Implosión del Titán: quién es el argentino fundador de OceanGate que mantuvo la esperanza hasta último momento

Guillermo Söhnlein es economista, doctor en derecho, emprendedor y capitán del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Vivió hasta los 6 años en Argentina y actualmente está radicado en España

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El argentino Guillermo Söhnlein nació en Buenos Aires el 18 de mayo de 1966 y emigró a los Estados Unidos en 1972 con su familia. Fue el cofundador de OceanGate
El argentino Guillermo Söhnlein nació en Buenos Aires el 18 de mayo de 1966 y emigró a los Estados Unidos en 1972 con su familia. Fue el cofundador de OceanGate

El argentino Guillermo Söhnlein, de 57 años, fue uno de los cofundadores de la empresa OceanGate, dueña del sumergible Titán que implosionó a 3800 metros bajo el agua mientras realizaba una inmersión para observar los restos del trasatlántico Titanic.

Dentro del sumergible viajaban 5 personas, entre ellas, el ex socio de Söhnlein y CEO de OceanGate Expeditions, Stockton Rush, que operaba el sumergible, y cobraba 250.000 dólares a cada turista que ocupaba un lugar dentro de la nave.

Söhnlein dejó la empresa OceanGate hace 10 años y ahora está radicado en Barcelona, España. El empresario argentino creó OceanGate en 2009 y en 2013 abandonó su posición, según su perfil de LinkedIn, en el que, además, se describe como “consultor independiente y emprendedor social, centrado en la innovación tecnológica, los negocios internacionales y la exploración y asentamiento sostenible de entornos extremos en tierra, mar y espacio”.

Los cinco tripulantes que murieron dentro del sumergible Titan
Los cinco tripulantes que murieron dentro del sumergible Titan

Nació en Buenos Aires el 18 de mayo de 1966 y emigró a los Estados Unidos en 1972 con su familia, donde se radicó en San José, California, y asistió a la escuela secundaria St. Francis en Mountain View. Se naturalizó como ciudadano de Estados Unidos en 1986, y en diciembre de 1989 se graduó como economista en la Universidad de California en Berkeley.

En 1995 logró un doctorado en Jurisprudencia de la Facultad de Derecho Hastings de la Universidad de California, San Francisco, donde -además- fue editor en jefe del West-Northwest Journal of Environmental Law and Policy. Luego, entre 1995 y 1999 sirvió en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, donde alcanzó el grado de capitán.

Söhnlein se describe en su propia página web como un “consultor independiente y emprendedor social, centrado en la innovación tecnológica, los negocios internacionales y la exploración y asentamiento sostenible de entornos extremos en tierra, mar y espacio”.

“A los 11 años, recuerdo claramente haber tenido un vívido sueño recurrente en el que yo era el comandante de la primera colonia humana en Marte. Años más tarde, como adulto mirando hacia atrás en toda mi vida, me di cuenta de que ese sueño temprano en realidad me inculcó mi “por qué” personal. El propósito de mi vida. Prácticamente todo lo que he hecho en mi vida (académico, profesional, personal, caritativo) ha sido en pos de un objetivo: ayudar a la humanidad a sobrevivir y prosperar a través de la exploración y asentamiento sostenible de entornos extremos en la Tierra, en los océanos y en el espacio”, afirma en su sitio online.

Tras cinco días de búsqueda, se conoció el trágico desenlace de Titan (
OceanGate Expeditions/Handout via REUTERS)
Tras cinco días de búsqueda, se conoció el trágico desenlace de Titan ( OceanGate Expeditions/Handout via REUTERS)

El espíritu empresarial es uno de los esfuerzos humanos más creativos... y el pensamiento innovador requiere ignorar la caja y cualquiera que la señale”, agrega.

El argentino también ha reflexionado: “Comenzando en Silicon Valley en 1998, la Zona Cero del Boom de Internet, he pasado prácticamente toda mi vida profesional trabajando en nuevas empresas y con los empresarios e inversores que buscan la innovación disruptiva. He ayudado a lanzar 9 empresas con fines de lucro y 4 organizaciones sin fines de lucro , al mismo tiempo que ayudé a mis compañeros empresarios como ejecutivo interino, asesor, mentor, consultor y miembro de la Junta”.

Sobre su espíritu de explorador, Söhnlein precisó: “La exploración es el acto de ir a un lugar al que nadie ha ido antes, generalmente con un gran riesgo, con el propósito de un descubrimiento científico. Cuando tenía 9 años, soñé con vivir y trabajar bajo el agua. Cuando tenía 11 años, soñé con vivir y trabajar en Marte. Al igual que mis ídolos de la infancia, Jacques-Yves Cousteau y el Capitán James T. Kirk , siempre he querido ir a donde nadie ha ido antes... no por pura aventura, sino por expandir el conocimiento humano”.

