Un equipo del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMN) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, desarrolló una membrana capaz de multiplicar casi por diez la eficiencia en la purificación de hidrógeno respecto a las membranas comerciales habituales.
La nueva membrana, formada por polisulfona reforzada con un material poroso y fabricada mediante síntesis mecanoquímica, eleva la permeabilidad al hidrógeno en más de un 800 % y mejora la selectividad en torno a un 30 %, según datos del estudio publicado en la revista Journal of Membrane Science.
Este avance tecnológico permite obtener hidrógeno más puro de manera más rápida y con menor generación de residuos, lo que representa una oportunidad para sectores industriales que requieren procesos de purificación eficientes y sostenibles.
La tecnología consiste en incorporar componentes porosos al material base, permitiendo discriminar entre moléculas de gas y logrando que solo el hidrógeno atraviese la barrera de forma eficiente y selectiva. De acuerdo con Eva Maya, líder del equipo de investigación, la membrana “debe aguantar la presión del hidrógeno al tiempo que debe tener un cierto componente elástico”.
Esta combinación de robustez y elasticidad resulta clave para operar bajo el intenso flujo de gas propio de los entornos industriales.
Avances en la fabricación y sostenibilidad del proceso
El proceso de síntesis mecanoquímica utilizado para fabricar la membrana acorta de manera significativa los tiempos de producción.
“Ahora hacemos en tres horas una síntesis que tradicionalmente dura tres días”, explicó Maya en un comunicado del CSIC. Además, el método reduce el uso de disolventes tóxicos y el consumo energético, lo que refuerza el carácter sostenible de la innovación y minimiza el impacto medioambiental asociado a la fabricación de materiales avanzados.
Implicaciones para la industria y la transición energética
La demanda de hidrógeno puro aumenta en sectores orientados a la descarbonización y la eficiencia energética, como la industria petroquímica, que requiere soluciones avanzadas para purificar este gas estratégico.
La membrana desarrollada en el ICMM-CSIC responde a estas exigencias industriales, al ofrecer reducción de los tiempos de síntesis y optimización en la segregación del hidrógeno, aspectos que la posicionan como una opción relevante para modernizar instalaciones de producción.
Este diseño también contribuye a disminuir la generación de residuos peligrosos uno de los desafíos habituales en la industria química.
Según los autores, la tecnología desarrollada en el ICMM-CSIC representa una mejora técnica con alto potencial para transformar los procesos de producción y purificación de hidrógeno en la industria, permitiendo satisfacer la demanda creciente sin aumentar la huella ambiental y promoviendo prácticas más limpias y eficientes.