Donald Trump pidió a Rusia, Irán y al régimen de Bashar al Assad que detengan la matanza de civiles en la provincia siria de Idlib

El presidente de EEUU se sumó a los reclamos de Francia y Turquía de que cesen los bombardeos en la región controlada por los rebeldes. Alrededor de 80 personas fueron asesinadas en la nueva escalada desde el 16 de diciembre

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Un hombre evacúa a una joven víctima de un bombardeo después de un ataque aéreo de las fuerzas del régimen y sus aliados en la ciudad siria de Maaret Al-Noman, controlada por los rebeldes, en la provincia meridional de Idlib, el 26 de mayo de 2019 (Photo by Abdulaziz KETAZ / AFP)
Un hombre evacúa a una joven víctima de un bombardeo después de un ataque aéreo de las fuerzas del régimen y sus aliados en la ciudad siria de Maaret Al-Noman, controlada por los rebeldes, en la provincia meridional de Idlib, el 26 de mayo de 2019 (Photo by Abdulaziz KETAZ / AFP)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este jueves a los gobiernos de Rusia, Siria e Irán que detengan la violencia contra civiles en la provincia siria de Idlib, controlada por los rebeldes.

“Rusia, Siria e Irán están matando, o en camino a matar, a miles de civiles inocentes” en ese territorio del noroeste sirio dominado por los yihadistas, tuiteó Trump. “¡No lo hagan! Turquía está trabajando duro para detener esa matanza”, agregó.

Desde el 16 de diciembre, las fuerzas del presidente sirio Bashar al Assad, con el apoyo de la fuerza aérea rusa, han intensificado sus bombardeos sobre la región y los combates en tierra contra los yihadistas y rebeldes, a pesar de un alto el fuego anunciado en agosto.

Alrededor de 80 civiles fueron asesinados en la nueva escalada, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que estima que más de 40.000 personas han sido desplazadas.

El presidente estadounidense, Donald Trump (REUTERS/Leah Millis)
El presidente estadounidense, Donald Trump (REUTERS/Leah Millis)

Ankara dijo el martes que está en conversaciones con Moscú para asegurar un nuevo alto el fuego en Idlib, y pidió el fin "inmediato" de los ataques.

Francia también pidió un retroceso "inmediato" de las acciones, acusando a Damasco y sus aliados rusos e iraníes de "empeorar la crisis humanitaria".

El portavoz presidencial turco Ibrahim Kalin dijo que Ankara estaba presionando por un nuevo alto el fuego para reemplazar un acuerdo alcanzado en agosto.

Un hombre pasa junto a una pancarta con el rostro del dictador sirio Bashar al Assad en Douma, en las afueras de Damasco, Siria, el 17 de septiembre de 2018 (REUTERS/Marko Djurica/File Photo)
Un hombre pasa junto a una pancarta con el rostro del dictador sirio Bashar al Assad en Douma, en las afueras de Damasco, Siria, el 17 de septiembre de 2018 (REUTERS/Marko Djurica/File Photo)

En un comunicado esta semana, el ejército sirio dijo que se había apoderado 320 kilómetros cuadrados de sus enemigos en los últimos días.

Además, ha prometido continuar su puja hasta recuperar Idlib, pidiendo a los civiles que salgan de las áreas bajo control yihadista.

La región de Idlib está dominada por yihadistas del grupo Hayat Tahrir al Cham (HTS), ex aliado de Al Qaeda, y otros movimientos rebeldes.

El líder del grupo instó a los yihadistas y los rebeldes aliados a dirigirse al frente y luchar contra "los ocupantes rusos" y el régimen.

Su campaña "feroz" "requiere que hagamos más esfuerzos", dijo el martes el líder de HTS, Abu Mohammed al Jolani, en un comunicado.

(AFP)
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Idlib alberga a unos tres millones de personas, incluidos muchos desplazados por años de violencia en otras partes del país.

El régimen, que ahora controla más del 70% del territorio sirio, ha dicho repetidamente que está decidido a reconquistar Idlib.

La escalada de violencia se produce después de que Rusia y China vetaran el viernes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que habría extendido por un año las entregas de ayuda transfronteriza a cuatro millones de sirios, muchos de ellos en Idlib.

La medida aumentó los temores de que la asistencia vital financiada por la ONU podría dejar de ingresar desde enero a las partes de Siria controladas por la oposición, salvo que se alcance un acuerdo alternativo.

La guerra de Siria ha matado a más de 370.000 personas y ha desplazado a millones desde 2011 con la brutal represión de las protestas antigubernamentales.

Con información de AFP

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