Pasión por las profundidades

El argentino Söhnlein en un sumergible frente a las costas de Miami
El argentino Söhnlein en un sumergible frente a las costas de Miami

Como aventurero nato, Söhnlein describió cómo surgió su pasión por explorar las profundidades del mar. “En 2008, organicé un evento de lanzamiento para Space Angels Network y conocí a uno de los empresarios presentadores, el veterano diseñador de sumergibles Graham Hawkes, entonces fundador/CEO de Deepflight. Dada mi pasión por el espacio de toda la vida, me cautivó de inmediato la idea de usar un vehículo de ingeniería única para viajar a un entorno hostil lleno de profundos misterios. Graham me permitió acompañarlo en una inmersión de prueba remolcada poco profunda de su nuevo submarino alado Super Falcon y cambió permanentemente la trayectoria de mi vida”, puntualizó.

Y recordó: “En 2009, Graham me presentó a Stockton Rush, un ingeniero, inversor y empresario de Seattle. Su pasión por la exploración del océano, y especialmente por la ingeniería innovadora requerida para permitir que los humanos se aventuren en las profundidades del mar, me inspiró a trasladar a mi familia por todo el país para unirme a él en la fundación de OceanGate, nuestro intento de cambiar el paradigma de la exploración humana del océano”.

Söhnlein posa con Rush y el resto de los aventureros de OceanGate
Söhnlein posa con Rush y el resto de los aventureros de OceanGate

“Desde nuestra fundación, Stockton ha dirigido al equipo de OceanGate a través de un ambicioso programa de desarrollo de sumergibles cada vez más capaces para llevar a los humanos de manera segura a la implacable presión de las profundidades del océano. Todo comenzó con nuestra compra de Antipodes construido en 1997 y adquirido por Oceangate en 2009 (alcanza una profundidad de 300 metros). Luego continuó con nuestra plataforma de prueba híbrida que alcanza los 1000 metros de profundidad llamada Cyclops (2015) y finalmente culminó con nuestro buque insignia Titan de 4000 metros (2018), cada uno diseñado para llevar a 5 personas con relativa comodidad”, agregó.

La tragedia del sumergible

Luego de difundirse la noticia del hallazgo del Titán, Söhnlein afirmó que el protocolo de la empresa “es que el piloto saque el submarino a la superficie. Siempre he pensado que eso es lo que Stockton habría hecho”.

El sumergible Titan, operado por OceanGate Expeditions para explorar los restos del hundido SS Titanic frente a la costa de Terranova, realiza una inmersión en una fotografía sin fecha. (OceanGate vía REUTERS)
El sumergible Titan, operado por OceanGate Expeditions para explorar los restos del hundido SS Titanic frente a la costa de Terranova, realiza una inmersión en una fotografía sin fecha. (OceanGate vía REUTERS)

Previamente al descubrimiento del submarino, Söhnlein subió una carta a su red social de LinkedIn, en la que explicó: “Durante los últimos tres días, he visto a lo lejos a cientos de profesionales dedicados a buscar y rescatar al sumergible Titan, que ha interrumpido la comunicación durante la expedición científica que se dirigía al naufragio del Titanic”.

También le advirtió sobre su temor de que “cuando se opera a gran profundidad, la presión es tan grande que si hubiera una falla se produciría una implosión instantánea. Si eso es lo que ocurrió, habría ocurrido hace cuatro días. En todo caso, creo que tenemos que volver atrás y aprender de lo ocurrido, averiguar qué ha pasado, tomar esas lecciones y llevarlas adelante”, concluyó.

Los cinco pasajeros a bordo del sumergible Titán, perdido el domingo pasado, murieron cuando se dirigían en un viaje turístico a los restos del Titanic en el Atlántico Norte. Los restos encontrados muestran una “implosión” de la nave. La empresa OceanGate Expedition, operadora del sumergible y organizadora del viaje, consideró en un comunicado que los cinco pasajeros del sumergible turístico murieron.

Rush dentro del sumergible Titan, en una expedición anterior
Rush dentro del sumergible Titan, en una expedición anterior

Los restos son consistentes con una catastrófica pérdida de la presión de la cámara del Titán”, dijo en tanto el contralmirante John Mauger, de la Guardia Costera estadounidense, durante una rueda de prensa.

A bordo viajaban el millonario británico Hamish Harding, presidente de la compañía Action Aviation; el paquistaní Shahzada Dawood, vicepresidente de Engro, y su hijo Suleman; el experto buceador francés Paul-Henri Nargeolet; y Stockton Rush, director general de OceanGate Expeditions, la compañía que opera el sumergible.

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