El tenista Andy Murray se sometió a la segunda operación de cadera
El tenista Andy Murray se sometió a la segunda operación de cadera

Los dolores lo persiguen desde hace más de un año. Son intensos, lo atormentan. El deporte de alto rendimiento ya es casi parte de su pasado y ahora sólo busca recuperar un poco de la calidad de vida perdida. Andy Murray ingresó al quirófano por segunda vez para poder alivianar ese martirio que lo alejará del tenis este año.

"Ayer por la mañana me sometí a una cirugía de recuperación de cadera en Londres. Me estoy sintiendo un poco maltratado y magullado ahora, pero espero que este sea el final de mi dolor de cadera", escribió el británico en sus redes sociales, aclarando que a partir de esta intervención tendrá una pieza de metal en la zona.

"Ahora tengo una cadera de metal como se puede ver en la segunda foto", advirtió.

La placa de la “cadera de metal” que compartió el propio Murray
La placa de la “cadera de metal” que compartió el propio Murray

Operaciones de este tipo ayudan "del 90 al 95%" de los pacientes que la realizan a vivir una vida sin dolor, según aclara la BBC por intermedio de declaraciones del director de la Clínica de cadera de Manchester. En 2018, el mítico doblista norteamericano Bob Bryan se realizó una intervención similar y a los cinco meses pudo volver a competir en compañía de su hermano gemelo Mike durante el Abierto de Australia, al que arribó hasta cuartos de final.

Murray anunció que este año dejará oficialmente el tenis. Su idea es llegar a Wimbledon y decir adiós allí, pero los problemas en su cadera podrían haber marcado su despedida con la derrota ante el español Roberto Bautista Agut en la primera ronda del Abierto de Australia.

Murray jugó su último partido en el Abierto de Australia con claros síntomas de dolor (Foto: Reuters)
Murray jugó su último partido en el Abierto de Australia con claros síntomas de dolor (Foto: Reuters)

En enero del 2018, el tenista de 31 años se había realizado su primera intervención en la cadera. Pasó casi un año sin actividad a la espera de su evolución. Los problemas no frenaron: apenas jugó seis torneos en esa temporada y firmó dos cuartos de final como mejor rendimiento.

"El dolor es realmente fuerte. Me gustaría poner fin a la competición en Wimbledon, pero no estoy seguro de que vaya a poder hacerlo. Hice prácticamente todo lo que pude para intentar que mi cadera mejor, y no sirvió de mucho", afirmó semanas atrás cuando anunció que el retiro estaba próximo en su vida.

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