El científico argentino en Francia que patentó la estrategia para que una terapia sea más eficaz contra el cáncer

Se trata de Sebastián Amigorena, quien recibió el doctor honoris causa de la Universidad de Buenos Aires. Dirige el centro de inmunoterapia del Instituto Curie en París. En qué consiste su importante aporte

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El científico argentino Sebastián Amigorena estudia el funcionamiento del sistema inmune en el Instituto Curie de Francia/ Crédito: Maximiliano Luna
El científico argentino Sebastián Amigorena estudia el funcionamiento del sistema inmune en el Instituto Curie de Francia/ Crédito: Maximiliano Luna

El doctor Sebastián Amigorena lleva más de 30 años fascinado con el sistema inmune del cuerpo humano, que es una compleja red de células, tejidos, órganos que ayudan al cuerpo a combatir las infecciones y otras enfermedades. Pero su gran interés ahora es aportar una solución para los millones de pacientes con cáncer.

“Aún me sorprende la memoria que tienen las células del sistema inmune que recuerdan más de cuatro décadas después”, contó Amigorena en diálogo con Infobae. Se refiere que esas células tienen capacidad para recordar a un “agresor” contra el organismo como puede ser un virus que afectó a la personas mucho años atrás. Nació en la Argentina. Se fue del país a los 6 años y hoy dirige el Centro de Inmunoterapia del prestigioso Instituto Curie, el espacio dedicado a la investigación contra el cáncer que fue cofundado por Marie Curie en Francia.

Amigorena, doctorado en bioquímica en 1990 y miembro de la Academia de Ciencias de Francia, fue reconocido este viernes 14 de octubre con el título honoris causa por la Universidad de Buenos Aires en el Centro Cultural de la Ciencia. Dedicó gran parte de su carrera a entender los detalles del funcionamiento del sistema inmune y ahora vuelca sus conocimientos al desarrollo de terapias contra el cáncer.

Doug Olson es uno de los primeros pacientes en el mundo que se benefició con la terapia CAR-T en los Estados Unidos. Ahora se busca aumentar la eficacia de esa terapia/Foto Familia Olson
Doug Olson es uno de los primeros pacientes en el mundo que se benefició con la terapia CAR-T en los Estados Unidos. Ahora se busca aumentar la eficacia de esa terapia/Foto Familia Olson

Tras años de investigación, Amigorena obtuvo una patente sobre una estrategia que busca aumentar la eficacia de un tratamiento reciente que ya se usa en el mundo: la llamada terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos, más conocida como “terapia CAR-T”.

Es un tipo de inmunoterapia que consiste en extraer una muestra de sangre del paciente. Así se obtienen células T del sistema inmune. Esas células son modificadas en el laboratorio al añadirles un gen con un receptor específico que reconoce moléculas que solo se encuentran en la superficie de las células tumorales. Cuando son reingresadas en el paciente, esas células pueden hacer que el sistema inmune detecte al cáncer y lo empiece a controlar. Ya hay terapias CAR-T autorizadas para pacientes con leucemias, linfomas y mieloma múltiple.

“En linfomas y leucemias las terapias CAR-T pueden tener más del 80% de buena respuesta en los pacientes. Pero más del 40% puede sufrir una recaída después de los dos años. También las respuestas son bajas en tumores sólidos. Es decir, hoy ese tratamiento no tiene eficacia para todos los tumores”, señaló el científico. Tiene más de 200 publicaciones, como una reciente en la revista Nature Communications, en la que compartió parte de su desarrollo para la estrategia que podría hacer que la terapia CART-T brinde más eficacia en los pacientes.

Sebastián Amigorena desarrolló con su equipo una estrategia que podría hacer que la terapia CART-T brinde más eficacia en los pacientes con cánceres/Instituto Curie
Sebastián Amigorena desarrolló con su equipo una estrategia que podría hacer que la terapia CART-T brinde más eficacia en los pacientes con cánceres/Instituto Curie

El doctor Amigorena y su equipo en el Instituto Curie ya han alcanzado buenos resultados en estudios preclínicos en el laboratorio, con animales. Desde 2016 están desarrollando la técnica que combina la “inmunoepigenética” y las terapias CAR-T. Esta estrategia funcionaría de esta manera: las células T se obtendrían de los pacientes y se reprogramarían al bloquear la expresión de una enzima asociada a un gen específico. Al devolver las células a los pacientes, se aumentaría la capacidad del sistema inmune para rechazar al tumor.

En la base de la estrategia está el hallazgo de un gen, llamado Suv39h1, que opera como un punto de control del sistema inmune. Al inhibir a ese gen, se podría conseguir que la terapia sea más eficaz para más casos de pacientes. “Nuestra estrategia ha funcionado en ensayos en el laboratorio. Nos gustaría poder llegar a pacientes a través de ensayos clínicos”, expresó el científico en el diálogo con Infobae.

Con investigadores del Centro del Cáncer Memorial Sloan Kettering de los Estados Unidos, el doctor Amigorena cofundó una empresa startup biotecnológica, Mnemo Therapeutics. El año pasado ya recaudó 75 millones de euros en una ronda de inversores. El científico afirmó: “Han sido necesarios más de diez años para desarrollar esta estrategia que puede ser revolucionaria”.

A través de una empresa startup biotecnológica se espera llevar a cabo ensayos clínicos en pacientes para evaluar la estrategia patentada por Amigorena/Archivo
A través de una empresa startup biotecnológica se espera llevar a cabo ensayos clínicos en pacientes para evaluar la estrategia patentada por Amigorena/Archivo

El doctor Amigorena expuso sobre su estrategia tras recibir el doctor honoris causa en el simposio Internacional “Inmunoterapia 2022: Nuevos horizontes”, organizado por la Facultad de Cienicas Exactas y Naturales de la UBA y el Conicet, con la dirección del investigador superior del Conicet y director del Laboratorio de Glicomedicina del Instituto de Biología y Medicina Experimental, Gabriel Rabinovich.

Amigorena estuvo acompañado por su hija y su padre, un psicoanalista que emigró con la familia en 1966 tras la Noche de los Bastones Largos en la Argentina. El científico es hermano del escritor y productor de cine Santiago Amigorena.

También recibieron el reconocimiento de la UBA el Premio Nobel de Medicina (2018) y director del Departamento de Inmunología de la Plataforma de Inmunoterapia del Centro M.D. Anderson, James Allison; la presidenta y CEO del Instituto del Cáncer Dana Farber en Boston, Estados Unidos, Laurie Glimcher; la codirectora del Instituto Parker del Centro Anderson, Padmanee Sharma; el codirector del Departamento de Inmunología e Inmunoterapia de la Clínica Universidad de Navarra, en España, Ignacio Melero, y el profesor del Departamento de Neurología de la Universidad de Stanford, Estados Unidos, Lawrence Steinman.

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