas. También ha sido activista a favor de los derechos de los sindicatos, miembro activo de la ACLU (la mayor organización de derechos humanos del país), y un gran defensor del derecho al aborto. Participó en el pasado como voluntario de las campañas de Bernie Sanders y de Elizabeth Warren.

Para mantenerse trabaja como chofer de Uber
Para mantenerse trabaja como chofer de Uber

Las bases de su propia campaña fueron el control de uso de armas, seguro social gratuito para todos en el país, una reforma al sistema judicial y pedir el fin de la crisis climática. Su estrategia fue una mezcla de gran uso de las redes sociales, con muchos videos de TikTok, y el cara a cara con los votantes. Durante meses tocó puertas por todo el centro de la Florida.

Frost había empezado a estudiar en la universidad, pero abandonó sus estudios porque, según dijo, le quitaban tiempo a su activismo social. Para mantenerse, trabaja como chofer de Uber, una labor que le da la flexibilidad necesaria para dedicarle tiempo a su activismo político. Su campaña recaudó un millón y medio de dólares en donaciones, más que cualquiera de sus contrincantes.

Es hijo de un afro-americano y una cubana. Esto lo pone en una categoría muy específica, representando a las dos mayores minorías en el país: los afro-americanos y los hispanos.

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