Lionel Messi, íntimo: su lado romántico, el llanto cuando dejó a sus hijos en el nuevo colegio y a quién le hace asados

El astro rosarino brindó una extensa entrevista en la que habló de su nueva vida en París

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Los Messi en París
Los Messi en París

La ilusión de los argentinos, y de muchos otros extranjeros alrededor del mundo es ver a Lionel Messi coronar su gloriosa carrera con el título en el Mundial de Qatar 2022. Pero para eso todavía restan varias semanas de competencia en el PSG, el club que lo recibió luego de que el Barcelona decidió que no podía continuar con el vínculo entre las partes.

A la espera de jugar su quinta Copa del Mundo como capitán de la selección argentina, la Pulga brindó una extensa charla en la que confirmó que en Medio Oriente se verá su última versión mundialista con la celeste y blanca. “El Mundial de Qatar seguramente sea el último de mi carrera”, dijo en un especial junto al periodista Sebastián Vignolo en Star+.

Además de lo que espera vivir con el combinado nacional, dio detalles del significado de ser Messi y cómo fue la adaptación a París junto a su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos.

Por ahí la gente se imagina cualquier cosa, pero soy normal, como cualquiera. Creo que a mi me educaron de una manera de chiquito, con los valores que me inculcaron tanto mi vieja como mi vieja. Reforcé todo eso en Barcelona, en el lugar y el club donde caí. Un club con unos valores muy marcados, muy identificados. Siempre crecí con esa filosofía”, explicó Messi.

Al ser consultado sobre sus amistades, fue contundente. “Amigos, la verdad tengo pocos amigos, amigos de verdad. Después sí, mi familia, siempre me refugié mucho en mi familia. Para mí es lo más importante y donde yo me siento feliz. Estando con ellos, con mis amigos, y no necesito mucho más”.

Desde que dejó España y se mudó a la capital de Francia, la llegada del astro rosarino generó una verdadera revolución en una de las ciudades más famosas del mundo. ¿Cuán difícil es vivir con semejante popularidad?

“Vamos a un parque, a una plaza, a un cine: Sí, la verdad que sí, muchas veces también zafo por eso (risas). Los nenes me dicen vamos acá, vamos allá y ya saben. Es verdad que me pierdo muchas de esas cosas. A raíz de esto, la verdad que los que sufren entre comillas son ellos porque nos prohibimos hacer muchas cosas porque a veces no se puede. No por nada, porque tampoco pasa nada por salir y hacer un par de fotos o autógrafos, pero por ahí está bueno tener un momento solo con tu familia, pasar desapercibido. Igualmente lo hacemos, cuando podemos hacemos nuestra salida familiar”, explicó.

Y agregó: “Soy muy feliz, tengo la suerte de hacer lo que me gusta, lo que soñé desde chiquito. Tener una familia maravillosa. Mujer, mis hijos, mi gran familia: mis hermanos, mis viejos, la familia de mi mujer. Eso es lo más importante. Y mis amigos, que es lo más importante”.

El astro rosarino junto a su esposa Antonela Roccuzzo (@antonelaroccuzzo)
El astro rosarino junto a su esposa Antonela Roccuzzo (@antonelaroccuzzo)

Las frases destacadas de Lionel Messi

Su costado romántico: “Tengo mi lado romántico, de vez en cuando lo saco a relucir. Aparte son muchos años los que estamos con mi mujer y de vez en cuando está bueno hacer algo diferente. A la Torre Eiffel no, estuvimos cerquita. Desde que vivimos acá no fuimos nunca. Fuimos hace muchos años, antes que nazca Tiago. La pasamos bien, nos gustó, pero el tema de la comida en la Torre mucho... soy más normal”.

Messi y los asados: “Poco (hacer asado). Sé, pero te soy sincero, no me gusta tanto hacerlo, prefiero acompañar. Acá el año pasado lo hacía Fide (Di María). Hacía buenos asados. En Barcelona hacían Luis (Suárez), mi hermano. Yo si hago, hago para la familia nomás, los nenes, Antonela... Pero cuando hay más gente no me gusta. Prefiero acompañar. No tengo paciencia para el asado, tengo poca paciencia”.

