La Zona Norte fue muy superior a su rival (Foto: Cortesía LMB)
La Zona Norte fue muy superior a su rival (Foto: Cortesía LMB)

En México, el Norte y el Sur son antónimos no solo geográficamente. Ambas latitudes representan las dos caras de un país donde impera una brecha de desigualdad presente en casi todos los indicadores, pero no en el béisbol.

El Juego de Estrellas de la Liga Mexicana de Beisbol 2019 pareció un epítome de este fenómeno socioeconómico, cuando este domingo la Zona Norte se impuso cómodamente por pizarra de 11-6 a la Zona Sur, como si se tratara de una estadística macroeconómica más.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su informe "Midiendo el bienestar en los estados mexicanos", enunció los problemas que separan significativamente a la población del norte de la del sur, siendo la educación y la disparidad en los ingresos, los más agudos.

(Foto: Cortesía LMB)
(Foto: Cortesía LMB)

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del Inegi, los estados que cuentan con el mayor ingreso promedio por hogar, son Nuevo León, Ciudad de México, Sonora, Baja California y Guanajuato; todos ellos ubicados en el Norte del país a excepción de la capital.

Al ser un país históricamente centralizado, la CDMX es que se codea con los estados más desarrollados que tienen su fortaleza económica en la industria. Coincidentemente, los equipos más ganadores en la historia de la LMB son -o eran, como es el caso de Tigres que se mudó a Puebla y luego a Quintana Roo- de la capital, siendo los Diablos Rojos del México, la novena más triunfadora con 16 cetros y los felinos con 12, ocho de ellos como capitalinos.

Este domingo, la Zona Norte se confirmó como la más poderosa del momento tras adjudicarse el Juego de Estrellas 2019, celebrado en el Estadio Alfredo Harp Helú. La novena dirigida por el panameño Roberto Kelly -manager de los Sultanes de Monterrey-, se impuso a la Zona Sur, por cinco carreras de diferencia.

Ramiro Peña, el Más Valioso (Foto: Cortesía LMB)
Ramiro Peña, el Más Valioso (Foto: Cortesía LMB)

No obstante, contrario a los indicadores económicos que exhiben una amplia brecha entre el Norte y el Sur, por más que la novena comandada por el panameño Kelly triunfara con comodidad, apenas recortó el historial del Juego de Estrellas con marca de 19-23, a favor de los sureños.

"El juego fue interesante, pero no es sinónimo de que el béisbol del Norte sea superior al del Sur", dijo Kelly, como si recordara ese dato. "Salieron bien las cosas y nuestros lanzadores mantuvieron el pulso. El ambiente fue inmejorable y demostró que lo que hacemos en México no le pide nada a otras ligas".

El pelotero de Sultanes de Monterrey y ex ligamayorista, Ramiro Peña, fue elegido como el Jugador Más Valioso del primer juego entre las figuras de la liga en la CDMX desde 2001, luego de que la capital albergara 11 de los primeros 13 Juegos de Estrellas, siendo el último hace 18 años en la ex casa de los Diablos, el Foro Sol.

(Foto: Cortesía LMB)
(Foto: Cortesía LMB)

Para esta ocasión, el nuevo estadio de los escarlatas lució imponente, aunque con algunas butacas sin ser ocupadas, sobre todo en la zona de los jardines, donde las gradas lucían semivacías, y aunque el encuentro comenzó 40 minutos más tarde de lo pactado, eso no fue motivo para que la afición dejara de celebrar esta fiesta del beisbol.

Con porras, gritos de apoyo y hasta juegos artificiales, en una misma fila de asientos se podía ver a fanáticos de Pericos de Puebla, Toros de Tijuana, Leones de Yucatán o Tecolotes de Dos Laredos. Porque el Juego de Estrellas sirvió para demostrar que el deporte está más allá de las diferencias y de la geografía misma.