El día que lloró por sus hijos: “Ellos fueron los que mejor se adaptaron, era lo que más nos preocupaba y fue lo más fácil de todo. Que arranquen la escuela, que hagan nuevos amigos, fue algo muy normal, sencillo. Nosotros sufríamos mucho por eso. me acuerdo el primer día dejarlos en el cole nuevo e irnos los dos llorando de ese cole, sufriendo por ellos. La verdad que nos hicimos la cabeza al pedo porque fue espectacular”.

La adaptación de la familia a París: “Imaginate que en Barcelona teníamos todo, teníamos la vida ya hecha. Tanto ella, yo, los nenes... Colegio, amigos, ya la mismas amistades. llegábamos a la escuela y nos conocía todo el mundo. Los nenes conocían a todos: llegaron a un lugar nuevo, idioma diferente, no es fácil. Al principio está el miedo ese de lo nuevo, más que nada creer que la iban a pasar mal, que iban a sufrir por el cambio y nada que ver”

Su relación con los nenes: “Soy de los dos el que más los caga a pedos. Ella (Antonela) es normal, la que más tiempo pasa con ellos por los viajes, los partidos, cuando vamos con la Selección, mucho tiempo afuera. A mí no sé si me dan más bola, pero les da un poquito más de cagazo cuando pongo los puntos yo. A veces por demás... Pero intento que aprendan a valorar las cosas y que hay que ganarse las cosas día a día. Y no porque tienen la suerte de tener muchas cosas se crean que es fácil”.

Su odio a perder: “Me sigue doliendo la derrota, muchísimo. Me jode perder, no hacer un buen partido, no jugar bien. No disfrutar dentro de una cancha, pasarla mal y no ganar. Aprendí a perder porque son muchos años de carrera, me tocó perder muchísimas veces. Pero me sigue doliendo”.

Sus hijos y el futuro: “Quiero que ellos hagan lo que quieran. Lo que los haga feliz y estén bien. Para mí está bien. Les encanta el fútbol. Donde pueden se buscan una canchita, una pelota, pero me gusta más que vayan a una escuelita, que lo disfruten y no que estén en un club que es más profesional, te exigen más. Van a una escuelita con amigos y está bien”.

Messi jugando con Thiago, Mateo y Ciro en la sala de su casa en París
Messi jugando con Thiago, Mateo y Ciro en la sala de su casa en París

La personalidad de sus hijos: “No soy de dejar ganar, a veces, de vez en cuando sí, porque lo tengo que aguantar. Mateo es igual a mí en chiquito. Es malo eso... No le gusta perder a nada. Se arma quilombo, pierde y empieza a hacer quilombo. Lo que era de chiquito… No sabe perder, no le gusta perder y para evitar eso, muchas veces lo dejo. Tiago es un fenómeno, tranquilo, buenito, responsable, todo. Mateo es todo lo contrario a Tiago. Ciro todavía no definió bien su personalidad, copia mucho a Mateo, se ponen los dos en contra del grande. Pero todavía no está definido del todo”.

Los mates: “Estaba pensando que el gil de Rodrigo (De Paul) me mató diciendo los mates, que hacía mates malos. Luis (Suárez) es bueno, sí, tomé muchos mates de él. La verdad que es un lindo personaje (De Paul)”.

El cariño de la gente en Argentina: “Siempre fui un agradecido por el cariño que me dan en todos lados, me toca ir por todo el mundo y siempre recibí mucho cariño, respeto. Hace unos años siento que la gente de Argentina está más incondicional que nunca. Había años anteriores que teníamos muchas dudas, mucha gente que no pensaba lo mismo y creo que hoy por hoy el argentino es incondicional. Soy agradecido y feliz de poder haber vivido lo que viví después de la Copa América en Argentina. Haber disfrutado lo que disfruté. Tuve la suerte de ganar todo con Barcelona y poder hacerlo con argentina y disfrutar con ellos fue muy especial también”.

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